reflexiones

Mujeres y hombres a diario caemos en el autosabotaje por miedo. ¿No creen?

El otro día me invitaron a hablar un poco sobre este tema a canal 11 y mucha gente me escribió pidiendo les enviara las preguntas que ayuda hacernos para poder dejar de aplicarnos esta cosa absurda de echar ´pa abajo nuestros mayores planes e ilusiones. Porque es como un “suicidio chiquito”, ¿no creen?
Es increíble cómo vamos repitiendo patrones de conducta que en la mayoría de los casos es difícil identificar.

Si la vida no se ha hecho para entenderla sino para vivirla, entonces, ¿qué hacemos al respecto para vivirla contentos?
Pues empezar a luchar menos y a fluir más. En pocas palabras, reconciliarnos con nuestros mayores conflictos,  empezar a aceptar ciertas cosas que no hemos podido cambiar. Esto no significa “resignarnos”, sino obtener la comprensión de que todo sucede siempre por una razón y esta nos llevará a un mejor lugar en nuestra vida, a un mayor entendimiento de algo que se transformará en una fortaleza, y por lo mismo, en una nueva libertad para nosotros.

Desgraciadamente a muchos nos educaron para ser exitosos y no para ser felices y no es lo mismo. O quizás sí, pero bajo otro planteamiento. “El mayor éxito es la felicidad”.

Nos educaron creyendo que conseguir un buen trabajo, lograr una maravillosa situación económica, casarnos, tener familia, nos haría felices y exitosos. Pero no. ¿Cuánta gente cubre con todos estos requisitos y sin embargo no es feliz?
Definitivamente el dinerito ayuda, no nos hagamos tontos, pero no lo es todo.

¿Qué tanto te afecta todo lo anterior para conseguir pareja o para permitir que alguien se acerque a ti con una mayor intención que sólo sexo?

El creer que debemos cumplir todos los puntos anteriores es muy peligroso porque si no cubrimos tan sólo uno de ellos, esto nos llenará de frustración.
No existe un ser humano igual a otro. Todos vivimos diferentes experiencias, situaciones, recibimos distinta educación y por lo mismo, desarrollamos diferentes comprensiones que le dan forma a una vida única para cada quien.
Entonces, resulta absurdo creer que la vida de todos debe ser igual. Si así lo fuera, la existencia sería aburrida, monótona, no habría nada que aprender de nadie, no tendríamos nada que compartir con los demás.
“La maravilla más grande de la existencia es la diversidad”, y podemos darnos cuenta con tan sólo observar la naturaleza. No hay una flor, una planta, un pasto igual a otro y sin embargo, entre todos logran un equilibrio perfecto. Cada elemento en la naturaleza cumple con una función específica e importante. Lo mismo sucede con nosotros.
Visto de otra forma, imagínense que en una película, todos los actores tuvieran el mismo papel…

 Y hablo de todo esto porque creo que la principal causa del “autosabotaje” es el miedo. El miedo a no cubrir las expectativas de una sociedad, de la familia, de nuestra pareja, nuestras propias expectativas.

En el mejor de los panoramas, nos levantamos todas las mañanas con un sueño, con una meta, con una ilusión y una alegría. Salimos a la calle a trabajar por ellas pero el miedo a no lograrlo nos hace no conseguirlo, nos lleva a generar situaciones adversas, a tomar decisiones equivocadas, a no creer en nosotros mismos, a no terminar nuestros planes, a rendirnos.

Cada que caemos en esto, el miedo crece más en nosotros y se va volviendo como una bola de nieve que termina por envolvernos impidiéndonos encontrar salida.

Si este es el caso de muchos de nosotros, intentemos algo:

Decidamos que hoy sea un nuevo comienzo en nuestra vida, anotemos la fecha en la agenda, peguémosla en el refrigerador, en la cabecera de la cama y ¡hasta en la regadera si es necesario!

Decidamos relajarnos un poco y replantear nuestros sueños.
Decidamos empezar a confiar más en nosotros mismos, en la vida y hacer las cosas de manera diferente.
Decidamos empezar a actuar más desde el amor y no desde el miedo.
Decidamos ser más pacientes y sonreír más.
Hagamos siempre nuestro mayor esfuerzo y que esta sea nuestra mayor realización, satisfacción y tranquilidad. El resultado no siempre dependerá de nosotros. Sin embargo, ese resultado será siempre el “perfecto” para diseñarnos un futuro de éxito si sabemos comprenderlo y aprovecharlo.

Hay un punto muy importante:
“Para poder conseguir las cosas debemos creer en ellas con todo nuestro ser”. “Creer es crear”.

Se dice muy fácil porque ahora si que “creemos” que “creemos”, pero el inconsciente muchas veces dice lo contrario. ¿Qué hacer? Relajarnos y dejar de controlar, reírnos más, divertirnos más, apreciar más lo que tenemos frente a nosotros y dejar de pensar en lo que nos falta. “Si lográramos hacer esto, todos seríamos mucho más felices y esa misma felicidad traería mejores cosas a nuestra vida”.

Pero bueno, este es el cuestionario que podemos llenar para ir disolviendo el “autosabotaje”.

Me da miedo………………………………………………………………
Me preocupa………………………………………………………………
Si logro mis metas………………………………………………………
Si tengo éxito……………………………………………………………..
Si mi vida cambia……………………………………………………….
El éxito provoca………………………………………………………….
Tengo miedo que………………………………………………………..
Creo que si logro lo que deseo………………………………………

Teniendo bien claros todos estos puntos ya no desviaremos nuestra dirección, no tendremos por qué caer en ese “suicidio chiquito” que resulta agotador y nos borra la sonrisa de la cara.

¿Tus metas son genuinas o el reflejo de las exigencias de una sociedad?

¡Con la dirección correcta, todos podemos llegar a la fiesta!

¡Sigámos cachondeándole a la vida con pasión y emoción!

@salvadornop

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