a gay treasure

¿Estamos acostumbrados a la gente NO HOMOFÓBICA?

Les sonará raro, pero “la apertura”, lo “open mind”es algo con lo que ahora también hay que aprender a lidiar y sobre todo, a respetar y agradecer.

Vivimos pidiendo respeto, igualdad de derechos, inclusión amigable en la sociedad y está perfecto, pero ahora nos toca comenzar a acostumbrarnos a ello y a no malinterpretarlo.
La vida está hecha de cosas simples, lo que más felicidad nos da es lo más sencillo, lo que no cuesta. Una sonrisa, un saludo en la mañana, una palabra de aliento, un ¿estás bien? ¿necesitas algo? por parte de un extraño. Humanidad, buena vibra, solidaridad, sensibilidad son ingredientes para vivir mejor, para multiplicar la felicidad, compartirla y contagiarla.

Me parece que en la Ciudad de México estamos avanzando muy rápido, las diferencias cada día son más visibles y por lo mismo, más aceptadas, más entendidas. Internet nos ha ayudado, el valor de las personas LGBT que se muestran a la vida con toda naturalidad, seguridad, integridad y alegría cambia la forma de pensar de la gente menos informada.

¿Cuántas veces un chavo “de buen ver” buga (heterosexual) te ha sonreído, te ha ayudado en alguna situación y por eso mismo lo has tachado de gay, de closetero? Y no conforme con haber sacado tu conclusión personal sin fundamento, has asegurado a tus amigos que es gay?

¿Cuántas veces has puesto en duda la orientación sexual de alguien simplemente porque te trata bien, porque es amable contigo?

¿Quién nos entiende? Si nos tratan mal, si son homofóbicos… “pinches pendejos”. Y si nos tratan bien y son amigables… “putos de closet”.
¡Tache, mal, no!

Más allá de lo que cada uno lleva entre las piernas o de lo que mete o saca a la hora de irse a la cama, somos “personas”. Personas que lidiamos a diario con la vida, con nuestros demonios internos, con nuestras inseguridades, miedos, tristezas, frustraciones, experiencias difíciles, problemas económicos, afectivos, etc. Y quien logra superar todo eso y caminar por la vida con una sonrisa es un verdadero héroe / heroina.
Hay demasiados de estos personajes en la calle dándonos lecciones a cada rato. ¿Por qué la absurda necesidad de definir o validar a una persona por su orientación sexual?
Me parecería más lógico valorar a la gente por lo chico o grande de su… sonrisa! Ja, ja.

Sí, habemos de todo en este maravilloso mundo diverso y colorido. Heterosexuales, bisexuales, lesbianas, transexuales, transgénero, gays. Unos somos más delicados, más amanerados, flojitos y retorciditos, otros más rudos, más secos y toscos. ¿Cuál es el problema? Sería de hueva ser todos iguales.

Me parece algo normal que nos parezca extraño aquello que no conocemos, lo que me parece absurdo es odiar y juzgar lo diferente a nosotros, lo que no encaja en nuestro sistema de creencias, querer que los demás sean como nosotros “creemos” que deben ser.

Ayer comí con mi abuelita de 88 años, mi mamá y mis tías sesentonas.  Se dio una maravillosa plática entre #TONES.
Platicábamos sobre la gente trans. Se hacían muchas bolas con los distintos términos que nosotros utilizamos de forma regular:
Transexual, transgénero, preferencia sexual, orientación sexual, resignación de género, vaginoplastia, la jarocha, lencha, buga, etc… pero lo que me encantó fue verlas curiosas a todas. No juzgaban, aunque sí les parecía algo difícil de entender y tenían millones de preguntas. Lo maravilloso era la apertura, la naturalidad con la que platicábamos. ¡Qué risa! Es muy divertido hablar de lo que muchos llaman “inmoral” “escandaloso”.
Por eso yo siempre digo que lo más importante para curar la homofobia (porque esa sí es una enfermedad psico-social) es trabajar cada uno con nuestra autoestima, aceptarnos tal cual somos, querernos y no sentirnos ofendidos ni incómodos con la opinión que los demás tengan de nosotros.
Una persona alegre, en paz consigo misma y contenta, siempre estará dispuesta a explicar y a bromear sobre sí misma. La agresión puede convertirse en sentido del humor. Ojalá la vida fuera más Almodóvar y menos Televisa.

Y toda la plática comenzó porque mi tía dijo: “vengo de que me paguen un departamento que vendí. Lo compró una mujer que antes era hombre y me platicó que cuando se la cortaron, cuando le cortaron el pito, el pene, casi se muere”. Yo escupí el agua de limón y solté la carcajada porque la soltó sin salibita. Así nomás. Y es que así sucede la vida: así nomás. Pero cuando le ponemos la salibita de la información, la vida resbala mejor y obvio, se siente más rico. Ja, ja.
Ayer me sentí muy orgulloso de mis mujeres: mi abuela, mi mamá y mis tías.
Sin duda este post debe continuar. Les tengo que platicar a detalle sus caras, sus preguntas, mis respuestas y compartir nuestras risas.

Les dejo la pagina el Facebook de este blog  y nos vemos en

Moovz  La red social-app. LGBT de contenidos

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5 Comentarios

  1. Victor A. Barrera
    22 mayo, 2015
  2. Mkflores
    23 mayo, 2015
  3. Mr. Os
    23 mayo, 2015
  4. Fede
    24 mayo, 2015
  5. Mauricio Ruiz Jaramillo
    15 julio, 2016

¿Cómo ves?