Tipos de jefes. ¿Quieres renunciar a tu trabajo y no te atreves?

Renunciar… ¡puede ser que luego te arrepientas de no hacerlo!
Para algunos la carga laboral del día a día, más que un karma, se ha convertido en un asunto ético y de principios. Si tu trabajo te fastidia, te aburre, tienes un mal jefe y pésimos compañeros, no pongas pretextos como, ¿y si renuncio que hago?, no puedo quedarme sin trabajo, es una locura; primero debo tener un nuevo trabajo antes de hacerlo. Estas son formas de seguir siendo ciego ante una realidad, nadie cambiará tu realidad sino te atreves a dar el paso.
A muchos profesionales con gran talento y potencial les pasa que son vistos como amenaza para sus jefes o compañeros, son tan miopes que muchas veces no detectan que estos profesionales pueden ser grandes aliados, o un factor muy valioso en el desempeño de la empresa o institución. Existen algunas situaciones en la vida profesional en las que debemos tener la suficiente claridad mental para detectarlas y afrontarlas con gallardía, dignidad, y mucho arrojo.

Tipos de jefes. renunciar al trabajo.
El jefe manipulador.
Tal vez sea una de las situaciones más comunes, ese jefe que da te la oportunidad de trabajar por primera vez, o que te da la oportunidad de tener “el empleo que siempre quisiste” y aprovechando esto (porque lo sabe) empiezan a envolverte en un espiral de abuso y sobre carga laboral. Despierta, no existe justificación alguna para que un jefe aprovechando esta situación te atiborre de trabajo, te haga trabajar extensas horas e incluso los días de descanso, no te ha dado una oportunidad se la ha dado a él mismo, pues encontró quien se someta a sus caprichos y haga el trabajo que nadie más quiere hacer; este tipo de jefes jamás te dará una verdadera oportunidad de ascenso y de escalar como profesional.
El “Cool”
Mis favoritos, se muestran modernos y muy joviales, son bastante frescos y relajados para muchos, pero cuidado no caigas en su encanto. Te llevan a que hagas todo el trabajo sin darte el mínimo crédito o reconocimiento, y una vez sienten que eres una amenaza recurren a la “adulación de cierre”, eres muy proactivo, entiendes muy bien los procesos, pero siento que eres una rueda suelta. Es la forma más sutil para despedirte dejando cero remordimientos, eso sí, se aseguran antes de haber sacado todo el provecho que necesitan. Este tipo de jefes son aún más renuentes y mezquinos a darte una oportunidad para ascender.
El Gay Friendly
Podría decirse que son los más incómodos de todos, en nuestro contexto. Recurren desde un inicio a saber todo sobre ti, no solo como profesional sino como persona, aprovechando el saber que eres gay, llegan a estas situaciones: “mira debes agradecer que nuestra empresa es muy abierta y acepta gente gay”, “no creas que por ser gay no puedo echarte”, “debes ser mucho más eficiente que tus compañeros heterosexuales”, etc., Ante todas estas señalas sólo debe haber un camino, el del autorespeto y valoración propia. Ningún trabajo te devolverá los viernes en la noche perdidos, las cenas familiares, la cita que no pudiste cumplirle al chico que tanto te gustaba, una espalda sana, ninguno de estos jefes tendrá la gentileza suficiente para reconocer tus capacidades y los sacrificios hechos.
Ante las primeras señalas que logres identificar, toma la decisión, tal vez luego te puedas arrepentir de no hacerlo, afuera hay un mundo de oportunidades para ti. Recomendación final, si tomas la decisión hazlo con toda la altura posible y dejando claro el porqué lo haces. Tal vez lo que más les duele, es que salgas por la puerta grande y la frente en alto.

@Dumar720

Instagram

Facebook de este blog

Sin Comentarios

¿Cómo ves?