A veces está bien que las cosas estén mal… No compares una relación con otra

 

Un post reciente me metió en serios problemas y aún así, no dejo de despotricar todo de mi vida. No escribo con ninguna mala intención, al contrario. Además, muchas veces escribo y me vuelo, le meto toda la intensidad posible y me resulta un paseo más allá de mis sentidos. A veces escribo la realidad, a veces la mezclo con fantasía, con mis más grandes anhelos y deseos. La intención es “sentir”, permitirme sentir más allá de lo que a veces mi mente bloquea y también me gusta que la gente pueda “sentir” cosas al igual que yo. Lo hago con el afán de compartir y debo aceptar que también me resulta terapéutico y liberador. Pero bueno, hoy simplemente quiero decir que “es absurdo tratar de comparar una relación con otra”.

Somos seres humanos y tendemos a hacerlo, sobre todo si sentimos coraje, celos, orgullo o si seguimos enganchados de nuestra relación anterior. Cada relación es perfecta en su momento. Siempre llega quien tiene que llegar a nuestra vida en el preciso instante y por una maravillosa razón específica. Es muy sano entender esto, sobre todo, liberador. Ahora con esto de los blogs y las redes sociales, todo queda expuesto para todos y creo que debemos estar preparados para enfrentarnos con nosotros mismos, con la manera en la que reaccionamos ante hechos y circunstancias que pueden lastimarnos, verdades que suelen revelarse y quizás mentiras que suelen también exponerse. Al final, todo depende de nosotros, de lo que hacemos con las cosas y del significado que le damos. Siempre decimos: “tómalo como de quien viene” y me parece muy inteligente. Si es de alguien que quieres y te quiere, tómalo sin mala onda, sin coraje y simplemente aprende a soltarlo. Sigue adelante. Y si es de alguien no deseado en tu vida, de quien te ha hecho daño, entonces ¿como ´pa qué lo pelas? ¿para qué te enganchas con eso?

Si la cibernética reduce el tiempo y el espacio, entonces también deberíamos nosotros reducir el drama en nuestra vida. A soltar, fluir, confiar, creer y amar.
Claro, esto se logra con tiempo y con la comprensión de muchas cosas.
Se vale llorar, se vale sentirse lastimado, se vale encabronarse, se vale todo, pero al final, tiene que llegar una comprensión que nos haga sentir bien para no vivir heridos.
Ahora, quizás muchos sean como yo y tengan la manía de querer estar siempre bien con la gente. Suena cool, buena onda, sin embargo, creo que esto lleva un poco de egoísmo de por medio. Hace poco me dijeron: “tu problema es que siempre quieres que las cosas sean como a ti te de la gana y en el instante que se te antoje. Y si no, bronca o sentimiento de por medio”. Y bueno, no creo ser el único especímen en la tierra al que le hayan dicho esto… Ja, ja, ja.
Uy, y cuánta razón hay en eso….
Sin embargo, todo sigue siendo relativo y cada quien debe ir aplicando a su vida lo que va necesitando. Hay cosas que podemos cambiar y creo que debemos hacerlo si es que queremos seguir avanzando y hay cosas que simplemente todavía no podemos cambiar y también eso está bien. Cada quien vivimos nuestro tiempo, nuestros momentos perfectos para todo.
Ahora, retomando la idea del “egoísmo” ¿que hay en querer estar siempre bien con las personas? ¿Qué sucede si esa persona necesita tiempo y espacio para sanar su changarro interno?

El aferrarnos a querer estar bien con ella, habla sólo de nuestro berrinche por que las cosas sean justo como nosotros queremos y como nos hacen sentir bien a nosotros. Pero entonces, ¿qué tanto pensamos en los demás cuando las cosas no son como quisiéramos? 

Fluir, fluir y confiar siempre es la respuesta correcta. Darle tiempo al tiempo y dejar que la vida vaya acomodando otra vez las piezas en el lugar correcto. El amor de verdad es para siempre. Lo único que cambia es su forma.

Así que permitámonos cada uno ir viviendo nuestros propios procesos, darnos nuestros fregadazos necesarios pero sin culpas, rencores ni venenos que sólo nos dificultarán y harán más largo el proceso de sanación personal.

A veces es necesario romper de tajo las cosas para poder reencontrarnos en un nuevo lugar perfecto.

“Cada uno somos responsables de lo que vamos alimentando dentro de nosotros”.

Que fluya otra vez, que fluya y a abrir bien los ojos y el corazón para llegar más pronto a vivir una nueva historia…

Recordemos esto:
Si hay conflicto de por medio en una relación de pareja, significa que la llama sigue viva, sigue encendida, que las dos partes siguen aprendiendo de si mismas, que la liga sigue trabajando, que hay interés. Así que aprendamos a lidiar con el amor y pongámosle tantita azúcar a la leche fría si así nos sabe mejor. ¡Pero brindemos con ella!
Cuando ya no haya diferencias, cuando no haya pleitos, cuando todo te de igual, cuando todo “aparente” estar en calma… entonces si, la llama se apagó y es momento de retirarse a buscar nuevos leños, nuevo fuego, nuevo olor.

¡Si quieres llegar a ser el héroe de tu propia historia, juégate la vida por amor y sigue a tu corazón!

¡Déjenme sus comentarios sobre todo esto!

¿Qué piensan al respecto?

Creo que esta foto, que acabo de tomar en este instante,  es el ejemplo perfecto de que aún cuando llueve, siempre está presente el sol.

@SalvadorNop

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Llueve, pero el sol sigue estando presente...

 

 

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2 Comentarios

  1. aure
    13 junio, 2014
  2. Roberttt
    6 marzo, 2015

¿Cómo ves?