gay en grindr

Las Mañas Y Los Trucos Del Grindr

GRINDR Es una aplicación a modo de radar gay que permite contactar a hombres entre sí para “múltiples propósitos”, siendo el sexo exprés, casual y sin compromiso, su principal función.

Advertencia: El contenido de este texto no intenta expresa una verdad absoluta, tan sólo es la básica visión del autor que sexualiza una aplicación creada para que las personas encuentren el amor de su vida (jajaja).

¿Cómo empecé a usar Grindr?

llevo usando Grindr desde hace casi tres años, desde el 2014 en mi última visita a un muy buen amigo que vive en Bogotá. Grindr entró a mi vida, es decir, a mí teléfono celular (que literalmente es la vida para casi todo el mundo) y aunque en algunos lapsos cortos la desinstalo, en realidad llegó para no irse nunca.  Su logo oscuro, en forma de máscara y el amarillo rechinante de su fondo se camuflan muy bien, pasando desapercibida  entre tanta aplicación que uno almacena en los teléfonos celulares.

Edgardo (así llamaré a mi amigo para no desenmascararlo) me hizo una breve sinopsis sobre la utilidad y un somero tutorial respecto a Grindr y estos fueron suficientes para que en los siguientes cinco  minutos estuviera descargando y creando mi perfil en dicha aplicación. Busqué y cargué las fotos más likeadas en mi facebook, escribí cinco palabras en el espacio rotulado “sobre mí” (de paso por la ciudad) cinco palabras que fueron suficientes para que el sonoro tono de mensajes de la aplicación no cesara (yo era carne fresca esa noche).

De entrada Grindr me pareció seductoramente encantadora y convenientemente permisiva, me mostraba los perfiles conectados desde el más próximo y sus distancias en metros. Me confirmaba que  Edgardo se encontraba a 240 metros de mí (no es muy exacta que digamos) y que a 560 metros se encontraba otro perfil. <<Seguro es la mariquita del apartamento del lado>> dijo Edgardo; a 700 metros, a 800 metros, a 1200 metros, a 1800 metros… me encontraba completamente minado de todo tipo de hombres en búsqueda de todo tipo de cosas (qué cosas, ni qué nada) de todo tipo de hombres buscando sexo y no era extraña la sobreabundancia de hombres gais conectados en la aplicación, no por nada se le denomina chapigay a la localidad más maricona de Bogotá (Chapinero), donde de por sí, pareciera viven todos los homosexuales de la ciudad.

Cada vez Grindr se me hizo más cercana y su dinámica de uso terminó por convertirse en un monótono ritual donde las interlocuciones son casi siempre las mismas; aunque personalmente no tengo un tan riguroso esquema de filtros para llegar a lo que llamo la eyaculación asistida.

Tres filtros para llegar a una eyaculación asistida: Dícese eyaculación asistida al contacto sexual en el que se tiene un orgasmo en compañía de otro (entiéndase orgasmo como eyacular).

Filtro 1: Hacer contacto. Escoger alguno de los usuarios, luego un hola, acompañado de un ¿cómo estás?, la interrogación es un mero formalismo; en realidad a uno no le interesa saber, ni ahondar en la situación emocional del posible prospecto. Pero en este filtro se pueden descartar a los que, o no fueron a la escuela o si fueron, la ortografía no era lo suyo; que aparte de saber que la letra H es muda, sin huella sonora, también la creen invisible y responden <<OLA>>  y de paso, se pueden descartar a los que parecieran tener una colegiala de 15 años, poseída por un teletubie y responden <<HOLAS!!  Y TU K MAS?>>  luego recuerdo, que para lo que lo requiero al posible prospecto (para la eyaculación asistida), la ortografía puede ser obviada y quizás subsanada con el segundo filtro.

Filtro 2: Una imagen vale más que mil palabras (somos superficiales, admitámoslo).  Este filtro viene acompañado como casi todo en este diálogo, con preguntas cerradas más que de cualquier otro tipo <<¿TIENES FOTOS?, ¿LAS COMPARTES?>> y aquí también se puede descartar, a los que piensan que las fotos de sus partes íntimas, son suficientes para concretar un encuentro, y no digo que este tipo de fotografías no puedan brindar puntos extras, pero es que soy de los que prefiere una cara, además, ponerle un rostro al posible prospecto va cerrando la brecha entre lo ideal y lo real. En este filtro, queda completamente excluido todo aquel que se reúse a dar la cara; la foto de la cara (y sin gafas) no es negociable. Pueden quedar descartados los que abusen de los filtros y la belleza facial proporcionada por el celular y también, por supuesto los que se depilen las cejas tipo maléfica o maquillen en exceso. De aprobar este filtro, concluimos con el siguiente.

Filtro 3: Estocadas previas a la corrida (tal cual suena). A este filtro se llega con muy pocos usuarios, con tanto perfil con fotos de paisajes, tanto analfabetismo (de verdad asusta encontrarse con alguien que en la cama sea como escribe) y tanto maquillaje. Uno termina por descartar a tres de cada cuatro contactos de la aplicación. Pero si se llega a este punto, las preguntas cerradas vuelven y juegan <<¿ROL?>> <<¿TIENES SITIO?>> y si estas últimas preguntas llenan las expectativas de ambas partes, lo siguiente será muy posiblemente una eyaculación asistida exitosa.

Reflexión final: En realidad, usar Grindr no te define, ni se puede descartar tajantemente nada, en últimas lo importante es ser responsable, tener un condón a la mano o una excusa en mente por si el prospecto no resulta como esperabas.

¿Con qué finalidad usas Grindr? ¿Usas Grindr o alguna otra aplicación? ¿Crees que el sexo es la única función de este tipo de aplicaciones? ¿Qué opinión te generan las aplicaciones como Grindr? déjame tus comentarios.

¡Nos leemos pronto!

¡MANTENTE EN CONTACTO!


Recibe quincenalmente nuestros mejores artículos.
¡Sólo tienes que suscribirte!

18

2 Comentarios

  1. Anónimo
    19 julio, 2017
    • miguel gallo
      14 octubre, 2017

¿Cómo ves?