El último orgasmo de leche fría del año…

Nadamás se me bajaron un poco las copitas de la comida navideña y me senté desesperado por escribir y regar un poco de leche fría. Ya dejé a Santa Claus en su casa… Ja, ja.
Se nos fue el año, pero cuánta leche fría le exprimimos los que nos atrevimos a vivir intensamente. Lágrimas, risas, gemidos, suspiros, anhelos y sueños por continuar…
El 2011 no fue un año fácil para mi, pero como siempre, al mirar hacia atrás, me doy cuenta que fue maravilloso por todo lo que me dejó, por todo lo que me atreví a sentir.
El tiempo pasa, la mente olvida y vuelve a recordar inteligentemente conforme va sanando y comprendiendo. Si de algo puedo presumir es de que mi corazón no es ingrato. Nunca deja de recordar a quien lo ha hecho latir con tanta fuerza.
Hoy quiero darle las gracias a las personas que en este ciclo me marcaron para siempre. Tú, ese mar azul, ese olor a coco, ese pasito tun, tun que me despertó del letargo… Gracias por devolverme la fuerza del amor, la pasión del alma, la piel y los sueños. Gracias por desenpolvar mis alas y hacerme volar tan alto como mi propia ilusión me lo permitió. Hoy ya no estás cerca, quizás  pusimos una barrera mental, pero el corazón no miente, no calla. Te llevaré conmigo tatuado en el recuerdo como una corona, como una gran “victoria” en mi vida.
A tí, cuánta magia, cuánta adrenalina envuelta en conflicto, en confusión, pero también en la eternidad del contacto sincero de nuestros ojos y nuestra mirada. Ese sol de diciembre que me sorprendió en septiembre… difícil de olvidar. Sigues siendo un misterio que mis pensamientos evaden y cuando se cansan de poner resistencia, vuelven a mirar hacia ti y a preguntarse muchas cosas…
Dos mundos, dos historias, pero un encuentro poderoso, definitivo y sobre todo, “inevitable”. Eso sólo tú y yo lo sabemos. Gracias por tu entrega, tu vulnerabilidad, tu confianza, tu dolor y tu respeto a tu sentir y a tu momento.
Uuufffff… Y sin duda ha sido un año más de tener la bendición de una tercera persona, de su presencia eterna, de una siembra amorosa, sincera e incondicional de siete años. Te querré toda mi vida y te agradeceré y acompañaré  más allá del tiempo.
Gracias “vida” por los momentos más difíciles, porque gracias a ellos pude reconectarme con mi familia desde un lugar en el que necesitaba hacerlo. Mi madre amorosa, entregada, sensible, preocupada, sus ojos siempre viendo por mi y su sueño desvelado cuestionándose mi vida. Bendita seas, “señora bonita”. Mi vida te aclama y te agradece a cada momento. Señor Sol: tu fuerza ahora calmada, tu sabiduría ahora serena, tus brazos siempre dispuestos y tu fe más fuerte que siempre. “Te amo”. Tengo la dicha de tener dos mamás.  Mi abuelita, un ángel siempre presente en mi camino, cuidando de mis pasos, de mis zapatos, de mi fe.
¡Gracias a todo lo que ha quedado atrás y bienvenido todo lo nuevo que viene en camino!
Quiero un año de mucho más libertad, de más capacidad para expresar lo que siento, para compartirlo con la gente, para animarnos a querernos tal y como somos y a cometer “milagros” disfrazados de “errores”.
Quiero un año para ser más yo, para permitirme sentirme, explorarme, experimentarme y disfrutarme. Quiero explotar el alma y la piel, quiero hacer el amor una vez más y mientras llega, disfrutar del sexo, de la comunicación con otro cuerpo, de esa búsqueda que todos compartimos, de ese secreto, esa necesidad que todos callamos cuando nos acostamos en la misma cama.

No somos “putos”, no somos promiscuos, somos sensibles, somos débiles en ocasiones, somos un eterno deseo latiendo por encontrar con quien compartir y sentirse tranquilo.
Somos la vida existiendo, vibrando, jugando , cachondeando. Somos el viento fluyendo y volando sin poner tantas resistencias.
Somo flores, somos robles, somos polen, somos abejas, somos mariposas transformándonos con cada suspiro.
De pronto las últimas semanas me he sentido más tranquilo en mi, dentro de mi cuerpo y habitando mi vida. Ha aumentado el volúmen de mis sueños y mi fe en ellos. Hoy no quiero darle gusto a nadie mas que a mi mismo y esa felicidad es la que se que podré compartir con los demás. Así soy, intenso, sensible, vulnerable, quizás polémico  y voluble, pero me doy y me entrego. No me canso.
Hoy se que mi vida consiste en aprender a sentirme mejor y en ayudar un poquito a los demás a hacerlo. Hoy se que mi voz será una forma de comunicarlo y sobre todo, de hacerlo sentir. Llegaré a donde tenga que llegar porque ese será el lugar perfecto para mi.
Quiero hacer el amor más desenfrenadamente…. Ay wey, miren que nunca me he limitado pero me gusta romper mis propios records. Ja, ja, ja ¡Que rico! Que explote la piel de deseo, que explote el corazón de ilusión, de ternura y que el alma se sienta “a gusto” y tranquila con ellos.
Gracias a todos los “lechosos” que me han dado tanto leyéndome y comentándome. Este es mi blog personal, en el que no pretendo ser “correcto”, en el que soy simplemente como puedo ser. A través de cada publicación he podido descubrir que la “verdad”, la “honestidad” es lo que nos conecta a todos. Somos tan diferentes y tan iguales a la vez… Es extraordinario a veces leer algo y sabernos comprendidos o por lo menos, acompañados en nuestros aciertos y en nuestras estupideces, debilidades, calenturas, frustraciones y anhelos.
Lllevo mese diciendo que el 2012 es un año para “volver a creer”, para recordar lo que hemos olvidado y volverlo a intentar. Hoy todo será posible, hoy somos diferentes y la vida es otra. Lo que no cambia es la “leche fría”: esa pasión que nos mueve, que nos guía y nos ayuda a levantarnos cada vez que nos resbalamos… ja, ja, ja.

¡Seamos todos en el 2012 más hombres, más mujeres, más freesexuales, más libres, más auténticos, pero sobre todo, más felices!

Que pasen todos unas fiestas con un poco de reflexión y también de cachondeo y recordemos una cosa: “Quien se levanta desanimado y temeroso en la mañana, es porque olvidó construirse un nuevo sueño la noche anterior”.
¡Que la vida nos levante los 365 días del 2012 con un gran vaso de “leche fría” sobre el buroe!

Cerremos los ojos, pensemos en lo que más deseamos y en quien más amemos y que ese orgasmo de “leche fría” no se borre hasta ver hechas realidad nuestras ilusiones.

Y con este espíritu impúdico que siempre he tenido y que disfruto tanto, hago alarde de mi vanidad y del maravilloso trabajo del fotógrafo “Germán Armenta” que me tomó esta foto.
Les dejo un rico y cachondo trago de “leche fría”. Ja, ja, ja.

salvador nunez leche fria

¡Feliz Navidad y Feliz 2012!

@salvadornop

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