vanidad, exhibicionismo y reconocimiento

Superficialidad, materialismo, reconocimiento ¿Te hace feliz?

“Todo en la vida puede ser parte de un juego, el problema es cuando nos lo creemos y tomamos en serio”.

<Dime que celular tienes y te diré si me convienes.> ¿Te suena familiar?

Fotografías, followers, miles de likes, revistas, pasarelas, autógrafos, ser populares, modelos, trending topic en redes sociales parece ser el sueño de varios, el sueño de muchos.

Un mundo lleno de gente es también un mundo lleno de percepciones, de ideas preestablecidas sobre la sociedad o un grupo. Muchas de estas percepciones fueron impuestas para designar “lo que es correcto”. Algunas son buenas, otras han mejorado con el paso del tiempo y muchas han generado demasiados conflictos y frustraciones.

Las percepciones le dan forma a algo o a alguien, pero como la palabra lo dice, es una forma de interpretar la realidad, no una verdad absoluta.

¿Podrá una percepción modelarnos, cambiarnos y convertirnos en seres superficiales?

Cada vez somos más y más, cada vez es más complicado ser el “diferente”, con tal de “destacar”, se suelen hacer cosas que antes eran tabú, como ejemplo: cada vez son más las cuentas en Twitter que se distinguen no por aportar algo de provecho, sino por su forma de posar y mostrarse teniendo relaciones sexuales con tal de tener más seguidores. La pregunta es ¿para qué? ¿Por la mera percepción de que quien más seguidores tiene más vale? Posiblemente solo se trate de un espíritu exhibicionista, de ir en tono de protesta por la vida o de evidenciar nuestras carencias, conflictos personales, dolores y frustraciones. Como todo en la vida, no está bien ni mal, como bien se dice: “cada quien puede hacer lo que quiera con su cu…erpo y sus redes sociales.

Espejos y reflejos, sonrisas y fotografías, sentimientos y mentiras pueden ser algunos de los peldaños para alcanzar este vacío, en el fondo tan temido pero en la superficialidad, tan buscado. La superficialidad de las personas siempre surge de un sentimiento de inferioridad, de un deseo de aparentar y alcanzar reconocimiento.

La superficialidad ha dañado y transgredido a nuestra comunidad y a nosotros mismos, quizás, sin siquiera haberlo notado. El mundo del materialismo nos envuelve, nos aísla, nos convierte en seres poco sensibles y poco conscientes. ¿Acaso no has visto fotografías en las cuales tras una tragedia la gente prefiere primero tomarse una selfie con tal de tener unos cuántos likes y comentarios  en lugar de acercarse a ayudar?

Vivimos en un mundo complicado, un mundo en el que cada uno de nosotros anhelamos ser diferentes y obtener reconocimiento por eso. Sin embargo, en esta búsqueda de identidad, terminamos convirtiéndonos en una copia de millones y apenas en la sombra de nosotros mismos.  

Mi recomendación es que tú mismo, auténtico, que estés abierto siempre a nuevas formas de pensar, a cuestionar tu forma de pensar, a descubrir nuevos lugares, nuevas personas, a aprender idiomas nuevos. Vuélvete parte de una evolución, de una mejora, demuéstrate a ti mismo que vales más que el costo de un objeto, que vales más que cualquier artefacto.

Me encantaría leer tus comentarios y que me ayudes compartiendo este artículo. Gracias. 😉

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4 Comentarios

  1. Anónimo
    21 marzo, 2017
  2. Pablo Sandoval
    21 marzo, 2017
  3. Nino Cronos
    22 marzo, 2017
    • Rudy
      4 abril, 2017

¿Cómo ves?