salir del closet con la familia

¿Eres Homosexual Y Tu Familia No Lo Acepta? ¿Cómo Enfrentarlo?

Hace unos días se llevó a cabo la edición número 39 de la Marcha del orgullo Gay, una reunión de todos aquellos que creemos en el amor, la libertad y el respeto entre los seres humanos, pero… ¿qué es lo que pasa cuando ser Gay crea un conflicto emocional en tu núcleo familiar?, ¿Cómo poder afrontar el rechazo de los seres que más quieres en la vida?

Pues bien, estos cuestionamientos se realizó José, el protagonista de ésta historia.

José es un chico de 18 años, estudiante de nivel licenciatura, hijo proveniente de una familia nuclear compuesta por mamá, papá y hermano menor. Su vida giraba en torno a su escuela, amigos y familia, sin embargo, estaba viviendo una lucha interna, se había dado cuenta desde hace un par de años que es homosexual y necesitaba compartirlo con su familia, con las personas que más ama en la vida. Ensayaba una y otra vez el cómo poder decirle su secreto, buscaba el consejo de sus amigos para tener elementos suficientes con los cuales enfrentar valientemente su valor, su esencia, hasta que sucedió.

Una tarde al regreso de su escuela, José entró a su casa, dejó sus cosas sobre un sillón para dirigirse a la cocina dónde se encontraba su madre guisando la comida, –Ya llegaste hijo, me da mucho gusto (dijo la madre), pasa a sentarte para servirte de comer, ¡te hice tu platillo favorito! El chico solo tenía en mente que debía hablar porque no podía más con la mentira.

-Mamá, porfa necesito hablar un momento contigo, hay algo importante que quiero compartirte, pero necesitamos estar frente a frente y que me escuches. La mamá sorprendida y un poco angustiada, se sentó frente a su hijo y preguntó:

Muy bien, ¿qué me quieres contar?

– Desde hace unos años he estado  pensando en muchas cosas que me han sucedido, tratando de poner en orden emociones que no conocía y que de alguna manera contribuyeron para tomar ésta decisión, es difícil para mi puesto que no se qué reacción es la que tomarás…

Por favor, habla ya, ¿que es lo que pasa?

– Pues bien, soy gay, me gustan los hombres, y sabes algo, no ha sido fácil aceptarme, no ha sido fácil poder enfrentarme al mundo defendiendo quien soy, defendiendo mi naturaleza ante aquellos que no son felices con su vida y buscan reprimir o amedrentar a los demás. En ese momento, sin darme cuenta lo que pasó, ya tenia a mi mamá abrazándome diciendo que lo sabía, que a una madre no se le puede engañar u ocultar la esencia de un hijo, que el mayor orgullo que puede tener es haber criado a un hijo valiente, fuerte, decidido y sobre todo, un ser tan valioso capaz de generar amor por el simple hecho de se tal cual es, autentico y lleno de vida. Lo único que hice fue poco a poco levantar mis manos y abrazarla tan fuerte mientras brotaban algunas lágrimas de mis ojos, lágrimas que representaban la felicidad, la liberación y el amor que se sentía en ese momento.

Como podemos leer, éste es un caso con final feliz. El caso como el de José empieza a ser cada día más frecuente, pero también hay muchas personas que no la pasan nada bien y es por esto que, como sociedad, como seres humanos, nos reunimos cada año para pedir mostrar la diversidad, la diferencia entre seres humanos, para de una vez por todas dejar a un lado los prejuicios. Ser gay, bisexual, lesbiana, travesti, transgenero, intersexual, no te convierte en una mejor o peor persona, el amor es amor y eso es lo que debería mover a los seres humanos. Lejos de criticar o humillar a una persona por su orientación sexual, la gente debería ponerse  por un momento en su lugar y pensar que su orientación no es su culpa, tampoco es un castigo ni motivo para avergonzarse, es simplemente una característica distinta del ser humano. 

Tenemos en nuestras manos la posibilidad y gran oportunidad de crecer como personas, de poder crear un entorno de paz y aceptación, una convivencia basada en el respeto y el amor para vivir todos en un mundo mejor.

Ta basta de rechazo, de agresiones, de muertes por ignirancia, por no ser capaces de entender al otro, por no reconocer que cada uno de nosotros somos hechos a semejanza de algo perfecto.

Seamos luz en el camino de otros, por que en momentos de oscuridad, esas luces alumbrarán y guiarán nuestro camino.

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Un Comentario

  1. Anónimo
    28 junio, 2017

¿Cómo ves?