lesbiana

Cuando en la noche de antro ligas con quien no debías…

Un día, después de haberme enojado con el ligue del momento, decidí salir de fiesta con mi amigos… Seguramente a ti también te ha pasado. Te hartas y decides colgar la toalla e irte de antro con tus amigos en busca de nuevas aventuras.

Justo ese era mi humor aquel sábado por la noche. Tomé mi teléfono y en un dos por tres el plan estaba hecho.

Me metí a bañar, me súper arregle y salí a la aventura.

Empezamos con el típico precopeo, después fuimos a un bar y finalmente al antro. Gracias a mi excelente humor, y a la mano generosa de los bar tenders, no paso mucho tiempo para estar completamente ambientado.

Me sentía súper relajado, alegre, y sí,  lo he de admitir, un poco borracho. Pero ¡hey! Era sábado de fiesta ¿no?

Después de estar bailando como desenfrenado, necesitaba salir a tomar un poco de aire. Le dije a mi mejor amigo que fuéramos un momento a la terraza.

Al llegar, empezamos a platicar de todo y de nada y como usualmente sucede en estas situaciones, nos unimos a la “bolita” de gente que estaba nuestro lado. Un grupo de chicos y chicas bastante divertidos que también traían unas ganas de fiesta impresionante.

En este grupo había un chico muy muy lindo. Me acuerdo perfectamente de él.

Tenía un look un poco rudo, el cabello súper cortito, unos ojos negros súper profundos y un sonrisa para derretir.

Debo de admitir que no era el típico chico por el cual me sentía usualmente atraído. Es más, no era para nada mi tipo. Tenía cara de niño bueno, pero su forma de hablar, de ser, reflejaba todo menos la inocencia de su cara.

Se llamaba Nic. Empezamos a platicar y yo empecé a coquetear con él ligeramente. Él lo notó, pero no hizo nada, simplemente siguió con la plática.

Hice que mis avances fueran un poco más claros… Él lo notó de nuevo y lo tomó con gracia. Es más, hasta se rió un poco de esto.

Después de seguir este juego por un buen rato, yo seguía sin tener los resultados esperados.

Así que ya entrado en confianza y siendo que todas mis tácticas sutiles no me llevaban a ningún lado, le dije directamente lo que quería.

El se rió de nuevo y me dijo muy tranquilamente que creía que lo nuestro no podría funcionar.

Mi ego se hirió de la peor manera, pero traté de aparentar seguir estando cool. Obviamente Nic se dio cuenta de mi decepción y me dijo: mira, yo no tengo lo que tu quieres y tú no tienes lo que yo quiero. Así que vamos, te invito un shot y buscamos nuevos prospectos.

Por cierto, Nic… es por Nicole, no por Nicolás.

¡Decir que me quede un poco perplejo es poco! ¡Había pasado la ultima media hora coqueteando con una chica! Muy guapa y varonil pero a fin de cuentas una chica!

No me quedó de otra mas que reírme de mi mismo, y decidí irme con mi nueva amiga Nic por mi shot prometido.

Ok, sí estaba un poco borracho, pero la verdad es que Nic era muy guapa. Vestía y se comportaba de una manera muy varonil, así que obviamente me sentí atraído hacia este lado de ella. Ella formaba parte de una comunidad conocida en inglés como “Tomboy”.

Por razones obvias, lo nuestro se quedó en una relación platónica de amistad, pero me hizo pensar acerca de las diferentes personalidades que hay en nuestra comunidad y me hizo apreciar la gran diversidad que tenemos.

¿A ti alguna vez te ha pasado algo similar?

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