VIH en el trabajo

¿Es indispensable que te pregunten en tu trabajo tu estado serológico? VIH. Por SerOhPositivo

“SELECCIÓN NATURAL”

Dice Charles Darwin que sólo el más apto sobrevive. Suena la extensión del departamento en el trabajo y es la chica de recursos humanos que dice “Hola, te llamo para avisarte que mañana tienes que ir a hacerte unos análisis, apunta la dirección…”

Como he platicado, estoy en un nuevo trabajo a prueba, para la contratación por tiempo indefinido hay unos requisitos que debo cumplir. Uno de ellos es hacerme análisis generales para determinar mi estado de salud.

La verdad entré en pánico cuando me dijeron eso, aún no he dicho nada de mi estado serologico y no se si esto influya en la decisión. Como siempre, mi mente comienza a generar suposiciones de lo que podría pasar al momento de decir la verdad. Es como en las películas de “jigsaw” en la que analizas todo tan rápido y debes tomar una decisión en segundos, esperaba ver salir la marioneta en su triciclo diciendo “make your choice”.

Ni hablar, creo que estoy a tiempo y me dirijo a la oficina de RRHH donde están las asistentes también, le pido a la jefa hablar con ella un momento a solas y me dice que espere un momento. Ya estando con ella le explico que me avisaron lo de los análisis pero tengo un pequeño detalle que comentar, vivo con VIH y estoy en tratamiento desde hace cuatro meses.

Su cara no expresa emoción alguna, lo único que me dijo es que la prueba de Elisa no la piden, lo que hacen es un examen general para detectar lesiones que puedan interferir con mi desempeño y un antidoping para saber si se usan drogas. Eso me tranquiliza, aunque no fue cómodo hablar de esto frente a sus asistentes que, por cierto, nunca salieron de la oficina.

El día de la cita llegó y me daba mucha curiosidad saber qué me harían. Lo primero fue registrar mis datos, el siguiente paso fue la toma de muestras. Me atendió un chavo amable y como siempre, preguntó si tomaba algún medicamento; fue chistoso verlo apuntar emtricitabina con tenofivir, atazanavir, ritonavir, fluconazol, aciclovir, nistatina… ah y un polivitamínico ya que volteó para decirme “es usted…” y yo “si, soy #SerOhPositivo“. El siguiente paso era la muestra de orina, el detalle era que debía hacer pipi frente a él por aquello de la seguridad.

Lo siguiente fue pasar con un médico, era de esas personas que parecen rudas pero conforme avanzó la consulta me fue dando confianza. Leyó el cuestionario que previamente había llenado, me preguntó cómo iba con el tratamiento y si tomaba los cuidados necesarios. Revisó mi cuello, boca, piernas, etc. Al final me dijo que él también tenía una enfermedad crónica y que me cuidara mucho.

Aún seguía intranquilo y tenía miedo que me despidieran, pero no fue así. El día de hoy me dieron a firmar el contrato laboral por tiempo indefinido y estoy contento con la empresa por que aún sabiendo lo del VIH, decidieron darme la oportunidad basándose en otros aspectos. Mi rendimiento es muy bueno y aunque el área que me tocó era desconocida para mi, he demostrado que Darwin no se equivoco.

VIH en el trabajo

Nos leemos el siguiente jueves.

Saludos.

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2 Comentarios

  1. alanherrera@hotmail.com
    7 abril, 2016
  2. owt
    15 abril, 2016

¿Cómo ves?