razones para salir del closet como gay

Razones por las que debemos ser abiertamente gay.

¿Qué tienen en común las mujeres, los negros y los judíos con los homosexuales?

Que estos tres primeros grupos sociales en algún momento de la historia representaron lo mismo que hoy son los homosexuales: lo políticamente incorrecto, inferioridad social, repulsión e incluso la negación de su condición como seres humanos respecto a los demás.
Estos precedentes históricos son el vergonzoso ejemplo de que la discriminación ha sido una permanente en el devenir de la humanidad y que a pesar de las lágrimas, el dolor y las muertes causadas por ésta, no desaprendemos a discriminar sino que por el contrario, cada vez lo hacemos con mayor fuerza.

Las mujeres fueron consideradas por mucho tiempo inferiores al hombre desde todo punto de vista, no podía votar, opinar o desempeñar funciones diferentes a las del hogar. Los afrodecendientes eran considerados objetos, absurdamente les pertenecían a otros y se les consideraba seres sin alma, carentes de cualquier estima social. Los judíos fueron perseguidos y masacrados simple y llanamente por el hecho de ser judíos.

Y ahora nos toca a nosotros los homosexuales, quienes somos vistos como inferiores, antinaturales, perseguidos y estigmatizados por no encajar en lo que la sociedad considera como “lo normal”.

Pero ¿cómo hicieron las mujeres, los negros y los judíos para zafarse de las avasalladoras garras de la sumisión, el aborrecimiento y el desarraigo del que fueron víctimas?
La respuesta está en la palabra VALÍA.
Las mujeres, los negros y los judíos reivindicaron su posición en la sociedad encontrando valor en su naturaleza, en su ser y en su condición de personas; encontraron valía en su existencia y se lo mostraron al mundo. Es justo ahí donde muchos de nosotros (los homosexuales) fallamos, nos avergüenza nuestra naturaleza, desestimamos nuestra condición de vida y desaprobamos  nuestra propia existencia encerrándonos en un closet, evadiendo nuestra realidad con una falsa discreción o exiliándonos del mundo por sentir como sentimos.

<<A nadie le interesa mi vida privada o de puertas para adentro, la intimidad de mis sábanas es sólo mía y no le incumbe a ningún otro>> Son los argumentos más asiduos de quienes prefieren mantenerse al margen de cualquier tipo de referencia que los ubique o los relacione con la homosexualidad. Pero la realidad es que si queremos que se nos trate como personas con los mismos derechos, con la misma estima y el mismo respeto que los demás; somos nosotros mismos, los homosexuales, quienes debemos cambiar la mentalidad de vergüenza, inferioridad y pusilanimidad con la que vemos nuestras propias vidas.

<< Muéstrate valiente, digno y orgulloso de lo que eres, ser gay no es un castigo. Sé abierta y visiblemente tú y muéstrale al mundo cuan igual y diferente eres al resto.>>

 ¿Eres abiertamente gay? ¿Qué piensas al respecto?

Escríbenos tu opinión y comparte este post en tus redes sociales. Hagamos que el mundo nos vea valientes, dignos y orgullosos de ser lo que somos. 😉

¡Nos leemos en la próxima!

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Un Comentario

  1. tauro
    10 abril, 2017

¿Cómo ves?