#MisHistorias. Cuando nadie me ve

Hoy me pongo a escribir de la manera en que siempre más lo he disfrutado: a solas y con una, bueno, varias copas de vino a mi lado. Nunca me he sentido sólo porque la música me ha acompañado a lo largo de mi vida. No recuerdo en qué momento comenzó a reflejar mi sentimiento, pero conservo momentos felices de niño escuchando la música de mi mamá mientras yo con una pijama de cuadritos azules, una bata roja de dormir, pantuflas de Superman y pelo lacio, muy al estilo “príncipe valiente”, influencia de un comercial de shampoo para el pelo, coloreaba mis libros de caricaturas. Scooby Doo, la Pantera Rosa, los Picapiedras y los Ositos Cariñositos eran mis favoritos. Me pasé media infancia poniéndole mis propios colores a cada imagen escuchando una música que hoy me trae nostalgia y recuerdos. No se hasta qué grado se quedó grabado en mi el sentimiento de esas canciones, pero sin duda, marcaron mi vida o simplemente, fueron una premonición de muchas historias que de más grande me tocaría vivir. Lamentablemente mi mamá era fan de Lupita Dalessio, Pedro Infante y Jorge Negrete, por lo que el futuro no se me auguraba color de rosa. Bueno, rosa sí, pero fácil no. Afortunadamente descubrí como a los 5 años la música del grupo “Parchis” del que me volví fan de hueso colorado. Lo que más disfrutaba en la vida eran sus películas. Hasta me enviaron por correo, desde Madrid, mi credencial oficial del grupo “Amigos de Parchis”.

Gracias a ese envío fue que escuché por primera vez la palabra “sexo”. No se me olvida que al recibirla, emocionado y con gran esfuerzo, leí los datos que contenía y le pregunté a mi papá: ¿Qué es sexo? Su respuesta fue un fuerte apretón de huevos (huevitos) y sólo una palabra: ¡esto! Cuando continué leyendo descubrí que decía “masculino”. Creo que esa credencial marcó mi vida más de lo que nadie llegó a imaginar.

Por su puesto que no me quedó nada claro, pero como sí me dolió la respuesta que recibí, preferí quedarme con la duda. Creo que me dolió más esa explicación, por parte de mi papá, que la primera vez que decidí, de una buena vez, quitarme la duda de la semántica, gramática y fonética con un chico.

Pero en fin… yo tenía alrededor de 6 años y escuchaba la música de mi grupo favorito, también de Timbiriche y de Enrique y Ana. Por cierto, este último, un dueto misterioso de hermanos que cantaban y que de más grande mucho me cuestioné la naturaleza de su concepto musical. Él tenía como 19 años y ella como 7…

A esa edad yo ponía color a todo lo que se me ponía enfrente y lo que hacía, cuando nadie me veía, era escuchar música y colorear.

Fui creciendo y no se por qué fui perdiendo esa bonita manera de pasar el tiempo, quizás porque mi papá veía algo diferente en mi y decidió, poco a poco, irme escondiendo cada una de mis crayolas, hasta el punto de dejarme únicamente con la blanca y la negra.

De pronto mi vida perdió todo el color que la acompañaba. Lo que siempre continuó acompañándome fue la música.

Crecí y mis LP´s de Parchis y Timbiriche se quedaron en un cajón, pero comencé a volver mía la música que escuchaba mi mamá.

De los 7 a los 12 años, lo que yo hacía cuando nadie me veía era escuchar esas canciones tristes y llorar. Ni siquiera entendía lo que decían, pero como la música es ese maravilloso regalo de idioma universal que logra tocar nuestros sentimientos, había algo en mí que resonaba con ella. ¡Qué maravilla es escribir! En este instante estoy descubriendo muchas cosas de mi que hasta hace unos minutos eran un misterio y no tenían explicación.

Crecí y aunque la mayoría de la gente me veía como un gordito simpático y feliz, dentro de mi había algo oprimido y mutilado que no comprendía. En eso radicaba la tristeza que sólo a solas y a escondidas me atrevía a sentir y expresar.

Entré a mi pubertad siendo un niño inseguro pero con una fuerza y una alegría interna muy grande. Por un tiempo la olvidé, pero un buen día, cuando mi curiosidad y la vida me llevaron a descubrir lo que la palabra “sexo” significaba, desperté de mi mundo blanco y negro y amanecí con todos mis colores brillando. Con todos esos que un día quisieron robarme, pero que afortunadamente nunca mueren en nosotros. ¡Ellos son nuestro principal poder!

En ocasiones resulta difícil enfrentar nuestra propia vida y salir triunfantes de nuestras propias batallas, caemos en un mundo blanco y negro.

Es curioso, hoy, un día de luna nueva, 24 años después de la primera vez que perdí todos mis colores, y después de muchas veces haberlos vuelto a perder, siento que los he recuperado.

Ayer me quedé a dormir en casa de mi novio, nos levantamos tarde, él salió a comprar unos tornillos para arreglar unas puertas y croquetas para los perros y yo decidí meterme a bañar en su tina, en ese baño maravilloso con ventanas abiertas que dan a un patio lleno de plantas. Por la ventana entraba el aire fresco. La sensación de desnudez al aire libre me recordó quien soy. Ese baño de tina y regadera me sentó tan bien que sentí como con simple agua y jabón por todos mis rincones, empezaban a brillar más que nunca todos mis colores.

Y es que las mejores cosas suceden cuando estamos con nosotros mismos. “Cuando nadie nos ve”.

Hoy la música sigue estando presente en mi vida. Cada mañana mi novio y yo despertamos juntos, y mientras yo preparo el desayuno, él se encarga de poner música feliz para mi y baila. Baila volviendo del desayuno la comedia musical más maravillosa de mi vida. ¡Gracias, mi Chulo! Gracias por compartir conmigo y por hacer brillar, a cada momento, todos mis colores, incluso cuando caigo en mi mundo blanco y negro.

Salvador Nunez, Mis Historias blog

Salvaodr Nunez Mis Historias Blog

Toda mi vida agradeceré a todos esos artistas que han sabido decir lo que yo nunca logré cantando. Pero tengo mis letras y corazóm para poder expresarlo y compartirlo.

P.D

Jefesito: No confundas. Yo te amo y se que todos hacemos siempre lo mejor que podemos y sabemos… WTF!

 

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13 Comentarios

  1. alanenglis
    23 noviembre, 2014
  2. Anónimo
    24 noviembre, 2014
  3. Francisco de los Santos
    25 noviembre, 2014
  4. Humberto
    18 diciembre, 2014
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    5 enero, 2015
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    15 enero, 2015
  7. AlithCano
    5 febrero, 2015
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  9. Anónimo
    28 enero, 2016
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    7 agosto, 2016
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    7 agosto, 2016
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    7 agosto, 2016
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    14 agosto, 2016

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