mi primer encuentro sexual con una app de ligue

Mi primer encuentro sexual a través de un app de ligue…

Les quiero contar acerca de mi primera vez.

Todos hemos vivido o viviremos una “primera vez” y estoy seguro que la recordaremos como algo especial. No dije si como buena o mala, dije especial. Lo que es un hecho es que siempre querremos más. 😉

Sí, estoy hablando de la primera vez. Pero no de la primera vez que estás pensando, sino de tu primer encuentro casual gracias a una App de ligue.

A estas alturas del partido, todo hemos tenido uno que otro que ver gracias a estas herramientas cibernéticas.

A pesar de que mi experiencia fue hace algunos ayeres, la recuerdo perfectamente como si hubiera sido ayer.

Yo estaba nervioso, emocionado, ansioso y lleno de curiosidad.

Conocí a alguien que se “leía” simpático. Hablamos, platicamos un rato, intercambiamos fotos y quedamos de vernos.

Primero tuvimos que decidir en dónde nos íbamos a encontrar.

Yo no quería que fuera en mi casa porque todo esto de las apps era nuevo para mí y no sabía a quién me iba a topar. Así que decidí que mejor en su casa.

Me mando la ubicación y fijamos la hora. La app no mintió, y de hecho si vivía bastante cerca de donde yo estaba.

Me alisté, le conté a mi mejor amigo de mis planes, por precaución, y me dirigí al encuentro.

A pesar de la cercanía, el camino hasta llegar al lugar se me hizo larguísimo. Los nervios, la emoción, la adrenalina, todo estaba a tope.

Llegue a su edificio y en un impulso rápido toque el timbre y esperé respuesta.

En medio segundo, mi cabeza se llenó de preguntas:

¿Y si mejor me voy? ¿Me veo bien? ¿Qué tal que no le gusto en persona? O ¿qué tal que no me gusta en persona?

Mejor aquí la dejo y le digo que siempre no pude, que tuve una emergencia y me tuve que… De pronto una voz por el comunicador interrumpió mi interrogatorio personal.

  • ¿Hola?

Me quede callado unos segundos. La verdad es que los nervios no me dejaban pensar bien que contestar. ¿Bueno? No, ¡Arturo! ¡Pues si no es teléfono!

De nuevo la voz.

  • ¿Hola? ¿Quién es?

Con voz nerviosa respondí.

  • Eh ¿hola? Ya llegue…. ¿Quedamos hace ratito para vernos?

Honestamente no sé si se lo pregunté o se lo dije. Daba lo mismo, el corazón me latía súper fuerte lleno de emoción y de adrenalina.

  • Si, ¡pasa! Es en el tercer piso… segunda puerta a la derecha… Te abro.

Pensé que se escuchaba bastante normal y hasta amable. Ok, ya ni modo. Ya estoy aquí, ya ni como echarme para atrás. O bueno, eso ya lo decidiremos…

La puerta se abrió con un zumbido, la empujé y caminé hacia el elevador. Subí hasta el tercer piso. Me vi una última vez en el espejo, y me dirigí a su puerta.

Antes de tocar, tomé un último respiro profundo y me lancé a lo desconocido.

Se acerca. Oigo sus pasos. ¿Y si es un asesino? ¿o una broma de mal gusto? O qué tal que… Afortunadamente, mi mal viaje mental se vio interrumpido otra vez. La puerta se abrió.

Lo veo. Ok. Si me gusta.

Me ve. Ok. Si le gusto… Creo. ¡Por lo menos no me cerró la puerta en las narices!

Me saluda casual.

  • ¿Cómo estás? Mucho gusto.

Después de saludarnos e intercambiar cortesías elementales, los primeros momentos de plática fueron algo incómodos y poco fluidos.

  • Esta padre tu depa. ¿Vives desde hace mucho aquí?

Lo típico. Alguien tenía que romper el hielo…

Afortunadamente, mi nuevo amigo, además de ser guapo, era un excelente anfitrión. Y claramente ya tenía más experiencia que yo en este tipo de encuentros.

Me ofreció una cerveza y después de brindar por el encuentro, la plática se relajó y pasamos a otros temas más interesantes.

La pasamos muy, muy bien.

Al final, nos despedimos y quedamos de quedar en contacto.

Yo recuerdo muchísimo esta experiencia. La verdad es que aunque se escuche raro, aprendí mucho acerca de mí mismo. Y es que después de platicar con amigos que me han contado tantas historias de horror, creo que tuve muchísima suerte. Mi primera vez fue bastante relajada, segura, divertida y exitosa.

¿Y a ti como te fue en tu primera vez? ¿También tuviste una súper experiencia? o ¿quedaste con cero ganas de volver a conocer a alguien así? Comenta y cuéntanos de tu experiencia.

¡Nos leemos a la próxima!

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2 Comentarios

  1. Anónimo
    4 abril, 2017
  2. tauro
    10 abril, 2017

¿Cómo ves?