tones, salvador nunez

Cuando te das cuenta que tu juventud quedó atrás. “Tones”.

Cuando la juventud quedó atrás, ¡pero ahora viene lo mejor!

Cuando era niño y le preguntaba a mi papá sobre algún objeto, sobre alguna cosa que yo sabía que no era para mi, él me respondía: son “Tones”, tones para los preguntones.
Cuando crecí, la palabra “Tones” tomó un significado muy diferente. Asumí que era el nombre para designar a los hombres  trein-tones, cuaren-tones, cincuen-tones. Y claro, como mi papá siempre dijo que no eran para mi, decidí probarlos. Me di cuenta que mi papá estaba muy equivocado.

Después de los 17 años (tines), mi vida fue un “tones por aquí, tones por allá y tones por acullá”. Guape-tones, sen-tones, paque-tones y  pregun-tones. Viví bien y bonito.  Siempre me gustaron los tipos más grandes que yo.
Un buen día, sin siquiera sospecharlo, algo me dijo que yo ya era uno de esos Tones. Lo puberto se me fue, lo joven se me gastó y me quedó la experiencia, el recuerdo, la emoción, (el colmillo) y la letra de muchas canciones que hoy ni siquiera puedo encontrar en iTunes.  (Youtube sí me entiende).

Una noche, en medio del bar, sentí caerme encima no a quien esperaba, pero sí una cubetada de agua helada o más bien, de realidad.  Descubrí que empezaba a actuar de manera contraria a como lo hacía antes.  Yo acostumbraba bailar y bailar, treparme a las bocinas de los antros, sonreír, ignorar a muchos, responder a pocos, escoger a alguno y escaparme con él. De pronto me vi volteando hacia todas partes, ya no bailaba tanto, más bien me recargaba en la barra a observar a los demás. Empecé a buscar sonrisas, a hablar bonito, a conquistar y a invitar a sacarle jugo a la noche. Porque eso sí, nunca me gustó dormir con desconocidos. No confundamos, sexo es sexo y no tiene nada que ver con ¿qué hay de desayunar?
Todo en esta vida da muchas vueltas, ¿verdad?  No se si tantas como nosotros, pero lo importante es saber que siempre tenemos la oportunidad de estar arriba o abajo (literal).  Y bueno, empecé a invitar chavos a salir, comencé a tomar decisiones y a ser yo quien, de alguna forma, llevara las riendas de la relación. Empezaron a gustarme las carnes frescas. Supongo que pensé: Si a mi ya me la chuparon todita, llegó la hora de chuparla yo (la juventud).
Todo tiene su encanto cuando nos ponemos flojitos (me refiero a fluir con la vida no a ponernos flácidos) y cooperamos, cuando no nos aferramos al pasado. Cuando no luchamos por mantenernos siempre de la misma forma, es posible disfrutar diferentes cosas, diferentes facetas en la vida.

Ser “TONES” puede llegar a ser algo muy cool, pero ¿qué pasa cuando con los años te vuelves exigente, rígido y poco flexible, cuando literal, te vas arranciando?
¿Se sienten identificados con esto? ¿Conocen gente así?
En la próxima platicaremos al respecto…  “Los inconvenientes de los Tones”.

Me encantaría escuchar sus comentarios y experiencias.

Ya tenemos pagina en Facebook para puras cuestiones de “Tones”.
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@SalvadorNop

 

 

19 Comentarios

  1. Anónimo
    22 abril, 2015
  2. Orlando Ramirez
    22 abril, 2015
  3. cesar moon
    23 abril, 2015
  4. Anónimo
    23 abril, 2015
  5. Bruno Louis
    23 abril, 2015
  6. Anónimo
    27 mayo, 2015
  7. Freddo
    27 mayo, 2015
  8. anonimo
    27 mayo, 2015
  9. doztik
    27 mayo, 2015
  10. Juan Manuel Brindis
    27 mayo, 2015
  11. adiccionallabial
    27 mayo, 2015
  12. Anónimo
    10 agosto, 2015
  13. Moises
    21 agosto, 2015
  14. Francisco
    21 agosto, 2015
  15. Anónimo
    23 agosto, 2015
  16. ALEX ANDERSON
    2 septiembre, 2015
  17. Alex Rodriguez
    5 mayo, 2016

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