Salvador Nunez, Salvador Nuñez, vlogger, blogger,

¿Te ha pasado que ya no te gusta tu vida? No te pierdas, no te olvides de ti…

Yo se que hay una parte de mi que está dormida, quizás sin una aparente explicación. Tampoco me explico por qué las noches pasan y no consigo conciliar el sueño. Miento, lo se perfectamente.
Me recuesto un rato y despierto cansado. Me siento agotado de haberme perdido, mi cuerpo está exhausto por no conectar con su alma, con su brillo, con su misión bajo de las estrellas.
Nací para sentir y expresar, esa ha sido mi única seguridad en la vida. La forma… esa siempre me la he cuestionado, he dudado de más. Pero sin duda, las emociones son mi alimento. Mi digestión: el silencio. El silencio me nutre, me llena, me complace, me celebra y me abraza.
La música… El canto fue mi primer vehículo de expresión, la suma de sonidos y silencios provenientes del corazón e impregnados de sentimientos. Fue algo tan grande como mi desilusión al no poder dedicar mi vida a ella. Tal vez me faltó fuerza, quizás fe, o también puede ser que haya sido todo un héroe para lograr dejar ir lo que tenía que irse.
Pero dejé de sentirme capaz de volar y una inspiración muy especial se fue. Sin embargo, las letras quedaron, quedaron y tomaron más sentido y vida, más carácter, más experiencia. Se pintaron del tiempo, de risa, llanto, olvido y dolor. Ahora mis letras cuando las encuentro se sienten completas, agitadas, desesperadas y a la vez serenas. Justo así como soy yo: difícil de describir, de descifrar, difícil a veces de disfrutarme cuando me miro a través de los ojos de otros y no de los míos.
Me vi envuelto en un trabajo que me dio un poco de calma en los bolsillos pero me robó la paz, el sueño y el suspiro con el que acostumbraba despertarme cada mañana. Hoy vivo rodeado de miedos, pero no se apaga en mi la esperanza de llegar a tocar de nuevo el cielo con las manos de mi inspiración.

Amo la vida, amo sentirla a colores y en blanco y negro. Amo saber que a veces mis tormentas logran refrescar el clima de muchos.
Amo saber que mi intensidad aligera la carga de tantos…
Agradezco la complicidad a través de un twit, de un correo, un mensaje o quizás de una mirada al encuentro en la calle. Repito, de algo no tengo duda: nací para sentir de la mano de muchos, para escuchar, interpretar y ser escuchado.

De pronto la vida nos pone justo en el lugar más lejano de nosotros mismos. Quizás para confirmar el camino, para extrañar el vuelo.
Me preocupo constantemente por agradar a muchos pero afortunadamente ha sido en vano porque no he perdido identidad. Mi corazón es un artista que no sabe venderse.
Mi mente vive agotada tratando de vender algo que todavía no le cedo.
El tiempo, los años han pasado, me siento feliz de haber escrito muchas historias porque gracias a eso he cambiado y hoy me vivo distinto. Sin embargo, sólo cuando logro conectarme con mi espíritu a través de la creatividad, de la inspiración me siento bien, me siento yo. Nadie más que yo puedo decidir mi rumbo. Mis huevos son sólo míos, al igual que mis risas y lágrimas.
En este instante me siento pleno, lleno, tomo dictado a esa voz que llevo dentro aunque la cabeza me jode con el reflejo de la hora en el reloj.

Afortunadamente siempre ha sido mayor mi placer, mi hedonismo que mi responsabilidad. Soy hedonista porque vivo buscando la belleza en todos lados y de mil maneras. Pero ¿quién no? Quizás aquellos débiles de espíritu que han nacido con pésimo gusto.

Lo mejor que yo tengo es lo que todavía no vivo, pero no porque no valore el presente, sino porque se que el mío siempre rendirá frutos. Hoy estoy viviendo un amor que me mantiene de pie y me da fuerza para ser paciente sin perder la ligereza de mis alas que parecieran estar amarraditas con hilos delgados.
Su sonrisa me llena de fuerza, sus ojos de seguridad y sus besos de paz; de ese maravilloso sentimiento que muchas veces dejamos en el olvido por desear tanto tenerlo.
Lo mejor de la vida se da sólo, aparece en su momento perfecto. Así como la semilla se vuelve planta y la flor, fruto. Así como cuando todo empieza a echarse a perder, solito se cae, nutre la tierra y resurge en el tiempo.
“Si supiéramos rendirnos ante lo inevitable, llegaríamos sin tanto esfuerzo al cielo”.

Esta fue una de esas madrugadas de Leche Fría…

Me voy a dormir con el corazón muy fresco.

¡Sígueme!

@SalvadorNop

Facebook Page

Youtube

 

MOOVZ.com La Red Social para la Comunidad Gay.

 

1

7 Comentarios

  1. Franco E. Vazquez
    26 abril, 2014
  2. Vero Munoz
    26 abril, 2014
  3. VERONICA
    4 junio, 2014
  4. Jonathan Mejia
    4 junio, 2014
  5. Adriana Rdz
    5 junio, 2014
  6. Anónimo
    20 junio, 2014
  7. Mario Ramírez
    18 agosto, 2014

¿Cómo ves?