poliamor

¿Dos hombres, un camino? ¿Has experimentado el poliamor?

¿Pero si también lo amo a él?

(Vos de Laura león) Dos hombreeees, un camino, dos hombres compartiendo el mismo hombre el mismo amooooor…

Un día leí que el amor parecía confundirse con la posesión, pero tiene que ver con la libertad, lo que sucede es que nadie sabe qué hacer con la libertad y no existe un manual práctico no religioso o que no esté lleno de paja que diga que el amor es entre dos personas nada más.

Hace algunos años aprendí a no decir “de esta agua no beberé”, ya que ahora no estoy bebiendo, estoy casi nadando. Mi comentario viene a que jamás me había planteado iniciar una la relación, no con uno, si no con dos chavos a la vez. Lo sé, muchos de ustedes las tiene, pero los chavos con los que salen ni enterados. El chiste aquí es que los dos muchachos están al corriente, me quieren y salimos en montón a cenar, al cine, a una fiesta, etc. Esto no es ser puto. Esto sólo una manifestación más de amor que, aunque nos parecería algo raro al estar instruidos dentro de una heteronormatividad donde los integrantes deben ser dos para que una relación funcione, pero… ¿y si no?

De la noche a la mañana me topé con una pareja que buscaba expandir su amor. La primera cita fue en un mall bastante nice de la ciudad donde vivo, yo fui a comprar libros como siempre, después tomamos una nieve, platicamos, los acompañe a comprarse ropa y caímos en la cuenta que sí, si había click. Nos llevamos bien, era la sal que le faltaba a su relación y ellos mis dos rebanas de pan que complementaban el sándwich. Estoy hablando ni más ni menos que del poliamor.

Con ellos aprendí que hay fidelidad, establecimos vínculos honestos como parejas. El estar con el otro no se traducía a engaño o traición porque estábamos de acuerdo. La comunicación y negociación siempre fue importante, había comprensión. Me sentía feliz al verlos felices a ellos. La cuestión era recíproca.

Salimos muchas veces. Nos llamábamos y no era sexo solamente, yo les cocinaba mis alimentos veganos, ellos rentaban películas y las veíamos juntos. Cuando al sexo se le da la prioridad respecto a otros asuntos importantes en la relación, las ideas de la gente sobre el poliamor son sesgadas.

Cuando le conté a mis amigos cercanos sobre mi nuevo estilo de vida, no me bajaban de promiscuo, de sólo buscar sexo, loco, querer llamar la atención y hasta me cuestionaban sobre lo qué les dirá a mis papas.

No es sólo una aventura o una fase, es una identidad. Con ellos llegue a conocer a más parejas poliamorosas e ir a sus reuniones y ser la única relación gay entre todos los de la fiesta. (Muchos creen que este tipo de reuniones son orgias cuando la verdad es otra) Me sentí cómodo y amado. Investigué del asunto mucho pues mí más grande temor es que ellos ya tenían años como pareja y yo podría ser como su nuevo juguete o un dildo más en la relación. Se revelaron diversos tipos de poliamor:

  • Polifidelidad: hay fidelidad establecida entre los miembros del grupo
  • Poligamia o poliandria: una persona se casa con varias esposas o esposos
  • Clan o tribu: el amor se da mediante redes complejas entre sus miembros, en base a una cuestión de identidad y cultura
  • Relaciones conexas: cada persona puede tener varias relaciones con diversos grados de importancia

Yo, como persona que necesita darle un nombre a todo, me proyecté en el futuro. Si triunfaba en esta relación (visualizándome casado con los dos en una boda a lo grande) añoraba que fuéramos una polifidelidad.

Pasaron los meses y con uno de los miembros entendí que su contraparte no estaba listo y no era bueno exigirle o ponerle un ultimátum: “si no le entras a esto nos dejamos”. Así fue como agarré mi corazón, mis sueños e ilusiones antes de que saliéramos dañados alguno de los tres y quedó en el intento.

Con esta experiencia quiero demostrar que el poliamor puede ser una alternativa viable a la monogamia. Para todo tipo de clases sociales, familias con niños, preferencias sexuales, etc. Al final no dejé de hablarles a mis “ex” intentos, “ex” dates o “ex” amoríos. Estamos en constante comunicación y salimos a cenar, nos apoyamos y somos grandes amigos.

Uno nunca sabe en dónde va a encontrar el amor y como diría Émile Armand: “sueño un país que ignore el sufrimiento, en el cual nadie de soledad padezca y los corazones se atrevan a la esperanza sin que un manto oscuro sus deseos ennegrezca”.

Nos leemos en la próxima.

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9 Comentarios

  1. Anónimo
    28 abril, 2015
  2. Anónimo
    28 abril, 2015
  3. Marcos
    29 abril, 2015
    • Anónimo
      4 mayo, 2015
  4. manuel sokol
    6 mayo, 2015
  5. Anónimo
    28 julio, 2015
  6. Alejandro
    28 julio, 2015
    • Rj
      30 agosto, 2015
  7. Anónimo
    22 septiembre, 2015

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