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Si quieres equilibrio, piérdele el miedo a los extremos de las cosas….

 

Vivimos con miedo porque sólo hemos aprendido a “agarrarle el gusto” a lo cómodo, a lo fácil. Entonces, mientras siga existiendo lo incómodo y difícil seguiremos viviendo con miedo por los siglos de los siglos, Amen.
No, pues estamos jodidos porque todos sabemos que no todo en la vida puede ser fácil ni bonito, pero también sabemos que todo depende del significado que le demos a las cosas, que de eso dependen nuestras emociones, sentimientos y el estado de ánimo con el que vivimos.

Aquí todo es una misma cosa, la vida está hecha de “enteros”, de “complementos”, todo es como una moneda con dos caras.

Sería tonto pretender que hubiera día sin noche,  arriba sin abajo, enfrente sin detrás, bonito sin feo, amor sin dolor, alegría sin tristeza, risa sin llanto.

Entonces, ¿por qué seguimos pretendiendo que nuestra vida y el mundo estén incompletos y tengan únicamente una cara de la moneda?

Ahí vamos por la vida, a veces conscientes de las cosas y a veces no tanto, sin embargo, siempre existe el deseo de estar en equilibrio para sentirnos mejor.

Lo que estaría bueno es darnos cuenta de qué es lo que entendemos por “equilibrio” para por lo menos saber qué es lo que estamos buscando o pretendiendo encontrar.

Quizás haya gente que no maneje, sin embargo, a todos desde chiquitos nos enseñaron a “querer tener el control”, a meter el freno cada que sentimos que estamos avanzando más rápido, cada que de pronto vemos el camino despejado.

Suena un poco ilógico pero así es. Nos esnseñaron tantas cosas tan absurdas, tan sin sentido y luego por eso nos sentimos perdidos.

De entrada, eso del mentado “Príncipe Azul”. ¿Por qué tanta gente sigue buscándolo sabiendo que si realmente existiera de ese color, al verlo no le gustaría?

A menos que tengan una fijación con los “Pitufos” y que les guste lo chiquito…. Que no creo que sea el caso. Ja, ja. Entonces, más nos vale irle cambiando el color y el sentido a las cosas.

Nos la hemos pasado pretendiendo “idioteces” por no aprender a ver y a sentir “el chiste” ó “la magia” de cada cara de la moneda, de cada cosa, de cada emoción, de cada sentimiento.

Quien tenga miedo a ser lastimado, a sentir dolor, jamás se atreverá a dar un paso, vivirá con el freno metido hasta adentro, hasta el fondo. Y sin movimiento, nada puede sentirse rico….

A veces creemos que el “equilibrio” es un “sustantivo”, una “cosa”, que es un “punto estático”, un “punto medio” y no. A veces creemos que el equilibrio es algo que se ve y tampoco.

El “equlibrio” es un verbo, es acción, es moviento constante sin resistencia, es algo que se siente pero no se ve.

Si decimos que queremos estar en equilibrio, lo que tenemos que hacer es “quitar el freno”, perder el miedo, aventarnos y empezar a fluir y a aceptar la naturaleza de las cosas.

Si aprendemos a darle mayor peso a lo positivo, si nos grabamos en la cabeza el lado “bonito” de las cosas y nos volvemos a enamorar de eso, entonces podremos volver a sentirnos vivos.

Pero esto se logra cuando también aprendemos a tener conciencia de “la otra cara de la moneda”, cuando nos convencemos de que muchas cosas son inevitables porque son complementos, pero que bien valen la pena con tal de experimentar su maravillosa contraparte.

Cuando logramos empezar a ver las cosas de esta forma, entonces el miedo “le baja de huevos” … ja, ja y deja de ser un freno, se convierte simplemente en una señal de alerta.

El estar enamorado es la cosa más rica, más maravillosa y más agri-dulce que existe. ¿Por qué agri-dulce? Porque es un estado completo, total y perfecto. Hay que aprender a sentirlo así.

Nadie que se diga estar verdaderamente enamorado puede dejar de sentir cierto”miedito” a perder a esa persona. Esa no es una desventaja, ¡es parte del encanto!

Si diéramos las cosas por “hechas”, si nos acostumbráramos a tenerlas, dejaríamos de valorarlas y desearlas. 

El “llanto” es la contraparte de la “risa”. Sólo cuando uno se atreve a llorar, cuando se cansa de hacerlo, es cuando empezamos a reír. No podría amanecer si no hubiera noche.

Lo único que tenemos que aprender es a ver lo “perfectas” , “complementarias” e “indispensables” dos caras de la moneda.

El equilibrio está en saltar, viajar, dar vueltas de lado a lado, de extremo a extremo viviendo intensamente para poder disfrutar el “momento” en que inevitamblemente pasamos por el  “punto medio” que nos hace sentir completamente felices.

pero es imposible tocar ese “punto medio” si no nos soltamos y nos atrevemos a recorrer la cuerda de punta a punta, de lado a lado.

Muchos personajes religiosos o filosóficos han inculcado otras creencias, casi podría decir que “opuestas” a  esta, pero no han logrado hacer feliz a nadie, sólo por un ratito hasta que “inevitablemente” la gente vuelve al otro extremo de la cuerda que no le gusta.

Entonces regresan al punto de frustración y dolor desde el que empezaron. Y ¿por qué “inevitablemente”? Porque la vida es perfecta y sabe que es la única forma en la que todo puede ser infinito, en la que todo puede seguir existiendo.

Entonces, abrámonos a todo en la vida, a lo que nos acomoda y a lo que no tanto, es la única manera de disfrutar “a full” lo que deseamos.

El amor, todo lo positivo siempre pesa mucho más que lo negativo. Si aprendemos a gozarlo al máximo, tendremos sentimientos y emociones maravillosas guardadas, almacenadas y a las cuales recurrir cuando nos toque transitar el lado incómodo.

“Trucos para ser felices sí hay”. Lo absurdo es querer cambiar la naturaleza de las cosas.

Por eso es que se repiten constante y trilladamente la frases como:

“Todo es actitud”, “todo depende del enfoque que le demos a las cosas”, “hay que aprender a verlo todo del lado positivo”.

Pero mientras no se entienda de dónde viene esto y por qué, seguiremos diciendo: “no me vengan con mamadas, porque yo estoy que me carga la chingada” Ja, ja.

Disculparán mi “finura” pero es real. Cuando peor nos sentimos, cuando de plano creemos que ya nos cargó y nos salen con “frasesitas” de estas, queremos matar al merolico que nos las está recetando. ¿O No?

Mejor empezar a entender de qué lado mazca la iguana para que nada nos agarre tan ” de sorpresa”.

Es la única forma de ir perdiendo el miedo y de ir ganando o recuperando emoción, ilusión, pasión y buen humor.

Aplíquenlo al amor, al trabajo, al dinero, a todo.

Tenemos que entender que debemos perder el miedo a ser, experimentarnos y sentirnos completos, con todas nuestras caras, facetas y misterios.

Sólo atreviéndonos a ser perfectamente “espirituales” y perfectamente “terrenales” y “cachondos”, podemos llegar a disfrutar de todo lo que hay a nuestro alrededor…

Por eso, la única religión que debería de existir es la del “flúyele bonito pa que al final, se sienta rico”. La vida no se equivoca. ¡He dicho! Ja, ja.

@salvadornop

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