orgullo gay

Orgullo Gay. ¿De Qué Nos Sentimos Orgullosos?

¿Orgullo? ¿De qué?

Hace unos días leía un comentario en el que una persona gay expresaba que no había nada de orgullo en ser gay ni tampoco en hacer un desfile en el que la gente salga a la calle con poca ropa o con ropas no tan apropiadas…

¿ORGULLO? Orgullo cuando termines una carrera, orgullo cuando no necesites sentirte más que los demás, orgullo cuando lo material no sea en tu vida lo más importante, orgullo cuando tengas un trabajo decente, orgullo cuando aportes algo a tu familia y a la sociedad.
Orgullo cuando tu familia se sienta orgullosa por la persona que eres, y no por lo mal que te comportas.

Más allá de criticar esa postura, creo que es comprensible porque posiblemente damos por hecho muchos logros y derechos que hoy tenemos. La verdad es que me dejó pensando que más allá de la historia del Gay Pride que inicia con el movimiento StoneWall en Nueva York en Junio del 69 y de lo que seguramente ya han leído, es importante que las generaciones nuevas comprendan el proceso por el que hemos pasado, no sólo en México sino en muchos lugares del mundo, además de mencionar que hay países en los que ser homosexual es aún castigado severamente, incluso con la muerte.

¿De qué nos sentimos orgullosos?

Pues veamos, hace no mucho tiempo, vivíamos en una clandestinidad que aunque a veces podemos extrañar, era una clandestinidad forzada. No podíamos decir más que en secreto o en clave a dónde iríamos, ni qué o quién nos gustaba. Sabíamos que podíamos estar en algún bar gay y por el sólo hecho de estar ahí, podíamos ser detenidos si la policía decidía no hacerse de la vista gorda. Besar a alguien en la calle era motivo de acabar en una patrulla y por supuesto, que nos podrían echar de algún sitio público si cometíamos algo similar. En cuanto a la familia… tal vez era lo más difícil. En realidad, lo mejor era no actuar y no decir nada, pretender todos como si nada estuviera ocurriendo. Y todo esto, no ocurrió hace 200 años, sino tan sólo en 30.

Pero ha habido momentos en que ser homosexual era un grave problema que se tenía que solventar con prisión como fue el caso del escritor Oscar Wilde en 1895, o con la muerte, como en el caso del joven de 21 años Matthew Shepard que murió apedreado por sus vecinos en Colorado, Estados Unidos en 1998. Hemos avanzado en lograr disminuir el estigma asignado a los homosexuales, hemos logrado que los homosexuales tengan menos miedo y más valor para defender su preferencia sexual y su identidad, hemos logrado que la gente “tolere” un poco más la existencia de de distintas formas de amar. Pero no ha sido un proceso ni fácil ni rápido. El gay pride inicia su momento en el bar StoneWall de la ciudad de Manhattan porque por primera vez, la población homosexual se defendió ante la policía, porque tuvo un triunfo pequeño pero demasiado significativo, tanto que a partir de ese momento se inició este movimiento en cada vez más ciudades del mundo. En muchos otros países como Rusia, Líbano, o países africanos, aún es gravemente penada la práctica homosexual.

Hoy nos sentimos orgullosos de poder vivir la vida que elegimos sin ningún problema, sin tener una doble vida. Nos sentimos orgullosos de poder abrazar a la persona amada y orgullosos de que tenemos hoy muchos derechos que no eran respetados ni considerados y que la gente de hoy da por hecho. Hoy podemos decir con orgullo “Soy gay”.

Y hay un tema más por tratar…

¿Por qué hacer de nuestro desfile gay un circo o un carnaval?

También eso tiene todo el sentido y muchas razones. La primera de ellas es porque el tema por el que se ha desfilado no era un tema que la gente quisiera escuchar ni ver, porque los medios minimizaban la asistencia a esos desfiles y entonces era necesario llamar la atención. Pero también porque es una fiesta, porque la celebramos como lo que es, con alegría y sin temor a esconder nada, es una celebración de libertad de expresión y de derechos como cualquier otra. Y también porque en esa celebración caben todas las variantes de sexualidad e identidad que vivían clandestinas como los transexuales y los travestis, por mencionar algunos. También los osos, la comunidad leather, etc. ¿es necesario reprimirlos para no causar incomodidades a heterosexuales o a homosexuales que están influenciados por estigmas?

La humanidad es diversa y eso es algo que todos debemos aceptar y comprender. 

Nuestra labor es ser nosotros mismos, sin importar lo que eso signifique. Eso ayudará a que la comunidad heterosexual entienda que hay de todo, y que hay gente como nosotros (sea lo que sea que eso signifique) y como los demás. Que no hay un estereotipo, porque simplemente somos… diferentes.

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