el llamado de la vida espiritual

Los Llamados Que La Vida Nos Hace Hacia Lo Espiritual

Esa primera vez que aparece un libro en tu camino para responder tantas preguntas que hay en ti, preguntas que a veces habitan tu cabeza y a veces tu corazón.

Hace veinte años llegó a mi vida “Conversaciones con Dios”, un libro de Neale Donald Walsch. Recuerdo que al comenzar a leerlo me inquietó, me incomodaba, retorcía todos los conceptos de religión con los que crecí pero con los que nunca me sentí identificado.

Mi cabeza se retorcía un poco con cada pagina, sin embargo no podía dejar de leer.

La vida, en este caso los libros, nos hablan en el idioma que cada uno hablamos, son la respuesta a un sistema de creencias que tenemos instalado y que va cambiando constantemente. Es por esto que hay textos que cada vez que los leemos resultan completamente distintos y reveladores.

Hay información que se queda en la cabeza, que satisface a nuestro ego y hay información que incomoda a nuestra mente pero sana el alma, el espíritu, enciende cada célula de nuestro cuerpo, dándonos paz, libertad y brindando un nuevo sentido a nuestra vida.

Por ahí dicen que en esta vida no hemos venido a aprender sino a recordar, y sí. Esa es la sensación que de pronto sentimos cuando algo que necesitamos llega a nuestra vida y se vuelve un puñado de revelaciones.

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Cuál es el sentido de estar aquí? Y ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Por qué la vida es como es? Son algunas de las preguntas existenciales que en muchos de nosotros siempre están buscando respuesta.

Neale Donald Walsch, Conversaciones Con Dios

Hace veinte años “Conversaciones con Dios” sembró en mi la idea de que somos parte de un todo, que nada está separado de nada y que, sin embargo, nosotros somos quienes creamos nuestra propia historia con una Energía que algunos llaman Dios y otros llaman simplemente Vida.

Todo cuanto existe es parte de esa Fuente Perfecta e Infinita. Hay quienes se empeñan en querer limitarla bajo una forma física humana, pues esta es la única forma de existir que conocen, con la que se identifican, y a partir de la cuál han desarrollado diferentes y limitados sistemas, manuales de limitado entendimiento que han llamado religiones.

Estos limitados manuales no hacen otra cosa mas que satisfacer el ego, la ignorancia y ser el reflejo de las “creencias” de determinados grupos a través del tiempo, es por esto que las religiones separan al mundo y no pueden unirlo.

Quien se percibe como un ser limitado, vive de forma limitada. Quien sigue una religión limitada, un sistema que se basa en el control y el miedo, en el castigo y el poco entendimiento, jamás puede vivir en paz siendo libre.

Mi pregunta es: ¿Por qué tanta gente llegará a pensar que su naturaleza es el sufrimiento y que cada desacierto que comete o cada ignorancia que aún posee los condena a un mayor sufrimiento y a un terrible desenlace llamado infierno, que además, dicen ser eterno?

Si esto fuera real, esa Fuente de Vida, ese Dios sería el verdugo más grande que jamás podría llegar a existir.

La gente que se rige bajo esos conceptos lo hace por la desconexión en la que vive.

Quien viva conectado con el miedo siempre vivirá preso de él, quien viva conectado con el amor, siempre experimentará libertad y expansión.

Es el amor la esencia de la vida, es el amor la sustancia de lo que todo está hecho y con lo que ha sido creado, es el amor la única forma que podrá revelarnos el verdadero sentido de nuestra existencia y nos podrá dar respuesta a todo lo que no comprendemos, es el amor lo que no tiene nada que ver con nuestra mente pero sí con nuestro corazón, es el amor la puerta a la libertad del Ser y la magia de existir.

La mente nos separa, sin embargo, cuando se conecta con el corazón nos brinda comprensiones.

Quien se conecta con la vida desde la cabeza, siempre está en conflicto, quien se conecta con la vida desde el corazón, desde lo ilimitado, desde ese espacio interior en el que no interviene la razón (análisis mental personal) logra experimentar paz y empieza a recibir respuestas a partir de su propia vida, empieza a tener una conversación interna, una Conversación con Dios.

Hablar de este tema siempre resultará complicado porque rompe el sistema de creencias con el que muchos hemos crecido. No es que hayamos vivido en un error hasta el día de hoy, simplemente hemos vivido la parte de oscuridad que necesitábamosmos para llegar a reconocer la luz.

Vivimos en una realidad de opuestos, de extremnos necesarios para poder comprender la contraparte de todo, para poder tomar conciencia y a partir de ella, empezar a crear y manifestar armonía en nuestro mundo. Somos seres creadores. Cuando vivimos en la ignorancia creamos sufrimiento, cuando despertamos a la Verdad, comenzamos a crear felicidad. Es por esto que todos debemos descubrir, reconocer y vivir desde nuestra verdad, para de esta forma, comenzar a experimentar nuestra propia felicidad.

Hace veinte años “Conversaciones con Dios” hizo algo en mi, sembró una semilla, rompió un molde, me preparó para todo un camino de vida que me esperaba. Hoy, después de veinte años de camino andado, el audiolobro en Youtube volvió a mi, solo que hoy he aprendido a no escuchar con los oídos, sino con el alma y está resultando toda una transformación que incluso no creo ser capaz de comprender aún.

Cada capítulo es un despertar, un recordar, cada capítulo es una sorpresa, una respuesta, cada capítulo me conforta, me da paz, me produce cosas que no puedo explicar.

Vivimos atrapados por la limitación de las palabras, de los conceptos mentales. Cuando reconectamos con la Fuente de Vida, muchas cosas se salen de nuestra razón personal, pero nos conectan con la Razón Universal, con la Mente Universal, con esa Esencia de la que no estamos separados y que empieza a recordarnos el camino de regreso a casa.

Nada es lo que parece, nada es como nuestros ojos lo perciben, nada es como nosotros lo etiquetamos. Repito: mientras nos sigamos rigiendo por lo limitado, por nuestra cabeza y nuestros sentidos, seguiremos creando limitaciones en nuestra vida.

¿Cómo salir de esa limitación?

Simplemente conectando con el amor, con tu silencio interior, con el corazón y prestando atención a los llamados de la vida.

Hoy a media mañana aquí sentado frente a mi computadora y con todo un mundo de pendientes esperando por mi, recuerdo que esto es lo que me hace feliz y me doy cuenta que esta felicidad es la que me ayuda a alinear mi universo y a crear armonía.

Cuando uno se dedica a ser feliz, la vida trabaja por nosotros.

Haciendo cada uno lo que más amamos, conectamos con la solución a todos nuestros problemas. Problemas que, vale la pena recordar, han sido creados por nosotros mismos.

Feliz día.

¡MANTENTE EN CONTACTO!


Recibe quincenalmente nuestros mejores artículos.
¡Sólo tienes que suscribirte!

1

Sin Comentarios

¿Cómo ves?