¿Te jode el sentimiento? ¿Te sientes lastimado? (Parte 2)

 

Y bueno, continuamos con la segunda parte de esta jodida publicación… Ja, ja.
Esta fue la primera

Cuando tenemos un conflicto con alguien, creo que lo primero que debemos de ver es que, para cada persona, la misma situación significa algo distinto. Entonces no podemos esperar que piensen y sientan igual que nosotros. El creer que la otra persona piensa y siente igual, equivale a la primer cubetada de dolor que nos cae encima. Cuando todavía no logramos nuestro “auto-control” (el ver la verdad en cada situación), el ego, la personalidad, son las que primero interpretan, codifican la información desde su esencia ignorante (limitada) y por lo mismo, nos produce sufrimiento.

El hecho de saber que todo lo que nos sucede en la vida es un reflejo de lo que llevamos dentro (porque lo es), nos ayuda a no culpar a los demás, a no generar resentimiento, venganza, odio ni coraje. Simplemente nos lleva a un trabajo de autoconocimiento. “Si no queremos seguir viviendo las mismas situaciones, ¡hay que chingarle! y resolver en nosotros eso que nos molesta de los demás”.

Muchas veces no logramos descubrir el por qué generamos ciertas circunstancias en la vida, pero el aprender a ver y a tomar cada situación desde una base de amor incondicional y comprensión (de respeto hacia nuestros propios procesos y los de los demás), nos sana y nos libera de seguir experimentando situaciones parecidas. Porque en realidad, el mensaje más profundo que podemos obtener de cada cosa, cada persona y cada experiencia siempre es: fluir con las cosas como son. Pero si queremos que la historia resbale fácil y no duela tanto, tenemos que comprender que la fricción y el conflicto son la forma en la que se las “gasta” la vida para ayudarnos a superar obstáculos y volvernos libres. ¿Pero libres de qué y de quién? Libres de nosotros mismos, de nuestras ignorancias y debilidades.
“Si ya entendimos que de esto se trata el juego de la vida,  entonces ¡a jugar, a entretenernos y a no sufrir!

“Quien aprende a ser “incondicional” con uno mismo, aprende a serlo con todo y con todos”. Una persona que vive feliz y en paz, no puede dar a los demás otra cosa que no sea eso, no puede atraer a su vida cosas que no vibren en la misma frecuencia de amor.

“Todo empieza y termina dentro de nosotros”.

Nuestra vida es la proyección del estado de nuestra mente. Asumamos esta responsabilidad, soltemos todo el rencor o la mala vibra que podamos sentir por alguien, porque somos nosotros los que nos envenenamos con ella, y dejemos que el “entendimiento” brote de nosotros y transforme nuestro mundo.

“Todos somos alumnos y maestros de todos”, simplemente nos vamos rolando… Y si alguien te enseña a amar, no tienes otra cosa que hacer mas que agradecérselo.

Si no quieres que se sigan repitiendo ciertas historias en tu vida, no huyas de ellas; vívelas, encuentra el aprendizaje que te pueden dar y sólo así podrás dar vuelta a la página.

 ¡Carajo! No se si me da risa, me desespera o me duele darme cuenta del miedo que tenemos muchos a amar. Quizás el miedo sea por temor a lo desconocido. Porque conocemos tan poco del amor… Lo curioso es que cada día el corazón se prepara para hacerlo con más fuerza.
“O aprendemos a entregarnos y ser felices  o este mundo vivirá, antes de lo que imaginamos, un suicidio colectivo”.

¡Gracias por leerme, porque cada que yo les escribo, comprendo muchas cosas, trabajo en mi y me siento mucho mejor! Espero que a ustedes les suceda lo mismo.

“Amar es confiar en la vida a través de otra persona, no lograr que satisfagan todos los berrinches de nuestra personalidad…”

¡Ya qué…! ¡A rechinar sonrisa y a meterle cachondeo! Ja, ja.

@salvadornop

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Un Comentario

  1. Armando
    7 abril, 2017

¿Cómo ves?