como lidiar con situaciones dificiles

¿Sientes que todas las puertas se cierran? ¿Te rebasan tus problemas?

¿Estás atravesando una situación difícil?, ¿todo se ve obscuro y el túnel no tiene final?, ¿sólo falta que “un perro te orine”?.

Te entiendo y sé que de algún modo piensas que estás “salado”. Cuando estamos dentro de una situación difícil, atascados en ella, no somos capaces de ver el panorama completo, a veces pensamos que los problemas son sumamente grandes y de algún modo imposibles de arreglar, pero te aseguro que cuando comenzamos a ver la situación con objetividad y optimismo damos paso a que las cosas comiencen a disminuir de tamaño.

También es importante escuchar opiniones bien intencionadas de los demás, abrirnos ante los criterios externos. Es una labor difícil, existimos personas que somos sumamente cerradas y es por esto que a veces nos ahogamos en un “vaso con agua”.

Nos llegamos a topar con problemas demasiado agobiantes, como por ejemplo, la situación delicada de salud de un familiar. El mejor consejo que he escuchado hasta el momento es: “preocuparte no va ayudar en nada”; esto tiene mucho sentido, el preocuparnos por las cosas no genera ninguna solución a la situación, al contrario, este sentimiento o sentir tan negativo  sólo nos empieza a nublar la mente y en lugar de ver las cosas más claras, las comenzamos a ver de una manera totalmente negativa, por lo mismo, en lugar de convertirnos en un apoyo para nuestra persona amada, comenzamos a ser un peso.

Sé que puede leerse fácil, pero así es, fácil, pero las cosas las haremos tan complicadas como queramos, tratemos de crear un pensamiento mayormente positivo y dejar a un lado todo esto que sólo nos “entorpece” el proceso.

Hace poco, en una de esas noches en las que no puedes dormir, me puse a razonar: ¿por qué culpamos siempre al de al lado por nuestros males?, pues es obvia la respuesta, y pienso que es porque resulta mucho más cómodo culpar a alguien más que enfrentar nuestros propios demonios.

Las personas de nuestro entorno jamás son culpables de lo malo que puede estar pasando en nuestra vida, quizás puedan ser el “comienzo de nuestro problema”, pero todo depende de cómo lidiemos con la situación, y si pensamos que lo mejor es tomarlo de modo negativo, pues así se verá reflejado en nuestro pensar y diario vivir.

Repitámonos esto: “si estoy mal es porque quiero, no porque alguien lo está ocasionando”. Si creemos que no podemos con nuestro problema, pidamos ayuda a alguien de confianza.  Y recuerda, la felicidad es una decisión propia y no tienen nada que ver con lo que nos toca vivir a cada quien.

Nos leemos en la próxima.

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Un Comentario

  1. rodolfo rodríguez
    17 marzo, 2017

¿Cómo ves?