¿Cómo tomar alcohol sin arruinar tu progreso en el gimnasio?

En este momento podrán estar imaginando que el artículo les revelará como tomar alcohol cual agua después de haber pasado 2 días en el desierto y sin afectar la masa muscular, pero recuerden chicos: son tips para administrar todo y sin exceso.

Resulta que un consumo moderado (1-2 bebidas diarias) de alcohol tiene varios beneficios.

Disminuye el riesgo de diabetes y el síndrome metabólico  mejora la sensibilidad a la insulina.

También tiene un efecto protector contra enfermedades del corazón, el resfriado común, alzheimer, artritis reumatoide, entre otros padecimientos.

Algunos estudios han encontrado que aumenta la confianza en ti mismo, incrementa la belleza de todos a tu alrededor y genera gestos de afecto en donde normalmente no los hubiera.

En realidad el alcohol no engorda, es el exceso de calorías son las que lo hacen.

Un gramo de alcohol tiene 7.1 calorías, pero termina aportando 5.7 por el efecto térmico de los alimentos. Una bebida contiene 15 gramos de alcohol, lo cual es el equivalente a 355 ml de cerveza, 150 ml de vino o 44 ml de licor. A eso súmale las calorías provenientes de carbohidratos que puedan contener.

A pesar de haber ingerido alcohol, siempre y cuando no consumas más calorías de las que tu cuerpo necesita, no vas a engordar. Incluso consumir alcohol no arruina tus intentos por perder grasa en una dieta con un déficit calórico.

Lo que comúnmente pasa es que después de unos tragos (o veinte), hay una desinhibición de tu control sobre impulsos por lo cual terminas aspirando 10 tacos, 5 hotdogs o 1 pizza entera.

Lo que sí ocurre es que el alcohol detiene la quema de grasa.

La principal prioridad del cuerpo se convierte en eliminar el alcohol como si un virus se acabará de esparcir por la ciudad y tu grasa es puesta en cuarentena. Ahí es donde debemos poner debida atención, ya que al  suprimir la quema de grasa, el alcohol permite que los ácidos grasos se almacenen con más facilidad.  Por tal motivo, debemos recuperarnos rápido para sacar de nuestro cuerpo eso que nos limita.

Tal vez el alcohol en sí no te engordará, ¿pero que pasa con el músculo que tanto has luchado por obtener?

Al igual que la quema de grasa, el consumo de alcohol detiene la síntesis de proteínas. Tu cuerpo va a poner en pausa todo lo que estaba haciendo para sacar el alcohol de tu sistema.

También disminuye la absorción de testosterona por parte del músculo, por lo que el desarrollo muscular puede verse afectado.

Sabemos dos cosas importantes sobre el alcohol:

  1. Detiene la síntesis de proteínas.
  2. Detiene la quema de grasa.

Entonces, ¿qué podemos hacer para evitar/minimizar esto y poder tomar algunos tragos sin remordimiento?

1.  Si vas a tomar, de preferencia no entrenes ese día.

El alcohol va a detener los procesos que estimulaste durante el entrenamiento.

Uno o dos tragos no te van a destruir ya que la síntesis de proteínas, después de un entrenamiento, se puede prolongar desde 24 hasta 48 horas. Si piensas tomar más que eso, es mejor que dejes tu entrenamiento para el siguiente día, de preferencia en la tarde ya que estés bien hidratado.

2.  Consume la mayoría de tus calorías de proteína y verduras.

Debido a que el alcohol detiene la oxidación de todos los nutrientes, es necesario comer de tal forma que cuando tu cuerpo lo este metabolizando, no tenga que nada que almacenar.

A diferencia del los carbohidratos o grasas, es muy muy difícil que la proteína se puede metabolizar y almacenar como grasa. Por lo tanto, el mayor porcentaje de las calorías de ese día deberían de provenir de este nutriente. Así que a comer huevos, pollo , pescado, carne magra y verduras.

Las mejores bebidas

Obviamente hay mejores opciones que otras. El objetivo es buscar aquel alcohol con la menor cantidad de carbohidratos posibles con el fin de que su contenido calórico sea menor.

Buenas opciones son vinos secos (Cabarnet Suavignon, Merlot) y licores como ron, whiskey, vodka, tequila, etc. Los últimos prácticamente tienen cero carbohidratos. Consúmelos en las rocas, con agua o con soda de dieta.*

No te estreses mucho por los detalles, al final del día escoge la bebida que más disfrutes, pero reconoce que hay mejores opciones que otras.

Queda claro que el alcohol no es el demonio y puede funcionar como parte de un estilo de vida saludable. La clave es moderación y no ponerte “hasta atrás” cada vez que salgas a tomar.

Siempre es bueno disfrutar de unos ricos tragos junto a esa personita importante o grandes amigos.

¡Hasta la próxima!

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Un Comentario

  1. Angelo
    21 abril, 2017

¿Cómo ves?