¿Qué tan libre eres para probar de todo y quedarte con lo que más te gusta…?

 

Siempre lo he pensado… Habiendo tantos sabores en la vida, ¿por que conformarse con unos cuantos? ¿Cómo saber lo que a uno le gusta y lo que no si nunca lo ha probado?

Definitivamente soy demasiado curioso, pero no vine a este mundo a quedarme detrás del aparador ni tampoco vine a que me contaran a qué sabe la vida. Tantos países, tantas culturas, tantos deseos y tantas posibilidades…

Explorar es el arma de los valientes y libres de espíritu. Conformarse es la desolación de los dioses, aún cuando a estos los agarran de pretexto los cobardes para quedarse dormidos en el mismo lugar. Pero no pasa nada. De hecho, ese sería el mayor problema para mi. Yo soy de los que quieren que pase de todo. Algunas cosas me gustarán y otras no, pero afortunadamente para eso existe la digestión y lo que no nos sirve, siempre encuentra salida… Jaja.

La emoción de vivir nos la da la posibilidad de expandir nuestro mundo, la libertad para probar de todo sin escuchar a los que no deberían tener derecho ni de hablar. Porque el que juzga poco sabe y a palabras necias, oídos sordos.

Tel Aviv y mis nuevos amigos, que va, mi nueva familia, me han regalado nuevos sabores. Y se me cuecen las habas por empezar a saborearlos todos los días con el escándalo necesario para orillar a los demás a la crítica y después, a la práctica! Porque así funciona esto.

Lo único malo en este mundo son los límites que todos llegamos a ponernos.

Reinvéntate, atrévete, diviértete, explora, escandalízate un poco, sorpréndete y a saborear. No tengas miedo a cagarla, porque quien no la caga, se muere! Así de simple, así de cierto y así de fácil!

¡Se acabó el tiempo de la represión!

¡Arriba las diferencias!

@salvadornop

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Un Comentario

  1. Morrisey Valencia
    12 enero, 2014

¿Cómo ves?