pareja gay en la cama

¿Por qué se me aparece mi ex en el cuerpo del otro?

Nuestras relaciones de pareja nos marcan, nos hacen que almacenemos en nuestra mente muchísimas experiencias agradables, algunas no tan agradables pero al final, todo ese conjunto de situaciones, de aromas, de olores, sabores, texturas, miradas, besos, caricias llega a través de nuestros sentidos a nuestro cerebro, asociando cada estímulo externo con una emoción. Todo ese conjunto de acontecimientos son los que determinan nuestro futuro en cuanto a cómo elegimos a nuestra pareja.  Lamentablemente, el olvido no existe;  por lo tanto, cuando establecemos nuestra lista de deseos y características de nuestro hombre ideal, sale a relucir aquella primera experiencia de con quién nos relacionamos y que de manera inconsciente buscamos en los demás.

Una vez almacenados esos datos en nuestro inconsciente, volverán a surgir cuando estemos frente a aquel hombre en particular que evoque esos recuerdos y emociones (aunque físicamente no sea parecido a nuestro ex o ‘’le de un aire’’).  Siempre va a existir una situación que detone nuevamente los recuerdos y nos lleve a elegirlo precisamente a ‘’él’’ porque tiene un ‘’no sé qué’’ que lo hace irresistible.

Además, las experiencias vividas tanto en la infancia como en la adolescencia que nos ayudan a elegir a uno o a otro como nuestra pareja, también están presentes los factores internos que influencian en esta elección.  A temprana edad ocurren sucesos que son agradables o desagradables para nosotros y pretendemos ‘’dejar en el olvido’’, lo que no tenemos en cuenta es que esos sucesos determinados van acompañados por una emoción.  Supongamos que tengo 5 años y que estoy en un parque, uno de mis primos está enseñándome a jugar futbol y lo primero que me enseña es a patear el balón, cosa que no hago del todo bien – o para ser más directo, lo hice pésimo, por algo hoy en día el futbol no se me da – ahí está un estímulo (el jugar futbol) que me está desencadenando una emoción (enojo y quizá frustración) y es una emoción que está asociada a una respuesta fisiológica de mi organismo; pero hay otro factor más, el hecho de quien está provocando esa respuesta tanto emocional como fisiológica; que es mi querido primo al que le tengo mucha admiración.  Entonces estoy frente a dos sentimientos encontrados, por un lado la frustración y otro lado el gusto que siento.  Estos factores se conjuntan para que en el presente mi elección la haga con respecto a alguien que le guste el futbol (lo que me gustaría ser) y que en ocasiones tenga la facultad de hacerme sentir frustrado ante las cosas que no puedo hacer.

Entonces, en pocas palabras, el hecho de que nuestros ex sigan apareciendo en nuestras vidas en cuerpos diferentes es por aquellas primeras asociaciones que hayamos establecido en nuestra infancia, y para nada corresponden a las características que enumeramos de manera consciente, porque al final de cuentas, nosotros tal vez proponemos con quien queremos compartir nuestra vida, y luego acabamos enamorándonos de quien menos nos lo esperamos, al fin y al cabo, el inconsciente no olvida.

Solo hay que estar atentos a nuestros sentimientos, emociones y reacciones para no repetir patrones.

Nos leemos en la próxima.

Déjenme sus comentarios.

¡MANTENTE EN CONTACTO!


Recibe quincenalmente nuestros mejores artículos.
¡Sólo tienes que suscribirte!

Sin Comentarios

¿Cómo ves?