tatuajes, barba

¿Has escuchado la frase “no eres tú, soy yo y no quiero hacerte daño? Pues lee esto:

Últimamente se ha hecho muy evidente en mi vida el darme cuenta que vivo con la cabeza ocupada en resolver problemas y angustias. Que si vendo mi departamento, que si puedo comprar el que quiero y que no me lo vayan a ganar, que si logro cambiar cosas de trabajo o si encuentro la oportunidad que siempre he estado esperando. ¡Estoy harto de vivir con un hueco en el estómago! ¿Identifican la sensación? Sin embargo, la pregunta de los 64,000 es: ¿Qué voy a hacer al respecto para cambiar esto?

Primero que nada me queda muy claro que es un problema de actitud, que la angustia es una debilidad de mi carácter que se ha vuelto costumbre. Me pregunto: ¿Si vendo mi departamento pronto, me sentiré mucho mejor y tranquilo? Segúramente sí por unas cuántas horas o minutos. Pero inmediatamente después empezaré a angustiarme por apartar el que me interesa comprar. Después, apartaré ese departamento y me sentiré muy contento, feliz, agradecido por unos días, por unas horas, pero después regresaré a la angustia y el malestar por las cuestiones del trabajo. Y así podría seguirme sin encontrarle fin a la sensación de  “hueco en el estómago”.

Me imagino ya en el nuevo departamento pero más allá de visualizar el lugar, las cosas que quiero y me gustan, sigo viéndome preocupado esperando que algo más cambie. Entonces me pongo a pensar: “El problema no son las situaciones que vivo sino cómo las enfrento, cuánta cabeza y emoción le doy a lo que no me gusta y no puedo cambiar en el momento y cuánta le doy a lo que sí tengo y no me genera conflicto, a lo que me pone feliz, a mi pareja, a mis mascotas, a mi familia”.

Se que tengo identificada la raíz del problema pero no se cómo hacer para cambiar. Lo primero es aceptar la realidad que tengo, sentirme y mostrarme agradecido, darle mucho más fuerza y mente a lo positivo, a lo que me da tranquilidad, a lo que me pone contento, a la gente que me quiere. Cuando por instantes lo logro, mi humor cambia y de inmediato comienzan a suceder cosas buenas. Es como una bola de nieve. Mientras más logro conservar mi actitud entusiasta, positiva y feliz, más cosas similares llegan, pero cuando me gana la negatividad, la angustia y el miedo, todo se va poniendo cada vez más oscuro, más color de hormiga.

Lo único que tenemos que hacer es DECIDIR mantenernos alegres y optimistas. Cada uno sabrá de qué manera lo consigue, es muy personal, con pequeñas cosas puede conseguirse. Pero como lo acabo de mencionar, es algo “personal”, algo que tenemos que enfrentar nosotros mismos, es nuestra propia vida y no la de nadie más. ¿Cuántas veces hemos tirado a la basura algo maravilloso en nuestra vida, una pareja por no saber lidiar con nuestros propios monstruos internos?

¿Alguna vez han escuchado la frase ” no eres tú, soy yo, te dejo porque no quiero hacerte daño”?

Si bien es válido que cada quien viva su propio proceso, creo que vale mucho la pena tener muy claro cuál es nuestra raíz del problema para poder trabajar en arreglarlo y no en generar más problemas aún y alejar las cosas buenas que tenemos en nuestra vida.

Espero salir triunfante de esta y si te sientes identificad@ conmigo, ¡espero que tú también!

Al final, esta es la razón por la que existe este blog: desahogarme, animarme y animar a otros.

¡Vamos con todo! ¡A pensar en algo que nos haga sentir felices!

Sigamos leyéndonos por acá y en mis redes sociales:

Facebook

@SalvadorNop

Moovz

Youtube

2 Comentarios

  1. kradlegno
    27 febrero, 2015
  2. Karlitos Garcia
    27 febrero, 2015

¿Cómo ves?