el desayuno ideal fitness

Los 6 Errores Al Desayunar Que Impiden Tu Progreso Fitness

Tu desayuno podría estar afectando tus avances en el gimnasio, tu proyecto fitness.

A pesar de que el desayuno es conocido como la comida más importante del día, no todos están de acuerdo estos días. Algunas personas necesitan desayunar para empezar su día, basándose en los beneficios que mejoran la energía y el impulso cognitivo, proporcionados al romper el ayuno.

Pero muchas personas que hacen dietas enfocadas principalmente en la pérdida de grasa, que hacen ayuno intermitente, se ríen ante la idea de consumir un desayuno tradicional. Claro, eventualmente romperán su ayuno, pero esto sucederá mucho más tarde en el día.

El error más grande relacionado al desayuno es no considerar tus metas antes de decidir si renunciar o no a tu comida matutina. Con mucha frecuencia, las personas tienen como objetivo el crecimiento muscular pero estimulan la pérdida de grasa. Por otro lado, algunas personas que hacen dieta se enfocan en la pérdida de grasa, pero comen como si estuviesen a punto de completar un maratón.

Los 6 errores comunes que seguramente cometes al desayunar.

  1. Poner exceso de azúcar o crema en el café

Empezar el día con una taza de café puede mejorar el ánimo, el estado de alerta y el rendimiento. Mucha azúcar y crema, sin embargo, incrementan el número de calorías, y el azúcar te prepara para un choque de energía poco después.

Ya sea que necesites energía para rendimiento o estés buscando un impulso para tu metabolismo, el exceso de azúcar y crema es seguro que te va a alejar de tu meta. Podrías no estar listo para saltar directamente al café negro aún, pero intenta limitarte a una cucharadita de azúcar light y optar por cremas libres de azúcar. Créeme: Con el tiempo, lo vas a disfrutar. Lo ideal es dejar el azúcar. Ni siguiera edulcorantes.

  1. Abstenerse de hidratación

Es muy poco probable que despiertes frecuentemente durante la noche para tomar un par de vasos de agua. Como resultado, probablemente despertarás deshidratado. ¡Incluso si no tienes sed, necesitas agua! El cuerpo es 75% agua aproximadamente, y la deshidratación tiene severos efectos negativos tanto en el rendimiento cognitivo como en el físico.

Empieza tu día con 8-12 onzas de agua al despertar – sí, incluso antes de cepillar tus dientes. Esto es especialmente importante si estás entrenando a primera hora de la mañana, ya que estar deshidratado tan solo un 3% puede reducir la energía, incrementar la fatiga, e incrementar el riesgo de lesiones.

  1. Caer en el marketing llamativo

El objetivo de los fabricantes de comida es vender tantos productos como sea posibles. Esto significa que harán hasta lo imposible para alentar a los clientes a que compren sus productos. Exposiciones como “tanta proteína como un huevo”, “baja azúcar” y “libre de gluten” lo puedes ver a lo largo de la sección de alimentos envasados, especialmente en el pasillo de los cereales. Pero si te fijas de cerca, notarás que estos productos con frecuenta contienen grasa extra, azúcar agregada para reemplazar el gluten y fuentes incompletas de proteínas para estimular el contenido total de proteínas. Tómate tu tiempo para leer los datos nutricionales y la lista de ingredientes para asegurarte de que estás eligiendo una opción que se adapte bien a tus metas. Si estás buscando proteína extra, intenta agregar un huevo o unas rebanadas de pechuga de pavo a tu plato del desayuno. Ojo: La leche light tiene menos grasa pero la saturan de azúcar.

  1. Hacer una elección catastrófica de carbohidratos

Los carbohidratos son un elemento básico en el desayuno. Desde pasteles hasta hotcakes, cereal o jugo de naranja. Los carbohidratos son comunes en la primera comida del día. ¡Asegúrate de que estés eligiendo el tipo correcto para empezar tu día!

Evita el exceso de carbohidratos que sean bajos en fibra y tengan altos valores de índices glucémicos. Estos carbohidratos de acción rápida se digieren rápidamente, causando una reducción significante en los niveles de energía poco después del consumo, y además, no te hacen sentir tan satisfecho como los carbohidratos altos en fibra.

  1. Beber mucho jugo de fruta para el desayuno

Los jugos son, sin duda, un tema importante de debate en el mundo fitness. Mientras que proveen una amplia oportunidad para estimular el consumo de frutas y vegetales, no es un desayuno suficiente por sí mismo. El jugo carece de fibra, promoviendo en última instancia fatiga y hambre poco después de su consumo. Si todavía quieres jugo o incorporarlo a tu rutina matutina, combínalo con proteína y una opción de carbohidratos de alta fibra.

  1. Limitarte únicamente a la comida de desayuno

¿Dónde dice que no puedes comer pollo para desayunar? Con mucha frecuencia, las personas se quedan con la mentalidad de que solo pueden tener “comidas de desayuno” al despertar, pero comer yemas de huevo todas las mañanas, mes tras mes, puede ser aburrido. No temas incluir otras proteínas puras y carbohidratos de grano integral. Las sobras de la noche anterior pueden hacer un excelente inicio del día.

Así que, podrás olvidar tu agenda, tu reloj y hasta tu celular, pero nunca tu desayuno!

¡Nos vemos la próxima!

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