soledad, estar solo

¿Le tienes miedo la soledad?

¿Alguna vez te ha pasado que no sabes ni “pa donde” ni el por qué, que te sientes totalmente desorientado, que lo que ayer era algo muy normal para ti, hoy se ha vuelto un “calvario”, que el estar contigo mismo te “incomoda”?

Esto es un proceso que en algún momento todos hemos enfrentado y no esta mal, simplemente entendamos que podríamos estar atravesando por una depresión y entonces hay que tratarnos médicamente. No relacionemos este estado con tristeza porque puede ser algo pasajero. Enfoquémonos en lo bonito de la vida, en las cosas y la gente que tenemos.

La soledad que genera incertidumbre generalmente viene acompañada de una pérdida, puede ser de algún familiar, pareja, etc., y ésta puede ser por decisión propia o por alguna muerte inesperada, temas que aunque cuesta trabajo enfrentar, crean efectos parecidos, quizás con magnitudes diversas, todo dependerá del poder de aceptación que tengamos sobre la situación.

Vamos a marcar la primer diferencia entre estas dos pérdidas. Nos enfocaremos únicamente a las pérdidas voluntarias. 

Comencemos tocando el tema de “cuando alguien se separa de nosotros”, por ejemplo  en una relación de pareja, aquí debemos tener presente que fue una decisión tomada, que nadie obligó a ninguno a dejarse, que si se está optando por esto es porque quizás es lo mejor o lo más cómodo para alguna de las partes, entonces es aquí donde debes de adoptar un grado de conciencia mayor y no dejar que el sentimiento de melancolía te alcance y te consuma. Todo cambia en esta vida y nuestro deber es buscar siempre nuestra felicidad.

Es cierto que debe de existir un “duelo” o luto sin importar el tiempo que estuviste con él o ella, pero lo que no está permitido es que tu vida se vaya al “carajo” por la decisión que tomaron. Volviendo al tema principal, comienza a idealizar qué tipo de vida quieres, ¿una vida llena de lamentos donde eres la sombra de quien se fue o una persona con luz propia que va a seguir con sus sueños con o sin esa persona?

Espero que ustedes, lectores que estén atravesando una situación similar puedan visualizar su futuro como algo lleno de luz. Vivimos en un plano terrenal donde sabemos que, más que las palabras y todo lo que podamos leer, son las acciones las que nos ayudarán en mayor medida. Comencemos con objetivos, estos objetivos pueden ir desde lo más básico hasta grandes retos que frenabas por alguna razón. Te juro que cuando comiences a alcanzar este tipo de objetivos, empezarás a dejar a un lado el temor a la soledad y la verás como tu aliada, como tu confidente y tu consejera en el nuevo camino que comienzas a recorrer.

Puedes realizar cambios en tu aspecto físico (siempre ayuda una renovadita), ¿Qué tal un nuevo corte de cabello, meterle duro al gimnasio o preocuparte por tu alimentación?
En tu ámbito social, puede ser buena idea retomar esas amistades que abandonaste por darle prioridad a otras cosas. Darte cuenta que únicamente estarás solo tú cuando lo decidas.
Uniendo todos estos eslabones, es seguro que tu felicidad puede ir de la mano de tu soledad, esa que anteriormente ponía en laque tu alegría.

Poco a poco comprenderás que las cosas tienen un porqué y tenemos que convencernos, mentalizarnos con la idea de que vendrán cosas mejores. Recuerda, a veces el tiempo puede ayudar a aclarar la mente. Si dentro de tu feliz soledad sientes que aún amas a quien dejaste, siempre vale la pena volver a buscar a la persona, pero solo una vez que nos hayamos sanado y recuperado a nosotros mismos. La respuesta que recibas no te afectará, porque ahora sabrás que es lo mejor que podía suceder para ti.

Nos leemos en la próxima.

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Un Comentario

  1. Martin
    24 enero, 2017

¿Cómo ves?