gay, pink angels

No a la homofobia. Pero… ¿fuera las obvias? ¡Obviofobia!

Declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que son: ¿las obvias?

Camino al evento contra la homofobia:

Playera morada; preparada.

Pelatzo bien peinado; revisado.

Pancarta contra la homofobia; una palomita más en la lista.

Y ahora sí, ¡vámonos el evento!

Ver a una comadre con amaneramiento de clase baja, bufarla, querer que ni se te acerque porque no deseas que te comparen con él, porque eres gay pero no obvia. “No way, yo no soy de esos, yo gay pero machin”. ¡OBVIOFOBIA! ¿Existirá este término o me lo saqué de la manga?

Pareciera que este tipo de juego se realiza en la actualidad cuando menos una vez al día, pedimos respeto hacia la comunidad y el grupo al que pertenecemos no nos lo da, o no se lo ofrecemos.
El término homofobia hace referencia a la aversión o fobia hacia las lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, intersexuales, pansexuales y la lista interminable de orientaciones sexuales que difieren de la heterosexualidad y que como cada día se va haciendo más larga (la lista), llegará el momento en que no se pueda nombrar en siglas o pronunciar. Será un trabalenguas digno de ser puesto en los libros de texto de primaria de la SEP para que los niños ejerciten su lengua.

El 17 de mayo como muchos de ustedes lo leyeron o escucharon, fue el día internacional contra la homofobia. No voy a dar grandes datos sobre esta fecha, aunque para que no gane la ignorancia en el maratón (ingas, ya me delate con la edad) o para que no gane la maldición del TV Notas, comparto el dato:
En esta fecha se conmemora la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así como lo lees, éramos considerados enfermos. ¡Pásame el Valium! El objetivo principal de este día es el de coordinar todo tipo de operaciones que sirvan para denunciar la discriminación de que somos objeto los LGBT.
He de exteriorizar que a mí sí me han discriminado, y no me refiero sólo a personas heterosexuales, osos, queers, vaqueros, musculosos y demás clasificaciones, discriminan a quienes no comparten sus gustos.

Gay

Básicamente hablo de hacer menos a miembros de la diversidad LGBT o rechazarlos. Recuerdo que en una marcha de. “Orgullo Gay” iba caminando tras un carro de Osos. Ahí iban trepados en el tráiler los típicos clichés del mundo porno. Debajo, caminando kilómetros, osos amanerados u osos no tan osos. Al curiosear por qué ellos no estaban arriba, su respuesta fue que pues eran muy obvios y no es la imagen que quieren dar en el carro. ¡Fuck! ¿Luchas por la diversidad y segregas la diversidad?

Este no es el único ejemplo, después en unas charlas en las que era participe se creó un grupo gay donde compartíamos temas diversos para un crecimiento y desarrollo personal. Un día llego un tipo muy masculino y al terminar la charla asevero que le sorprendía que gente como nosotros (segregándose él mismo) no nos le hubiéramos lanzado para ligarlo o que pudiéramos hablar de temas de compadres. Obviamente, le disputé qué tipo de gente creía que éramos, a lo que respondió: “pues así, jotos, obvi@s”. Entonces le pregunte RESPETUOSAMENTE qué se consideraba él. Afirmo ser oso y no ser gay. Y la trifulca comenzó dado que cada comentario que hacía era una frase despectiva hacia el grupo que lo había recibido.

No vayan a creer que tengo algo en contra de la comunidad ursina, no. De hecho tengo un profundo cariño a miembros de este grupo.
¿Les ha sucedido llegar a un antro y que no les permitan la entrada por ser “vestidas”, transexuales, no verse de dinero o ser muy “obvios”? Esto es discriminación.
Hace unos días, hablando con un buen amigo, le manifieste que me siento más cómodo en lugares “friendly” en donde no tienen la bandera gay afuera o calcas por todas partes del arcoíris, lugares friendly de verdad. Si se supone que eres amigable es porque recibes a cualquier tipo de persona, heteo o LGTB, tenga o no su ropa de las mejores tiendas, se le note o no. Ahí es cuando debes cuestionarte si realmente obtienes lo que mereces y si el hacer una fila de dos horas en el bar o antro y suplicarle al cadenero, vale la pena. Y todo esto en calidad de la diversión.
Movámonos a otro terreno…

Se que para muchos es importante el hecho de pertenecer, de darle un nombre a cada cosa. En ese caso y para ejemplificar diré que soy un oso/chaser/hispter/obvio/queer/indie/vegan/tatuado. El problema es cuando esas etiquetas o grupos nos hacen no aceptar o incluir a personas que no se parecen a nosotros o no les gustan las mismas cosas que nos atraen.
Yo diario hago el ejercicio (no de ponerme en los zapatos de alguien), esa frase ya está más gastada que mis labios. Sino de incluir e incluirme.
No tengo muchos amigos, pero los pocos que tengo y disfruto son desde un chico de gym que sólo lee notas de espectáculos, hasta un intelectual de izquierda o una persona pozona. Lo más interesante es cuando nos juntamos y sólo puedes ver un grupo, somos LGBT y todos diferentes, porque de eso se trata la bandera de colores, ¿qué no? De que somos diferentes, de grupos, etnias, subgrupos, religiones, países, estados civiles y tribus que no tienen mucho que ver pero que nos une el amor. “amar diferente o desear diferente”.

¿Qué opinan?
Nos leemos en la próxima.

@ettosantana

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14 Comentarios

  1. Anónimo
    25 mayo, 2015
    • JOSE
      25 mayo, 2015
    • Anónimo
      26 mayo, 2015
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    • Anónimo
      27 junio, 2016
  8. Anónimo
    27 mayo, 2015

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