el apego, la obsesionpor lo que amas te hace feliz o infeliz

¿El apego a lo que amas te hace feliz o infeliz?

Todos los días nos encontramos en constante interacción con diferentes personas adquiriendo ciertos roles ante ellas, ya sea como hijos, padres, amigos, pareja, compartiendo todo un sin fin de emociones, en las cuales nos identificamos y reforzamos esos vínculos que llegan a ser tan importantes en nuestro desarrollo como seres humanos, pero… ¿qué pasa cuando éstos vínculos llegan a ser “indispensables para vivir”?. Cuando no tenemos a esa persona a nuestro lado ¿cambiamos radicalmente nuestro pensar, actuar y sentir?

Pues bien, nos estamos enfrentando a algo que estoy seguro has escuchado, al APEGO.

Conducta con componente emocional donde podemos definirla como un vínculo obsesivo por una cosa, persona o idea, donde le atribuimos ciertas características como por ejemplo el pensar que es “para siempre”, “eterno”, “inagotable” a aquella relación interpersonal y ahí radica el mayor de los problemas, nos cuesta entender que todo cambia, está en constante movimiento y tiene una fecha de caducidad, cuando no comprendemos éstas ideas, no estamos preparados para afrontar esa pérdida o desprendimiento ocasionando trastornos a nivel social como por ejemplo: estar de mal humor, poco tolerantes, llanto frecuente, peleas ante la mínima diferencia de perspectivas.

A nivel personal dejamos de comer, nos aislamos, sentimos desesperanza, incluso llegamos a decir “ya no tiene sentido mi vida”, “sin él o ella, ya no tiene valor lo que tengo ni lo que soy”, todas éstas acciones nos orillan a encadenarnos y encerrarnos en una jaula pensando en la persona que se fue, que nos dejó por algún motivo que no podemos entender.

Pero al no aceptar que esto terminó, nos decimos: “de seguro en algún momento va a recapacitar y se dará cuenta de que soy lo más valioso en su vida”, que “me necesita porque conmigo era feliz”, “porque hacíamos tantas cosas juntos, la pasábamos tan bien que se dará cuenta muy pronto que soy su felicidad… Todos estos son pensamientos dañinos que funcionan como mecanismos de defensa con los cuales podemos mitigar nuestro dolor, conservar la esperanza de “algún día volverá”.

Dentro de la tanatología es importante el manejo de las emociones, pero sobretodo, entender que las circunstancias de la vida nos suceden “para algo y por algo”, para adquirir un aprendizaje.

Una persona, un trabajo, un estatus social no te va a hacer feliz, la felicidad radica en tu dignidad como persona, refiriéndome a dignidad como lo “valiosos”, “grandiosos” que somos cada uno por el simple hecho de ser y estar, alcanzar a quitarnos esa carencia emocional de decir “te necesito” y modificarlo a “te “elijo” porque en ese momento nos empoderamos de nuestra vida y sabemos qué y a quién queremos en nuestra vida, amarrarte, ser “adicto” a una persona no es felicidad, la felicidad radica en ti desde tu interior, desde tu paz y estabilidad, y todo esto se consigue a través de ese trabajo diario a nivel emocional, y te digo algo… es muy pesado, muy duro enfrentarnos a nosotros mismos, a quien soy, pero tan gratificante cuando nos reconocemos como ese ser especial que vive simplemente en función del AMOR, en función de vivir para ser una luz en el camino de las personas con las que nos topamos en nuestra vida. Apego, felicidad u obsesión…¿qué decides?

Déjame tus comentarios y nos leemos la próxima semana.

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