Cuando Enfrentar Las Pérdidas, Los Duelos Afectan Nuestra Sexualidad

Por lo general, al estar atravesando un duelo, una pérdida, la sexualidad se ve afectada. Esto puede tener que ver con sentimientos de culpa, pero platiquemos un poco sobre el tema:

El duelo se define como un estado de pensamientos, sentimientos y actividades que se producen como consecuencia de la pérdida de una persona o cosa amada asociándose a síntomas físicos (nauseas, taquicardias, sensación de opresión en el pecho, insomnio, tensión muscular) y emocionales (shock inicial, negación, tristeza, angustia, culpa, alivio).

Se dice que la duración del duelo, es decir, el tiempo hasta adaptarse a la nueva situación, es de aproximadamente 1 año (teniendo en cuenta variaciones interpersonales) pues es el periodo en el que ocurren todas las primeras cosas sin la presencia física del ser amado: primer cumpleaños, primeras navidades, primer aniversario, primer viaje, etc.

Cada vez que sufrimos una pérdida (muertes, separaciones o divorcios, enfermedades, quebrantos económicos…) hay que renegociar con la vida para adaptarnos a la nueva situación, reedificando una estructura distinta sobre la que sostenernos. Hemos de poner en marcha los recursos naturales, esos con los que  contamos durante toda nuestra vida, los que nos han hecho y nos hacen crecer y salir adelante.

Existe evidencia testimonial de que la sexualidad es una de las áreas que se dejan “de lado” durante la elaboración de un duelo, ya sea por la muerte de la pareja o de un hijo o una hija. Se sabe que, al relacionar la sexualidad con el placer y con el goce vital, esta área es la que más se tarda en recuperar.

El motivo no es otro que el sentimiento de culpa que nos aflora y transcurre en paralelo al pensamiento de: “si él o ella”  se ha ido, ¿cómo voy a gozar? O ¿cómo puedo pensar en tener relaciones sexuales si mi hijo/a ya no está? Este es, por lo común, un pensamiento íntimo y no compartido, no verbalizado.

En el proceso mismo del duelo pocas veces se le concede espacio a esta dimensión. Sin embargo, con respecto a la sexualidad, lo que ocurre es que se produce otro duelo, pero referido a ella misma, es decir, se sabe o se intuye que ya no se va a tener la sexualidad que se tenía antes.

Tanto si hemos perdido nuestra pareja por muerte o divorcio, o si hemos perdido un hijo o una hija, nuestros vínculos cambian y deben reestructurarse.

En ocasiones, se inician relaciones sexuales, y se hace casi de forma inmediata después de la pérdida, como medio para escapar de un dolor que todavía está muy presente.

La clave fundamental para poder superar esta etapa de duelo sexual, radica en alcanzar un equilibrio psicologico, sexual  y emocional  respecto a esta dolorosa experiencia, ya que cada organismo requiere de su propio tiempo y espacio para asimilar la situación, dependiendo de qué tan honda haya sido la huella dejada en su interior.

La recomendación principal es acudir con profesionales de la salud mental y sexual, quienes te pueden recomendar el tratamiento adecuado para poder alcanzar un nivel óptimo de la salud sexual .

” La verdadera libertad, es aquella que permite romper grilletes emocionales y extender los brazos a una vida plena.”

Me gustaría saber…

¿Cuáles han sido tus experiencias respecto al duelo sexual?
¿Tenías idea de que existiese ?
¿Te gustaría que escribiera sobre algún tema en particular?

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2 Comentarios

  1. Luis Miguel Romero
    11 septiembre, 2017
    • Martín balandran
      11 septiembre, 2017

¿Cómo ves?