historias homosexuales del emperador julio cesar de roma

Las Aventuras Homosexuales De Julio César De Roma

La agitada vida sexual de los gobernantes de la Roma Antigua es mundialmente conocida.

Se decía: ‘’César es el marido perfecto de toda mujer y la mujer perfecta para todo hombre”.

A través de crónicas y relatos, la historia nos ha traído al presente los escándalos de la que se considera una de las civilizaciones más polémicas y controversiales en el campo de la sexualidad. En particular, la dinastía de los Julio-Claudios (la primera familia imperial que gobernó Roma), ha alcanzado particular celebridad por sus bien documentadas actividades sexuales. ¿Quién no ha escuchado hablar de las locuras y perversiones de los sanguinarios Calígula y Nerón? Sin embargo, el personaje que ahora ocupará este espacio es el fundador de la primera dinastía imperial romana, el célebre y laureado general Julio César.

Las aptitudes del César en la política lo han dejado grabado en la historia. Excelente abogado, gran orador y un líder excepcional, César era asediado por numerosas mujeres. Pero de lo que casi no se habla es de su faceta homosexual, o al menos bisexual. Así es, al célebre general también le atraían los hombres, o al menos es lo que algunos historiadores e investigadores han revelado.

En esos momentos la homosexualidad todavía era un tabú en Roma. Durante la época de la República, los senadores escondían celosamente sus prácticas homosexuales. Aún no se llegaba a la época de “libertad”  (o más bien libertinaje)  sexual que se viviría en el periodo imperial.

Los opositores del general comenzaron a difundir un rumor: durante un viaje diplomático, Julio César había mantenido relaciones sexuales con Nicomedes IV, Rey de Bitinia (ciudad ubicada en la costa norte de Turquía). El anciano rey de Bitinia recibió a César con mucho entusiasmo. El largo periodo de tiempo que César permaneció en Bitinia desató los rumores: César y Nicomedes IV estaban sosteniendo un amorío. Los rumores decían que César representaba el rol pasivo en la relación y se mostraba como un amante servicial ante el soberano de Bitinia. Esto para los romanos era degradante y humillante. Los detractores del general no tardaron en apodarlo como la “Reina de Bitinia” o peor aún “la prostituta de Bitinia”. También decían frases picantes:

‘’César es el marido perfecto de toda mujer y la mujer perfecta para todo hombre”.

A pesar de todo, los rumores no alteraron la brillantez política de César, y nunca perdió el respeto entre sus seguidores. No obstante, se dice que durante el resto de su vida, este asunto era una de las pocas cosas que le hacían perder los estribos cuando se le mencionaba.

Pero Nicomedes IV no es el único de los amantes masculinos que se atribuyeron en su vida. El otro romance homosexual que se le achaca al célebre estadista es con Marco Vitrubio Mamurra, uno de sus ayudantes de campo y en ocasiones también su tesorero personal.

A Mamurra se le recuerda también como un arribista y vividor (lo que hoy en día denominaríamos chichifo). Se dice que su acercamiento sexual con César se dio durante la conquista de las Galias. El poeta Catulo escribió incluso unos versos obscenos donde relataba el romance entre ambos personajes. Catulo le puso a Mamurra el apodo de cipote (una forma vulgar de referirse al pene), probablemente basándose en las dimensiones masculinas del personaje.

Se dice que gracias al “patrocinio” de César, el tal Mamurra se hizo de una cuantiosa fortuna y una gran casa completamente forrada de mármol.

Irónicamente en nuestra memoria, todos tomamos como referencia a la vida amorosa de César su célebre relación con la controvertida Cleopatra, reina de Egipto. Pero caras vemos, gustos sexuales no sabemos.

Lo que es un hecho es que sus sucesores en el gobierno de Roma tuvieron mucho menos empacho que él en demostrar su gusto por los caballeros. Por qué si hay una época de la historia que recordamos por su intensa sexualidad homoerótica, es precisamente a la Roma Imperial.

LECTURAS SUGERIDAS:

*Fernando Bruquetas: Reyes que amaron como reinas: De Julio César al Duque de Windsor Ed. La Esfera de los Libros, 2002.

*Adrian Keith Goldsworthy: César: la biografía definitiva Ed. La esfera de los Libros, 2011.

*José Manuel Roldán: Césares Ed. La Esfera de los Libros, 2012.

Nos leemos la próxima semana. No olviden dejar sus comentarios y compartir en las redes!!!!

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Un Comentario

  1. Martín balandran
    12 septiembre, 2017

¿Cómo ves?