gay que quisiera ser heterosexual

Para Los Gays Que Piensan Serían Más Felices Siendo Heterosexuales

Dejemos de pensar en códigos heterosexuales.

¿Crees que regirte por un modelo de vida hetero te hará más feliz?

¿Es la monogamia y la estabilidad en pareja un tema exclusivo de la heterosexualidad?

¿Es encajar en la sociedad y ser “normal” un sinónimo de realización y satisfacción?

Estas fueron las preguntas que hace dos semanas le hice a uno de mis amigos mientras me contaba sus tristezas y decepciones en el mundo gay. Según él porque el antónimo a ser feliz es ser homosexual.

Abrí mi computadora y dejé que mis dedos se movieran al ritmo de mis reflexiones. Para ser sincero, me encontraba un poco confundido, ya que pensé que después de 33 años (Es la edad que mi amigo tiene) la aceptación de la inclinación sexual dejaría de ser un tema en la vida.

Es cierto que ser gay es un camino con muchas piedras, algunas debemos saltarlas y otras debemos simplemente esquivarlas y no frenarnos por ellas.

Ahora, el ser heterosexual también es un camino con piedras, solo que distintas. Los obstáculos siempre estarán presentes en nuestra vida porque los necesitamos para aprender de ellos, para crecer, para descubrir el verdadero sentido de la vida como seres humanos.

Desearía no haber sufrido bullying en el colegio, no haberme sentido raro en la universidad y no haber sido el color rosa entre tantos negros. Pero … ¿ Acaso se ha hecho un marinero experto en mares navegando en calma?  Mi respuesta es rotundamente no. El sentirse felices y satisfechos no depende del camino por el cual estés andando, si no de lo que aprendes de ese camino y de cómo quieres mejorarlo para los que vienen detrás de ti.

Ahora bien, ¿ son las relaciones heterosexuales el modelo a seguir para ser feliz en pareja?
Seria absurdo comparar manzanas con las naranjas, pues son diferentes frutas. Es cierto que nuestra orientación sexual no es tradicional, pero sí es natural.

¿Crees sinceramente que eso del bebé, la casa y la bendición del cura vestido de blanco te va a ser feliz? Pues como gay también puedes tenerlo, con excepción de la bendición del hombrecito vestido de blanco. Sien embargo, cualquier relación humana puede pasar del sueño maravilloso a la pesadilla terrorífica. Es la comunicación, el respeto de los acuerdos de pareja y la capacidad de amar lo que hacen exitosa una relación. Y una vez más, eso no tiene nada que ver con la orientación sexual.

Los tiempos han cambiado y hoy vivimos en la Era del “touch and go”; es decir, que hoy en día ha cambiado la forma de relacionarnos, pues los encuentros suelen ser pasajeros y en ciertas ocasiones solo con una intención: tener sexo.

Creo que mi amigo muy en su interior me quería proyectar su anhelo por ser heterosexual, por llevar una vida “normal” o más bien “convencional”, pero la heterosexualidad no es lo normal, simplemente lo común.

Puede ser que como homosexuales tengamos solo alrededor del 10% de la población para encontrar pareja y por ende nos sintamos limitados, pero abramos los ojos, hoy en día hay suficientes lugares (clubes, bares, así como las comunidades en la web), donde nos podemos conocer y relacionar. Quizás lo que falta es autoaceptación, amor y respeto por quien uno es. 

Al finalizar la reflexión sobre las palabras de mi amigo, en conclusión le dije lo siguiente :

“El asunto este del amor es más una cuestión de aceptación, primero propia. Si no te aceptas tú primero nadie te aceptará y si te sientes inferior, pues la gente te verá inferior. Tu felicidad está únicamente en tus manos (al igual que tu verga). Perdón, pero me sacó de quicio y así le dije.

Para ser verdaderamente feliz, se necesita que tomes tu alma, la explores y te masturbes con ella hasta que puedas llegar a sentir auto-amor, amor por el ser humano que eres. Cuando tu amor propio sea lo suficientemente fuerte, estarás listo para ponerlo en manos de otra persona. Que te desilusiones o no encuentres la persona que buscas, no es una cuestión de ser gay o hetero, sino de analizar si tus expectativas son reales o son un cuento de Disney de los de los años 50-´s.

Somos seres humanos, somos individuos, no existe una persona igual a otra y por lo mismo tampoco existe una ecuación matemática para lograr la felicidad y la plenitud. Bueno, quizás si la haya y esta sea el autoconocimiento y la aceptación por quien uno es.

A cualquier gay que crea que como heterosexual hubiera sido feliz, le digo que si lo fuera, estaría deseando ser mujer, perro o pato. Porque quien no siente amor por uno mismo jamás puede sentirse cómodo en su propia piel. 

¡Vengan sus comentarios! Me encantará escucharlos.

 

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5 Comentarios

  1. Martín balandran
    11 julio, 2017
  2. Anonimo
    13 julio, 2017
  3. Anónimo
    13 julio, 2017
  4. Jhon faber
    13 julio, 2017
  5. Rocio
    13 julio, 2017

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