Esas situaciones incómodas en las que casi te cachan lo puto.

¿Nunca has tenido que ocultar tu sexualidad para evitar momentos incómodos? No me refiero a mentir o hacerte pasar por alguien que no eres, simplemente a no mencionar algunos aspectos relacionados con tu vida amorosa. ¿No? Pues yo sí, me declaro culpable, y no es porque me avergüence de lo que soy, simplemente hay veces que te topas con gente muy apegada a sus “principios” o fanáticos religiosos, y aunque a veces es divertido discutir con este tipo de personas tan cerradas, otras veces no lo puedes hacer porque simplemente tu estabilidad económica depende de eso (y no porque te vayan a correr, sino porque puede crearse un ambiente tenso del que prefieras huir), es en este punto en donde entras en un conflicto, porque pasa por tu mente cualquier tipo de pensamiento, desde el “no pasa nada, solo evitaré el tema” hasta el “me estoy traicionando a mí mismo” ¿Pero en verdad te estas traicionando? Yo no lo creo, y para entrar más en ambiente, te platicaré mi historia, y el por qué decidí ocultar parte de mi vida.

Si has trabajado en alguna empresa o lo que sea que incluya un equipo grande de trabajo, seguro también has tenido que lidiar con las no tan agradables comidas con el jefe, bueno, pues situémonos en este punto: ya avanzada la comida de la querida y algo grande de edad, jefa, se le ocurrió que cada uno platicáramos más acerca de nuestras vidas, de lo que nos gustaba de nuestras carreras, ¿cuáles eran nuestras aspiraciones en la vida? si éramos solteros, casados, etc…
Uno por uno mis compañeros fueron platicando tranquilamente acerca de ellos, y cada vez faltaba menos para que yo hablara (y  permítanme decirles que antes de comer, todos tuvimos que orar y bendecir los alimentos por petición de nuestra agradable jefa) , imaginen el nivel de estrés que había en mi cuerpo, y para rematar, a la compañera anterior se le ocurrió platicar acerca de su próxima boda. ¡Fuck!

Pues bien, me tocó a mí, no sabía ni qué decir, así que comiencé por mis aspiraciones en el ámbito laboral… Gracias a Dios otra compañera se interesó en lo que dije y se involucró, comienzó a platicar alargando el tema. Esto dio tiempo para que la jefa terminara, mientras tanto, pausé la plática para pedir el postre. ¿En que estábamos? Preguntó algo perdida la mujer. A lo que respondí: Pues ya estaba por terminar, sólo quería agregar que nunca había tenido el gusto de colaborar con un equipo de trabajo tan unido y responsable. Mencioné que en verdad me sentía agradecido de estar ahí. La jefa sonríó y respondió: “Al contrario, para nosotros es un placer que gente como ustedes colabore con nosotros”. ¿Quién sigue? ¡Holy shit!… entonces el sudor cesó y comencé a disfrutar la comida.

Y pues nada así pude librarme de un momento que pudo ser el más incómodo de mi vida.

Ahora que ya leíste mi situación, ¿qué piensas?, ¿hice bien o mal? Jamás mentí, sólo omití un tema, y aunque no me siento muy orgulloso de ello, si creo que fue lo mejor.

Comenta tu pensar aquí abajo porfa, me gusta leer tus opiniones 😉

5 Comentarios

  1. Ashley
    15 marzo, 2015
  2. Anónimo
    15 marzo, 2015
  3. marco
    15 marzo, 2015
  4. José Sánchez
    16 marzo, 2015
  5. Benito
    16 marzo, 2015

¿Cómo ves?