maltrato fisico, maltrato emocional

Síndrome de estocolmo. Cuando te tratan mal pero sigues ahí

Te trata mal, en ocasiones puede insultarte, golpearte, no deseas abandonarle y sigues ahí, amándole. Tienes los síntomas del síndrome de Estocolmo pero en la relación de pareja.

El tiempo pasa y es impórtate no cometer este año los mismos errores que el anterior. Deshacernos de actitudes negativas y personas tóxicas debería ser uno de nuestros objetivos.
No se ustedes pero yo he aprendido con el paso del tiempo que si una persona no me acepta tal y como soy ( con todo lo bueno y lo malo) le agradezco el que haya querido entrar a mi vida pero, lo despacho y le deseo lo mejor.

En ocasiones anteriores, en mi juventud, recuerdo que permitía el maltrato por el sólo hecho de no querer estar sólo, aceptaba que me sobajaran, insultaran, causaran un dolor profundo. Sin embargo, no comprendía cómo amigas o amigos eran golpeados, casi secuestrados, por que no les consentían ni ver el sol sin el permiso de sus parejas. Pasado el tiempo leí una novela donde se habla del Síndrome de Estocolmo y dije, permítanme, creo que esto también se puede aplicar no solo en un secuestro en sí, también en una relación.
Al síndrome de Estocolmo se le nombra así, después del trabajo que realizó un especialista criminólogo sueco, Nils Bejerot, en la época de los 70´s, en el cual resumió los comportamientos de un grupo de personas, cuando dos atracadores en un banco de Estocolmo retuvieron y convivieron con las víctimas durante seis días. Después de ser rescatadas las víctimas, algunos se mostraron amables y empáticos con sus secuestradores. Es más, hasta algunos pagaron los gastos de la defensa de los captores. Es un estado psicológico donde la víctima detenida en contra de su propia voluntad desarrolla una relación de complicidad con la persona que la secuestra.

Trasladando esto a nuestras vidas, posiblemente nos hayan secuestrado de esta forma, pero de una manera en la que no nos han permitido hacer las cosas que deseamos; salir, vestir. Nuestra contraparte tiene un poder grande hacia nosotros, le tenemos lealtad, respeto a pesar del peligro que vivimos estando cerca de ellos.
Se han preguntado ¿por qué sigo ahí? ¿Por que mi amigo no hace nada por separarse del chico? ¿realmente es amor?
La lealtad a un abusador es común entre víctimas de abuso domestico, maltratos y abuso infantil. Estas relaciones enfermizas, suceden por un desorden mental a la hora de aceptar lo dañino y peligroso, y ante un desequilibrio entre la combinación de buenos y malos tratos, optamos por valorar exclusivamente lo beneficioso o positivo de esa unión. “Pero es que me quiere, él me cuida, lo hace porque yo me porto mal o no le pedí permiso y me lo merecía”. Estas son frases que se escuchan constantemente entre las personas que son abusadas por sus parejas.

Pareciera sorprendente pero las personas que hemos vivido esta situación de estar en una relación controladora y abusiva, cuando la relación termina, deseamos volver con el ex, nos deprimimos cuando le vemos ya con nueva pareja. Asumimos el sufrimiento como un desafío, como si pudiéramos cambiar la situación, cambiar a nuestro novio, pero solo le idealizamos buscando encontrar cualquier argumento para defenderles.
En síndrome de Estocolmo domestico tiene 4 fases:

• Desencadene.- primeros malos tratos en la pareja. Solemos deprimirnos.
• Reorientación.- te encuentras solo, algunas ocasiones con apoyo de la familia, pero eventualmente se cansará de ver que tú no cambias.
• Afrontamiento.- percibes tu situación y realidad de una manera desvirtuada. Te autoculpas, eres indefenso.
• Adaptación.- Responsabilizas a otras personas de la situación que vives.

Las cosas pueden iniciar con frases como, “con ellos no vas porque no me agradan, así no te vistas, eres un inútil, estás feo y gordo” o cualquier cosa con tal de humillarte. Sucesivamente va creciendo el poder en ti y control de tu persona porque vas perdiendo tu autoestima. . La ultima fase es el golpe, de verdad no permitas que nadie abuse físicamente de ti. Si eso pasa, no hay amor, ni de la otra persona hacia ti ni por ti mismo. Entiéndelo.
Sin duda alguna nadie nos puede ayudar a salir de este síntoma, o síndrome si nosotros no buscamos una ayuda profesional. Nuestros amigos o familiares pueden ver los cambios que existen en nosotros por el abuso, pero si no somos capaces de afrontar la realidad, nadie nos puede sacar de ella.
Si conoces alguien que está viviendo esta situación o tú te encuentras así, te sugiero que visites a un terapeuta para que te ayude a terminar con este circulo vicioso.
Nos leemos en la próxima. Déjame tus comentarios.
@ettosantana

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Un Comentario

  1. Juan
    24 enero, 2017

¿Cómo ves?