Lo que es ser gay y lo que no

¿Qué es ser Gay y qué no? ¡Sorpréndanse todos!

Hace unos días se publicó en los medios una noticia sobre un joven líder del Frente Nacional Francés “Julien Rochedy“, que exige una ley antipropaganda gay como la Rusa. Obviamente a muchos nos genera una gran indignación ver retrocesos como este, seguir segmentando y violando los derechos de los seres humanos más allá de sus preferencias sexuales. Me gusta ponerme siempre en los zapatos de los otros para tratar de entender un poco el por qué de sus acciones. Obviamente, no voy a generalizar ni a adoptar ninguna postura radical, pero la verdad es que si analizamos el concepto que tiene el común denominador de la gente sobre lo que es ser “gay”, es probable que no estén muy alejados de la realidad. Si bien, todos somos seres humanos y tenemos los mismos derechos, creo que el respeto es algo que se gana.

La cultura gay que se ha promovido por muchos años es la de la jotería, la promiscuidad, la falta de respeto, la fiesta descontrolada, las drogas, el culto únicamente al cuerpo y el sexo. En las últimas décadas ha sido poco  lo que se ha aportado a la cultura universal y únicamente se han exigido derechos. Perdón, pero hablando en términos generales, la “comunidad gay” no existe y mucha de la gente es materialista y auto destructiva. Hoy podemos hacer algo bueno y productivo. Definitivamente es el momento de cambiar el enfoque.

¿Qué es ser gay? Hasta donde yo entiendo, ser gay es tener una preferencia sexual hacia el mismo sexo, ser homosexual. En lo personal, me gusta también la idea de hacer de la palabra “gay” un sinónimo de feliz o alegre. Pero aquí es donde se han confundido las cosas. Si bien, todos los seres humanos somos la consecuencia de nuestro pasado, debemos hacer un alto en el camino, tomar consciencia y aprender a borrar el dolor, el resentimiento y el enojo que no nos permite ser felices. Decidir ser nosotros mismos sin miedo, con o sin el apoyo de nadie. No se trata de vivir en guerra, a la defensiva o con rencores. Y es que muchas veces estos factores se vuelven el motor de nuestra existencia.

Difícil tema, quizás yo lo hablo tan a la ligera porque mi vida ha sido muy fácil comparada con la de mucha otra gente que ha sufrido verdaderos abusos y agresiones. No me lo tomen a mal. Por su puesto que vivo a favor de la libertad y sobre todo, la nuestra. Porque cada uno de nosotros, a menor o mayor escala, hemos sido señalados, juzgados, descalificados y agredidos. O simplemente, ¿Cuánta gente se gasta toda su vida en el closet por miedo a ser rechazado? Creo que el peor rechazo que puede existir es el de nosotros mismos hacia nosotros mismos. El no poder reconocernos perfectos y extraordinarios con lo que cada uno tenemos, nos vuelve más ignorantes que quienes nos juzgan.

El concepto de “libertad” creo que es uno de los más complejos y nos puede llegar a tomar toda una vida descubrirlo. Creemos que ser libres es poder hacer todo lo que queremos. En cierta forma sí, pero el ser “Libres” (con mayúscula) es lograr estar sanos y tranquilos con nuestros propios pensamientos, sentimientos y emociones, el no vivir atrapados en nuestras propias resistencias, prejuicios, miedos y debilidades. “Para ser libres hay que aprender a estar en paz con nosotros mismos”.  Y quien vive en paz consigo mismo, no gasta un sólo segundo de su vida generando odio hacia los demás.

Ser gay no es ser promiscuo, no es tener en  la mente sólo sexo, no es exhibirnos en todas partes como un pedazo de carne, no es juzgar el rol que se juega en la cama, no es ridiculizarse en marchas, no es vivir en contra de todo lo establecido, no es ser destructivo, no es encontrar la mayor diversión en las drogas haciendo de la música el himo perfecto a la inconsciente evación de todo lo que no nos gusta en nuestra vida.

Ser gay es simplemente ser homosexual, sentir atracción, química, amor, pasión y ternura hacia el mismo sexo.

La vanidad es cosa de todos, la belleza está en todas partes. La única pérdida de tiempo es sólo buscarla en el exterior.

Gays o no gays, somos todos seres humanos viviendo nuestros propios procesos. Dejemos de ponernos etiquetas y mejor trabajemos cada ser humano por nuestra integridad y por ganarnos el respeto, primero de nosotros mismos y después el de los demás. Personalmente creo que esto se logra aprendiendo a querernos tal y como somos y logrando congruencia entre lo que pensamos, lo que sentimos y la forma en que vivimos.  Esto siempre da paz. Insisto, quien descubre su propia paz, no vuelve a experimentar su propio desequilibrio.

¡Sorprendámonos todos! Cuando aprendemos a mirar hacia adentro de nosotros, descubrimos que nadie es tan igual ni tan diferente a nadie. Simplemente es único.

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13 Comentarios

  1. THOR
    13 enero, 2014
  2. Edward Looera Williams
    13 enero, 2014
  3. Anónimo
    14 enero, 2014
  4. JoseD
    14 enero, 2014
  5. Anónimo
    14 enero, 2014
  6. Mario
    14 enero, 2014
  7. olmancuadros
    14 enero, 2014
  8. Anónimo
    18 enero, 2014
  9. ERICK OLASCOAGA
    10 marzo, 2014
  10. FAC BAQ COL
    3 septiembre, 2015
  11. cesar
    11 abril, 2017
  12. Nino Cronos
    11 abril, 2017
  13. Daniel
    12 abril, 2017

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