hairy, hombre peludo, hairy man, pillow, gay, almohaga, gay peludo

Lo que se siente cuando nos atrevemos a darle rienda suelta al corazón ¿Te ha pasado?

 

Compartiendo algo muy íntimo con la única intención de provocar cierta emoción, de ayudar a recordar lo que podemos sentir cuando le damos rienda suelta al corazón.

Aquí, con la luz bajita, con la noche encima y le emoción inquieta, pongo a calentar leche para hacerme un té, me quitó la ropa y suelto todo para poder disfrutar la tranquilidad de mi cama, el calor de las cobijas y la inmensa alegría de mis pensamientos. No me cabe tanta felicidad en el cuerpo y la piel se me eriza con sólo pensar en sus besos, en su sabor y su aliento. Esa magia que tienen sus ojos al mirarme y esa sonrisa única consiguen hacerme desaparecer de este mundo. Cuando me pregunta: ¿en qué piensas? Por primera vez en mi vida puedo contestar sinceramente: en nada. Y es que con él desaparece el tiempo, lo único que existe es el roce de su piel con la mía, de su corazón y el mío latiendo juntos y nuestro espíritu fuerte , poderoso, firme y en infinita paz.

Tomo mi celular y repasó una y mil veces sus fotos. Tan sólo su imagen tiene el poder de borrar las tristezas y desventuras del ayer. Mi fe en sus ojos, la luz que veo en ellos me ayuda a recordar que hay un cielo que existe más al mirar hacia adentro que al voltear hacia arriba. Arriba de sus hombros, encima de su piel y en medio de sus muslos. Justo ahí puedo encontrar un universo de infinito escalofrío, del interminable deseo de beberme toda su dulzura, su ternura, de embriagarme en gloriosa locura al detenerme debajo de su ombligo.

Qué calor, sube la temperatura en mi mente, mi cuerpo y quitó las cobijas de la cama, dejando tan sólo la sábana que me cubre. Las manos empiezan a volar queriendo dibujar su cuerpo en mí. Entonces encuentro un universo lloviendo, tierra mojada, el eco del encuentro de dos vientos en libertad abrazados por su misma pasión, emoción y certeza.

Somos dos, los dos que siempre quisimos ser, el uno que siempre quiso estar. El cielo en su mirada, las estrellas en sus ojos son el reflejo de la luz que ha guiado mis silencios más profundos y me ha permitido seguir sonriendo, seguir creyendo para poder llegar hasta este momento.
Me siento, pongo mi almohada detrás de la cabeza y respiro profundo, la luz ya está apagada y sólo veo a lo lejos algunos destellos que se cuelan por la ventana: la luz de la calle que nunca descansa, que nunca descansa como mi respiración y su aliento: el sabor más delicioso y morboso de mis sueños. Su presente: mi futuro, mi futuro sus palabras, sus caricias mi delirio, mi destino.

Le subo el volumen a la música, a esas canciones que me ayudan a exaltar la emoción y el sentimiento. Ha sido tan poco tiempo, pero sin duda ha sido un gran encuentro. Sólo él logra derrumbar todos mis fantasmas, sólo el sabe hacerme llorar de ilusión, de magia al pensarlo y quererlo. Ya es tarde, me siento cansado, pero sobre todo, enamorado. Necesito dormir y seguir soñando. Aunque por primera vez no tengo que cerrar los ojos para lograrlo.

Esta sed de tenerlo, estas ansias de besarlo y este deseo por verlo dormir recargado en mi pecho y protegido entre mis brazos…

Buenas noches… ¿Por qué no he de decirlo de una buena vez? Buenas noches, mi amor.

Si bien, hay encuentros inevitables en la vida que marcan nuestra historia, también hay encuentros que nosotros evitamos por miedo, por vivir del pasado.

@SalvadorNop

Facebook

Youtube

MOOVZ

 

moovz, gay, plataforma online, red social, gay

1

3 Comentarios

  1. Vero Munoz
    16 abril, 2014
  2. ED
    17 abril, 2014
  3. Angel Cardosa
    10 junio, 2014

¿Cómo ves?