Sexo gay. El deporte de alto riesgo que ha aumetado en un 500% en los últimos años.

Siempre habrá opiniones encontradas sobre el siguiente tema. Sin embargo “cada quien hace su vida de la forma que desea”. Y si bien, las relaciones sexuales de riesgo afectan a toda la sociedad, también uno es responsable de su propia conducta. No podemos generalizar, esto no es la vida gay, es simplemente la vida de “mucha” gente gay.

Les comparto este artículo de mi amigo Cristian Galaza @Criszis que escribió para elbigdata.mx

La promulgación de leyes que protegen los derechos de la Comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans) en la Ciudad de México ha derivado en el auge de espacios donde la libertad sexual se vuelve libertinaje; las conductas sexuales de los Hombres que tienen Sexo con otros Hombres (HSH) ponen en riesgo su vida y la de los capitalinos.

Saunas, parques, bosques, cuartos oscuros y hasta casas que se rentan por un día son los lugares donde homosexuales y HSH –que no son clasificados como personas gay-, sostienen encuentros sexuales en la clandestinidad dentro de un ambiente insalubre e inseguro.

ElGobierno capitalino no tiene una clasificación oficial para este tipo de “establecimientos mercantiles”, es decir, el sexo no se reconoce como un tipo de esparcimiento, por lo tanto dichos lugares de encuentro sexual carecen de regulación y se han convertido en foco de infección y centro de operación de la delincuencia.

Censida ha reportado que en la Ciudad de México 38 mil 400 personas podrían estar viviendo con VIH, de estas personas 59% son HSH. Esta situación puede tener varias explicaciones, según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública 73.15% de los HSH dijeron haber usado condón en su último coito anal con una pareja masculina, esto quiere decir que 1 de cada 4 HSH no se ponen condón durante el sexo gay.

“Los HSH son varones que tienen relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, pero no necesariamente están atraídos sentimentalmente por ellos y tampoco tienen prácticas exclusivas con hombres. Es decir, pueden tener relaciones sexuales sólo con hombres o personas de ambos sexos debido a las circunstancias, a la curiosidad o al deseo sexual”, según explicó Ricardo Baruch, del Instituto Nacional de Salud.

Otra problemática que surge a partir de estos lugares de encuentro sexual es la delincuencia. Según investigaciones realizadas por la UAM, los hombres entre 20 y 34 años de edad son los más asesinados en México. El incremento de la violencia y los asesinatos masculinos, ha provocado que la esperanza de vida entre los hombres mexicanos se reduzca de 72.5 a 72.04 años, de 2005 a 2010.

“Estamos frente a un fenómeno de violencia que nos rebasa”, comentó la doctora Rosario Cárdenas Elizalde, coordinadora de Posgrado en la UAM Xochimilco.

Para el sexólogo Luis Perelman, estos lugares de encuentro sexual no se tratan de “algo de gays, sino de un asunto masculino”, pues muchos HSH asisten a estos lugares para vivir el placer sexual desde otro ángulo.

Algunos varones motivados por la falta de sexo con mujeres, quienes por cuestiones culturales o cuidados sobre su sexualidad, como los embarazos no deseados, se niegan a participar en el acto sexual con la frecuencia que a dichos varones les gustaría.

En particular, estos varones gustan más del sexo con otros hombres que con prostitutas mujeres porque resulta más fácil de obtener. En los lugares de encuentro sexual los hombres no cobran, en muchos ni siquiera se ven a la cara por las condiciones del lugar, no hay necesidad de entablar plática y mucho menos una relación que los comprometa o haga sentir “atados”.

Luis Perelman destaca que este tipo de prácticas sexuales masculinas tienen aspectos negativos y positivos. Lo negativo es cuando se convierte en la única forma de vivir la sexualidad masculina. “Emocionalmente lo están viviendo como una persecución, ‘lo que siento y hago es malo’”, describe el sexólogo.

Lo positivo es cuando se practica de forma segura, usando condón, que sea un acto de placer, consensuado y que no se afecten a terceros.

Sin embargo, tanto Perelman como Ricardo Baruch, coinciden que el mayor riesgo de este tipo de encuentros es que en la mayoría de los casos se dan entre desconocidos. Si bien algunos usan protección, otros no lo hacen, poniendo en riesgo su vida y la de sus parejas sexuales casuales.

La tradición en la Ciudad de México cuenta que los varones asisten desde hace mucho tiempo a baños y vapores públicos, como el Finisterre en San Cosme. En ellos se establecen vínculos de amistad, pero también sexuales. En la clandestinidad brindada por estos lugares sólo para hombres, los señores y jóvenes practican una doble vida sexual.

Con el tiempo y a pesar de la apertura reciente hacía la homosexualidad en el DF, el fenómeno ha evolucionado. Si bien aún hay población masculina que prefiere llevar una doble vida sexual, los más jóvenes asisten a lugares de encuentro sin temor a ser “descubiertos”. Lugares como el Sodome, ubicado en la calle de Mariano Escobedo, se han convertido en los preferidos de la nueva población gay y de HSH.

En el Sodome, usted paga un cover de 200 pesos los martes y miércoles, y de 250 pesos de jueves a domingo (el lunes no hay servicio). Entonces le entregan una toalla, sandalias, un sobre de lubricante y condones ilimitados, así como una pulsera con la llave de un casillero donde puede guardar sus pertenencias (ropa, reloj, celular, llaves de auto y cartera).

Una vez desnudo, con la toalla alrededor de la cintura y las sandalias puestas, usted entra a un “laberinto” de vapor, pasillos intrincados rodean un lobby principal donde hay un par de jacuzzis instalados y una barra de bebidas con Dj. La música pone un ambiente más festivo mientras los hombres deambulan por los diferentes espacios diseñados para tener sexo. Si usted encuentra un hombre que le agrade le propone tener un encuentro sexual y así, sin mayor preámbulo se da. Puede ser bajo una regadera, en la sauna, dentro del jacuzzi o en uno de los oscuros pasillos. El acto sexual se hace frente a otros hombres que en ocasiones suelen involucrarse tocando o besando a los participantes.

Aunque los condones son ilimitados en el Sodome, al calor del momento algunos hombres olvidan colocárselo y terminan practicando bareback, o sexo “a pelo”. El bareback es una de las conductas de riesgo más peligrosas en cuanto a la transmisión del VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

Las drogas y el consumo de bebidas alcohólicas tienen un papel fundamental en el incremento del riesgo de contraer una infección de transmisión sexual.

Un estudio realizado entre gays hispanos de Miami, Florida (EU), reveló que 32% usaba poppers durante el sexo, 16% cocaína, 14% éxtasis y 12% “cristal-meth”.

Bajo los efectos de estas drogas o el alcohol los varones olvidan el uso del condón, muchas veces de forma inconsciente, otras de forma totalmente consiente. Por ejemplo, los hombres que practican el bug-chasing, identificado como personas que abiertamente buscan contraer el VIH para ser parte de un grupo que comparte la característica común de vivir con el virus.

El tipo de lugares al que asisten bug-chasings son como el Eback, en la calle de Ayuntamiento, centro de la Ciudad de México. Ahí se cobra un cover de 150 pesos que incluye barra libre (excepto cervezas), brownies de mota (pastelillos de marihuana), churros de marihuana, y una bolsa numerada en la que los varones guardan sus pertenencias (ropa y objetos de valor).

En la entrada no se pide identificación, a menos que “te veas muy chavo”, cuenta Sandro, joven homosexual que asiste con frecuencia al Eback.

Ya dentro de lo que parecería una casa común y corriente, se puede disfrutar de las bebidas y la mota en los diferentes cuartos acondicionados para los encuentros sexuales. En una de las estancias hay pantallas y sillones para ver videos porno, se puede deambular por los espacios mientras se coquetea y consume todo tipo de drogas. “Hay de todo”, cuenta Sandro, “desde poppers, cocaína, tachas, piedra, gi (gotitas para disolver en agua) y hasta traumasol (spray)”, aunque este último lo han prohibido recientemente debido a los desmayos que se registraban dentro del lugar, relata Sandro a El Big Data Mx.

En el Eback 95% de los varones asistentes gustan del bareback (sexo a pelo), es importante mencionar que existen 3 tipos de barebackeros. Están los que saben que viven con VIH, los que saben o creen que no tienen VIH y los que no saben ni les interesa saber.

Según un estudio realizado por Ricardo Baruch para la organización Espolea, estos barebackeros con VIH o no, toman dos rutas de acción. La primera es tener sexo sin protección sólo con otros hombres en el mismo estatus- VIH positivo con otro VIH positivo, o VIH negativo con otro VIH negativo-, la segunda ruta es la que toman quienes no saben o no les interesa saber que tienen VIH, ellos mantienen relaciones sexuales sin protección con quien sea, tengan o no VIH.

Otro es el fenómeno de la delincuencia, que aprovecha estos ambientes inseguros para actuar. “La Casita” o las “casas de orgias gays”, así como los cuartos oscuros como el del bar Thom’s en la Condesa o el del Lollipop en Zona Rosa, son los mejores lugares para que delincuentes vacíen las bolsas de sus víctimas. En la oscuridad y al estar decenas de personas en un espacio mínimo, algunos aprovechan para entre caricias, robar teléfonos celulares, carteras, relojes y joyas. De hecho muchos de estos establecimientos advierten en la entrada que “no se hacen responsables por los objetos de valor” de los varones que interactúan dentro de sus instalaciones.

Un ejemplo fue el asalto colectivo perpetrado en el Sodome el 19 de enero de 2013, cuando un grupo armado irrumpió y vació los lockers de los clientes.

Pero esos son los casos menos graves, lo peor es cuando los encuentros sexuales clandestinos derivan en riñas y hasta asesinatos. Como mencionamos al principio, los hombres jóvenes son los más asesinados en México.

Activistas y estudiosos del fenómeno de las prácticas sexuales entre varones, advierten que la política pública de lucha contra el SIDA debería incluir mensajes concretos dirigidos hacia la comunidad gay y de HSH, de esta manera se frenaría la propagación de esta enfermedad.

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6 Comentarios

  1. Anónimo
    27 febrero, 2015
  2. Anónimo
    27 febrero, 2015
  3. Fleur du lys
    28 febrero, 2015
  4. Anónimo
    28 febrero, 2015
  5. Anónimo
    28 febrero, 2015
  6. Abre
    2 marzo, 2015

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