¿Falso pudor, acomplejada moral o supuesto pecado? ¡Nada!

¿En qué momento nos llegamos a comprar  tantos absurdos conceptos limitantes, todas esas ideas de “falso pudor”, ” de “acomplejada moral” de “supuesto pecado”? ¿Seguiremos con ellos…?

Responsabilidad, sensibilidad, amor, respeto y listo.  ¡A vivir!

Yo no se cómo podemos decir que somos libres cuando vivimos condicionados por tantos conceptos. Está bien poner bases, reglas, límites en un principio, pero si analizamos bien esto, nos daremos cuenta que existen para una sóla cosa: “para vivirlos y después romperlos”.

Cuando no somos conscientes de muchas cosas, cuando vivimos en automático, obviamente tenemos que caminar dentro del carril, escribir sobre el renglón. Pero cuando hemos vivido,

reflexionado y nos hemos dado cuenta lo que nos hace felices y lo que no, con lo que nos sentimos cómodos y con lo que no, lo que llevamos dentro y lo que no, entonces empezamos a asumir una “deliciosa rebeldía” que más adelante se convierte en una “maravillosa libertad”.

Cuando llegamos a este punto, comenzamos a caminar por nuestro propio carril y a escribir, leer y vivir entre líneas. Pero para llegar a este punto no debe haber resistencias, simplemente comprensión de muchas cosas: “de las reglas del juego”.

Cuesta trabajo descubrirnos y encontrar nuestra “verdadera identidad”, pero quizás ese sea el gran sentido de ver el sol cada mañana y descansar cada noche bajo la luz de la luna.

Ja, ja, ja. No se por qué de pronto me sentí “Pinocho” diciendo esto. Me imaginé perfecto la imagen de la película de Disney, Geppetto sentado en el filo de la ventana viendo la noche y pidiéndole a una estrella muy brillante, le diera vida a su marioneta convirtiéndolo en un niño de “carne y hueso”.

¿Y para qué querría que su “Pinocho” fuera de carne y hueso? Supongo que para poder vivir, explorar, experimentar y dejar de ser niño… Mmmm… ¡kinky!

Eso sería lo que lo haría diferente a los demás, lo que le daría consciencia y comprensión de su “verdadera identidad”.

“Sólo quien se conoce a sí mismo puede construir su propia felicidad”.

En el inter vamos explorando la vida asumiendo diferentes papeles. El de hijos, padres, arquitectos, abogados, artistas, obreros, modelos, barrenderos, ladrones, sacerdotes, amantes, pero esto no es lo que en realidad somos.

Nuestro trabajo, nuestra condición no nos define. Simplemente nos da la oportunidad de obtener vivencias, acumular comprensiones.

Cada uno necesitamos aprender algo diferente y por eso la vida se las ingenia para colocarnos a cada quien en nuestro “lugar perfecto”. Y no pasa nada, al cabo que esto es un juego. Un juego perfecto que para poder engranar necesita de las “diferencias” de todos.

Cuando logramos tener esta comprensión de las cosas, nos damos cuenta que todo tiene una razón de ser y cumple con una función para nosotros y a la vez para todos los demás.

¿Qué nos queda? ¡Divertirnos! ¡En realidad, sólo somos espíritus libres!

Cuando logramos darnos cuenta de esto, entonces rompemos esa “libertad condicional” de la que hablábamos, para empezar a vivir nuestro propio juego, nuestra propia vida a través de nuestra propia “identidad”.

¡Dejemos de tomarnos todo tan en serio!

tacones de mono

“Siéntete feliz de ser tú mismo, exprésate, encuérate y disfruta la pasión de existir”.

¡Despertemos, Pinochos y Pinochas! Ja, ja, ja.

Y cuidadito con seguir engañándonos, porque lo único que crece es la nariz…

Moovz  La red social LGBT de contenidos

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Un Comentario

  1. Vero Munoz
    21 marzo, 2014

¿Cómo ves?