Oscar Wilde, un artista que se adelantó a su tiempo. Happy Prince, La Película

0
133
la vida de oscar wilde, la pelicula

En este año está por estrenarse Happy Prince, una nueva versión cinematográfica sobre la vida del legendario poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde, misma que es dirigida y estelarizada por el gran actor británico Rupert Everett. Esta no es la primera versión cinematográfica sobre la vida de Wilde, pero de acuerdo a las críticas, si es una de las más fidedignas, mejor actuadas y realistas. Mientras la cinta se estrena en nuestro país, bien valdría la pena recordar un poco acerca de la vida y obra de este personaje, un hombre muy singular que se adelanto a su tiempo.

Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde nació en Dublín, Irlanda el 16 de octubre de 1854. Fue uno de los tres hijos del matrimonio entre William y Jane Wilde. Su madre era de origen italiano, una mujer culta y amante de las artes que supo inculcar al pequeño Wilde una sensibilidad muy especial. Se educó primero en el Trinity College de Dublín, para luego ser aceptado en el Magdalen College, en Oxford. En esa época tuvo un profunda búsqueda espiritual que lo llevó a tener contacto con la francmasonería.

Después de su graduación, tuvo un romance de dos años con Florence Balcombe (a la postre, esposa de Bram Stoker). Al finalizar su romance con ella, abandonó Irlanda para instalarse definitivamente en Inglaterra.

Sus primeros pasos literarios los dio escribiendo poemas y ensayos en diversas publicaciones y realizó una gira a los Estados Unidos como conferencista.

En 1883 escribió la obra teatral La Duquesa de Padua, con la que obtuvo una enorme popularidad. Luego conoció a Constance Lloyd, la hija de un prominente abogado. Wilde se enamoró de ella y se casaron en 1884. Con ella tuvo dos hijos: Cyril y Vyvyan. Sin embargo, Wilde siempre había manifestado tendencias homosexuales. Su matrimonio con Constance se vino a pique y fue entonces cuando Wilde conoció a Robert Ross, un muchacho homosexual de diecisiete años, quién lo sedujo y lo inició en el llamado amor griego.

Su carrera prosiguió. Escribió ensayos, poemas y mordaces críticas en los diarios y otras publicaciones que calaban hondo en la sociedad británica victoriana. Fue en 1890 cuando sale publicada una de sus obras maestras y una de las historias más populares de la literatura universal: El retrato de Dorian Gray. La obra tuvo un éxito inaudito, aunque fue brutalmente atacada y censurada por la rígida sociedad británica, acusándola de pecaminosa, inmoral y sobre todo, por incitar y aludir al amor homosexual.

Las obras de Wilde son bien conocidas por su aguda crítica hacia la hipocresía de la sociedad, burlándose con una finísima ironía de los asuntos que escandalizaban a la misma. Prueba de ello son otras de sus populares obras teatrales: El abanico de Lady Windermere, Una mujer sin importancia y El hombre ideal, entre otras.

En 1891. Wilde conoce a Lord Alfred Douglas (a quién llamaba de cariño Bosie), un joven estudiante de Oxford, de quién se enamora hasta el punto de perder la razón y dedicarse a complacerlo en todos sus caprichos, tanto materiales, como sexuales. Juntos se volvieron clientes recurrentes de la prostitución gay, totalmente clandestina y perseguida por la sociedad victoriana. La escandalosa vida de Wilde y Douglas harto al padre de este último, el Marqués de Queensberry, quién se convierte en su más encarnizado enemigo. La crisis personal y pública que vivía Wilde se manifiesta con una fuerte inspiración para escribir su obra mesta: La importancia de ser serio, una sátira maravillosa de la sociedad victoriana. El escándalo de la obra se vio acompañado por diversos intentos de Queensberry de boicotearlo. Y finalmente lo logró. Wilde será acusado de sodomía, considerado un grave delito en la sociedad británica. El 25 de mayo de 1895, Wilde fue puesto en prisión. Estuvo primero en la prisión de Newgate, y luego en la de Pentonville. Permaneció encerrado dos años, condenado además  a realizar faenas y trabajos pesados. En prisión escribió De Profundis, una carta dirigida a Bosie, donde habla de su relación y el impacto y consecuencias que dejó en su vida. Al ser liberado, se embarcó inmediatamente a Francia, dejando Inglaterra para no volver jamás.

 

En el exilio vivió empobrecido y enfermo. Además, tuvo un acercamiento muy fuerte a la fe católica. Curiosamente en 1897 se reunió con Douglas. Vivieron una temporada juntos en Nápoles, sin embargo esta reunió duró poco. Las familias de ambos fueron una presión constante, sobre todo la de su esposa Constance, quién le impedía (típico) ver a sus hijos.

Sus últimos años los paso en L’Hotel, en París. Su desgracia lo llevó a caer en el alcoholismo. Enfermó de meningitis cerebral y finalmente falleció el 30 de noviembre de 1900. Sus restos reposan en el cementerio Pere Lachaise, en París (donde por cierto, se han visto obligados a poner en la lápida un vidrio protector debido a la enorme cantidad de besos que sus fanáticos, hombres y mujeres, plasmaban en ella).

En el año 2017, es decir 117 años después de su muerte Wilde fue uno de los 50’000 hombres homosexuales indultados en Inglaterra por la Ley de Alan Turing, que ya no considera la homosexualidad como una ofensa y mucho menos como un delito. Por fortuna vivimos en esta época, pero el solo hecho de pensar en esos 50’000 hombres británicos, más los millones más que han existido en el mundo y que han sido condenados y atacados de diversas formas por su condición sexual, es motivo suficiente para estremecerse.

No dejen de leer alguna de las obras de Oscar Wilde. Debería de ser un most en la vida de cada persona, independientemente de su condición sexual.

 


¡Suscríbete al Newsletter y recibe quincenalmente nuestras mejores recomendaciones y artículos!


¡Compártenos tus comentarios!

 LO MÁS NUEVO
31 años, Habitante de la Ciudad de México. Contador profesional de historias. Amante incondicional y apasionado del cine, la música, el teatro y los animales. Con una debilidad y fijación especial por el fascinante mundo de la Cultura Pop.