combi, retro, vintage combi, combi retro, cool, tennis, viaje, carretera, paseo, novios,

Esas sensaciones ocultas cuando empiezas a conocer a alguien…

 

Después de mucho tiempo de no tener pareja, de acostumbrarte, en cierta forma, a estar sólo y volverte un poco hermitaño, después de atarantar tus momentos de soledad y anhelo con el morbo y el placer de muchos cuerpos pasajeros, de pronto vuelve la química a tu vida y empiezas a recordar lo que verdaderamente puede hacerte feliz,  lo que es descansar de esa búsqueda escandalosa y silenciosa escondida detrás de la palabra “lujuria”. Que si bien, no es ningún lujo como pudiera llegar a parecerlo, sí es un recurso fácil y necesario para hacernos menos tediosa la llegada de aquella persona con el suficiente potencial para poderse quedar en nuestra vida si somos capaces de tejer las mañanas, las tardes y las noches con sus hilos y los nuestros, si somos capaces de conjugar sus pensamientos, sentimientos, manías y defectos en el tiempo del cariño continuo que pueda llevarnos al amor.

¿Cuánto debemos conocer de lo que no somos para descubrir quienes sí somos y darnos cuenta de lo que instintivamente brilla en nosotros?

No se, eso es cosa de cada quien  y es lo que nos hace coincidir o no en la voluntad para crear un sentimiento compartido, para ver reflejada en el espejo una sonrisa de dos mucho más profunda y contagiosa.

Siempre lo digo: “todo encuentro causal es una cita”, una cita con nosotros mismos para darnos cuenta de todo lo que hemos aprendido y con lo que podríamos crear una nueva historia mucho mejor a las anteriores que hemos tenido.

“Mejor” y “peor” son términos relativos, pero “sincrónico” siempre será el tiempo exacto, perfecto y congruente para cada quien.

¿A dónde van todos eso momentos, situaciones y sentimientos que hemos resuelto dentro de nosotros? Van a nuestros encuentro, son esos privilegios que ya hemos ganado y que podemos comenzar a disfrutar en nuestra vida.

Dos personas se encuentran, se gustan, conectan y si ambos ponen de su parte, la vida les va abriendo camino creando situaciones y regalándoles momentos y emociones.

Ahora, cada uno decide con cuánta fuerza abrazar sus regalos. La confianza de saber que quien está frente a nosotros está porque tiene que estarlo, nos da seguridad y paciencia, nos borra el miedo y la incertidumbre.

Caminar con alguien a tu lado esas calles por las que regularmente transitabas sólo es algo muy rico que empiezas a disfrutar y agradecer cuadra a cuadra, esquina a esquina.

Recostarte en tu cama simplemente a descansar y sentir el calor, la respiración de alguien más a tu lado, escuchar su voz y empezar adentrarte en su mente a través del brillo de sus ojos, es algo mucho más grande que cualquier miedo e inseguridad que puedas llegar a sentir.

“Para poder entrar en la mente de otra persona hay que aprender a confiar, para poder entrar en su corazón, hay que aprender a arrojarse al vacío y para sentir su cuerpo tienes que conseguir verte reflejado en sus ojos”. De lo contrario, sólo estarás sintiendo el efímero placer del cuerpo. Sólo sexo.

Cuántas frases tan sentidas y pensadas para convertirse en reflexión… Sin embargo, lo más maravilloso es simplemente entrar en contacto con la simpleza y la espontaneidad de cada momento:

Una sonrisa repentina, un roce de manos, un beso en la calle, un “higo” como regalo sorpresa, las primeras miradas con los ojos hinchados y llenos de lagañas.

El irte acostumbrando a su calor, al roce de sus piernas en la madrugada, a su aliento y el rítmo de su respiración, al momento justo y perfecto para que puedan sentirse uno dentro del otro.

¿Qué se caerá primero, la ropa o las resistencias?

Y vamos poco a poco descubriendo lo largo de sus pasos, poco a poco descubriendo quién va más de prisa y quién más despacio, poco a poco hasta lograr caminar juntos con la confianza, el deseo, la tranquilidad y los sueños agarrados de la mano.

Un sólo momento de estos basta para que el mundo valga la pena.

Atrévete a regalarle tu mundo en un sólo momento.

MOOVZ .com

@salvadornop

Facebook

Youtube

 

 

Los seres humanos a diario nos levantamos de la cama con el deseo de sonreír un poco más profundo y más fuerte.

 

1

5 Comentarios

  1. yeyo
    8 octubre, 2014
  2. OΔΔ (@omxart)
    10 octubre, 2014
  3. Anónimo
    13 diciembre, 2014
  4. Daniel
    13 febrero, 2015
  5. Anónimo
    23 junio, 2015

¿Cómo ves?