¿A qué te sabe la ilusión del amor y la química en la piel?

 

De pronto me entró por escribir sobre la piel ya que la distancia no me permite escribir en la suya…
Al vivir un enamoramiento tan fuerte, tan del corazón, el alma y el cuerpo y tenerlo lejos, empiezas a cuestionarte muchas cosas, empiezas a descubrir todo lo que la piel de una persona especial puede significar para ti.  No es que seamos sólo cuerpo, pero sí es la más maravillosa manera que tenemos de conectarnos a través de nuestros sentidos. Creer que puedes llegar a amar a alguien con todas tus fuerzas, tus entrañas, tus sueños e ilusiones, con toda la experiencia del pasado que nos permite valorar y agradecer el presente, nos hace honrar la piel, su piel, ese roce capaz de estremecernos y llevarnos al cielo y a la vez al infierno sintiéndolo el más ardiente paraíso.
Cuando tu química ha coincidido con la de alguien, cuando sientes esa conexión inexplicable e inevitable, el olor de su piel te excita, te estremece, te hace volar, reír y llorar.

Química en la piel...

Es un misterio del amor, de la magia, del morbo, reflejo del alma y expresión de nuestra animalidad. No quiero explicar nada, simplemente quiero expresar mi emoción. Cuando tu piel estuvo dormida por tanto tiempo y era capaz tan sólo de sexo, su despertar te sorprende y transforma. Altera tus sentidos, exalta emociones y despierta el dulce dolor de los celos, la ilusión de la posesión y la pertenencia.

 

Es curioso… se busca amar suavemente, libremente, tranquila y apasiblemente. Se busca amar en paz absoluta, en equidad y armonía constante pero nadie lo logra. Y si lo logra es porque ya no está involucrada la piel. La piel duele pero también sana. Esa piel, la razón de la existencia de nuestras manos, nuestros labios, nos lleva a saborear la perfecta imperfección, la pacífica guerra, la libre prisión. No hay razón, sólo pasión, sólo ternura e instinto que busca encontrar el amor. Porque el “amor” es sin duda otra cosa,  aparece cuando logramos ir mucho más adentro de la piel, es un acto de voluntad. Pero qué maravilla esa “Leche Fría” que derrama el cerebro y transforma nuestra existencia.
La piel nos conecta, nos separa, nos acerca, nos aleja, nos libera, nos atrapa, nos hace amar y hasta odiar. Todo depende de la confianza, el amor y el respeto con el que aprendamos a sentirla y a tenerla.  Su espalda, su pecho  entre nuestros brazos explica la perfección de la vida en un instante… Para poder amar la piel, hay que sentirla con el alma y sudarla por los poros. Hay que besarla a boca abierta y probarla, impregnarla también de tu sabor.
Piel de hombre, piel de mujer… qué más da cuando te atreves a amar. Es tan sólo la entrada a lo inmenso, la ilusión de la forma y el tiempo, de lo permanente dentro del cambio eterno. La piel nos llama, nos provoca, pero también nos pone la corona de la victoria.  Serle fiel a la piel que ha impregnado tu piel es tan fácil y natural como una nube al cielo.  Porque en ella va envuelta la magia de tu vida, tu ilusión y el deseo deexplotar sólo en ella y nadando tan profundo como el mar sea capaz de descubrirse. Confieso que jamás antes había pensado de esta manera… O Quizás sí, pero la vida es tan perfecta que nos hace olvidad para algún día, poder volver a empezar.

 

¿Qué es para ti la piel con y sin amor? ¿ A qué te sabe?

@salvadornop

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