Lupe Vélez: La tragedia de la Mexican Spitfire de Hollywood

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Por desgracia, hoy en día, la mayoría de las personas, y sobre todo, la mayoría de los mexicanos, no saben quién fue Lupe Vélez. Antes de Salma y antes de Eiza, hubo una gran estrella mexicana que brilló en Hollywood. Se trata de la fulgurante y explosiva Lupe Vélez. Lupe fue una de las mayores estrellas del cine hollywoodense en las décadas de los 1920s y 1930’s. Vale la pena recordar un poco de la vida y obra de la llamada Mexican Spitfire (La Mexicana que escupía fuego).

 

María Guadalupe Villalobos Vélez nació en San Luis Potosí, México el 18 de julio de 1908. Era la mayor de los cuatro hijos del Coronel Jacobo Villalobos y de la tiple cantante Josefina Vélez. La explosiva personalidad característica de Vélez le venía de nacimiento. Temperamental, rebelde y escandalosa, Lupe fue enviada por sus padres a estudiar en un colegio en Texas (el Colegio de Nuestra Señora del Lago, en San Antonio, donde curiosamente también estudió Salma Hayek años después). La Revolución Mexicana y el ingreso de su padre al conflicto provoco que Lupe regresara a México a apoyar a su familia. Lupe dominaba a la perfección el inglés (ese inglés con un acento mexicano muy remarcado que mostraba en sus películas era actuado, solo parte de su personaje fílmico). Lupe quería ser estrella. En ese momento, al menos en México, el cine todavía era un medio muy poco explorado (estamos hablando de 1921) y lo que rifaba en el espectáculo era el Teatro de Revista y sus grandes divas. Gracias a su madre, Lupe consigue que la legendaria diva del Teatro de Revista mexicano, María Conesa, La Gatita Blanca, les de a ella y asu hermana la oportunidad de debutar bailando un shimmy (ese popular baile de los años 1920’s donde se meneaban sinuosamente la cadera y los hombros) en el intermedio de una de sus obras. Lo demás es historia. Lupe se convierte en una de las grandes supervedettes del ya mencionado género teatral, una estrellota del tamaño de la Conesa, Esperanza Iris o Prudencia Grifell).

Pero el género de la Revista ya venía en declive. Lupe emigra entonces a Estados Unidos (¡se fue de ilegal en un tren!), para hacerse de un lugar en el vodevil norteamericano. Llegó a alternar con la mismísima Fanny Brice (supervedette estadounidense ¿vieron la película Funny Girl con Barbra Streisand?) y por poquito hubiera llegado al mismísimo Ziegfeld Follies de Nueva York de no ser por que el cine se le cruzó en su camino. Lupe debuta en el Séptimo Arte en un cortometraje con El Gordo y El Flaco.

A partir de entonces forja una solida carrera en el cine hollywoodense. D.W. Griffith, Cecil B. DeMille, Victor Fleming y William Wyler son solo algunos de los legendarios directores que llegaron a dirigir a Lupe. Douglas Fairbanks, Gary Cooper y El Gordo y El Flaco son algunas superestrellas que compartieron cámara con ella.

Lupe comprendió muy bien desde el principio que al público estadounidense le fascinaba verla en personajes donde caracterizaba el cliché o estereotipo de la mexicana explosiva, salvaje, volátil, revoltosa, mitotera, algo agresiva y vulgar. Pero eso sí. Talentosa siempre fue.

Era una gran bailarina, una excelente imitadora y no era muy bonita (vamos, no en el estilo de belleza clásica), pero tenía un cuerpo bien formado, unos ojotes preciosos y un charme y simpatía que la volvían una mujer muy atractiva. Si no pregúntenle a los muchos actores de la época a los que tuvo rendidos a sus pies: Clark Gable, Charlie Chaplin, John Gilbert, Tom Mix, Errol Flynn y Gary Cooper. Este último fue el gran amor de su vida, un hombre con el que vivió tres años de una relación muy apasionada e intensa. Cuando Gary la abandonó (en parte por presión de su madre, en parte por presión de los estudios de cine debido a la mala imagen de Lupe y en parte también a los incontenibles accesos de rabia de ella), Lupe se presentó en la estación de tren ¡y le disparo con una escopeta!. Luego se casó con el Tarzán del cine, Johnny Weismuller. Las pobres maquillistas de Tarzán sufrían para tapar los moretones y rasguños que Lupe dejaba en el cuerpo de su marido cuando se peleaban. Y vaya que Lupe era celosa. Por celos, le armaba unos escándalos marca diablo a sus galanes. Marlene Dietrich la gran diva de Hollywood, huía despavorida de Lupe cuando se le ocurrió meterse con Gary Cooper cuando él estaba con Lupe. Lupe también detestaba a Dolores del Río, su predecesora mexicana en Hollywood. Y es que Dolores logró una carrera con más prestigio en la Meca del Cine, además de ser de una personalidad diametralmente opuesta a la de la Mexican Spitfire. Sus imitaciones de Dolores, Dietrich y otras divas de la época son memorables y muy divertidas.

En México solo filmó dos películas, pero acá la adoraban desde sus tiempos en el teatro. Aquí filmó La Zandunga (1938) y Naná (1944). Cuando filmó la primera, sostuvo otro intenso romance con el actor Arturo de Córdova.

Lupe Vélez tuvo un triste final. Con tan solo 36 años de edad, Lupe se quitó la vida al ingerir una sobredosis de seconal. Era un 13 de diciembre de 1944. El motivo: una desilusión amorosa. El responsable: Harald Ramond, un actor austriaco que la abandonó dejándola embarazada. Es mentira esa historia patética de que Lupe fue encontrada muerta con la cabeza metida en el retrete como inventó Kenneth Anger en el libro Hollywood Babylon. Recién salieron a la luz unas fotos donde se revela que Lupe fue hallada tendida en su cama.

Unos dicen que el padre de su hijo era en realidad Gary Cooper. Otros dicen que era Arturo de Córdova y que el austriaco fue solo un chivo expiatorio. Otra historia más turbia dice que Lupe se mató al encontrar a Ramond en la cama con Arturo de Córdova…¿será?

Yo no sé que están esperando para filmar, en México o en Hollywood una película digna sobre la vida de Lupe (Andy Warhol hizo una muy fea en los 1960’s). Un filme sobre la Mexican Spitfire sería un trancazo. Por desgracia hoy en día parece que Lupe ya es demasiado antigua. Parece que la devoró el tiempo. Las nuevas generaciones ya no la conocen y solo los que amamos el cine sabemos de ella y de su importancia histórica.  Su legado es innegable. ¿Ven el personaje que hace Sofía Vergara en Modern Family? Lupe lo hizo 80 años atrás.

Ya lo saben: antes que Salma y antes que Eiza, existieron Dolores del Río, Katy Jurado y por supuesto Lupe Vélez, que dejaron el nombre de México muy en alto en La Meca del Cine.

LECTURA SUGERIDA:

*Gabriel Ramírez: Lupe Vélez, la Mexicana que escupía fuego, Cineteca Nacional, 1986.

Nos leemos la próxima semana!!!

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31 años, Habitante de la Ciudad de México. Contador profesional de historias. Amante incondicional y apasionado del cine, la música, el teatro y los animales. Con una debilidad y fijación especial por el fascinante mundo de la Cultura Pop.