¿Cómo poner en orden nuestras ideas, emociones y sentimientos? (Parte 2)

 

Esta es la segunda parte del post.

Para leer la primera, click  aquí!.

Aprendamos a sentir más las cosas sin tratar de ponerles un nombre, de encontrarles una forma. Aprendamos a surfear, a movernos como el mar, a bailar con el cuerpo y a disfrutar el movimiento de cadera. Uno que otro arrimón nunca cae mal. Ja, ja. Menos resistencia, menos control y más disfrute, que todo pasa.

Sólo hay que ver hacia adelante, engancharnos con lo que nos hace sentir bien, reconocer que las diferencias siempre existirán y el único lugar en donde todo puede unificarse y reconciliarse es en nuestra cabeza. Todo está en nuestra manera de ver las cosas, en nuestras ideas. De  eso depende el sentimiento, la emoción.

Hay que fluir como el agua y adaptarnos sin resistencia a cada recipiente que tengamos que habitar.

El agua simboliza las emociones. Ya se vivió alguna vez un diluvio. ¿Y cuál era el verdadero significado de esta “aparente ” leyenda? Una fluctuación desbordante de emociones inundando la mente humana. Se tenía que construir un arca, un sistema de creencias que permitiera salir a flote, una nueva mentalidad, forma de ver la vida, que salvara de la duda, del miedo a la evidente inundación. Este nuevo sistema de creencias retoma la Verdad  para todos, para cada especie, para toda la diversidad encargada de mantener el equilibrio, la armonía. El arca en aquel entonces sólo tenía una ventana en la parte de frontal superior. Lo que sólo permitía mirar de frente al cielo, al sol, a lo nuevo que vendría. Una vez que el diluvio terminó, se soltó una paloma blanca (símbolo de la pureza) a comprobar que el diluvio hubiera terminado y así, esta regresó con un ramito de olivo en su pico (símbolo de la paz). Hasta entonces el arca se abrió y un inmenso arco iris apareció para llenar de alegría, de esperanza, para funcionar como el puente que mantendría unido al hombre con sus sueños, que reconciliaría al alma con el cuerpo  y a la mente con el tiempo.

Sigamos surfeando un rato más, continuemos conviviendo todos dentro de nuestra arca mental, reconciliándonos y mirando sólo de frente y hacia arriba. El pasado ya no existe.

Celebremos, descubramos que somos libres. No somos nuestra mente, no somos nuestros pensamientos, no somos nuestras emociones. Somos el proyector de la película, somos los creadores de la historia. Recordémoslo y retomemos ese poder. Cuando más sube la marea es cuando mejor se aprende a surfear y quien aprende a hacerlo, empieza a disfrutar enormemente de su autocontrol, del baile íntimo con su propia naturaleza…

Toda condición es perfecta para cada quien, nos da la oportunidad de aprender lo que cada uno tenemos que aprender y despues, de transformar nuestra realidad libremente buscando nuestra propia felicidad.

Las diferencias siempre serán la mejor manera de confrontarnos para comprender que existe una felicidad distinta para cada quien.

Cuando hay depresión es porque se perdió la emoción…

@salvadornop

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