3 pasos efectivos para cambiar lo negativo en positivo

El poder de cambiar lo negativo en positivo.

¡Cómo cuesta trabajo levantarse después de una mala noticia o un cambio de planes!
Cuando has trabajado duro por algo y crees que es la única alternativa que puede salvarte, cuando toda tu esperanza estaba puesta en un proyecto y no resulta, se siente un bajón en el cuerpo, sentimos una pesadez que casi nos deja inmóviles.

¿Cuántas veces nos ha sucedido algo así? ¿Cuántas veces nos hemos tenido que levantar de la cama sin energía y sin motivo alguno? Lo que vale la pena resaltar de todo esto es que después de esas “aparentes tragedias” hemos vuelto a sonreír, la historia ha cambiado. El regalo de la edad, de la experiencia, nos debería haber dejado ya muy claro que todo cambia, que incluso lo más doloroso pasa, que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante.

Nuestro centro de poder es la mente, es ella quien nos abre o cierra las puertas que necesitamos. Una mente positiva siempre encuentra la salida y atrae lo deseado, pero lamentablemente a la mayoría se nos ha programado de forma negativa y vivimos en lucha constante dudando, temiendo y boicoteándonos.

¿Te ha pasado que cuando una gran oportunidad de trabajo o una maravillosa persona pasa frente a ti, lo primero que te preguntas es si serás lo suficientemente bueno para el puesto o si estarás a la altura de esa persona? O incluso si ya conseguiste lo que querías, te empieza a entrar el miedo a perderlo. Habemos muchos a los que invariablemente lo primero que nos pasa por lacabeza es el panorama negativo de las cosas. Pero ¿Cómo salir de esa dinámica destructiva?

1 – Lo primero es identificar esos momentos en los que detonamos el botón “boicot”, tomar conciencia de ello y cambiar el enfoque negativo por el positivo. No es tan difícil, es solo cuestión de volverlo un hábito y empezar a comprobar los resultados. Los humanos somos seres de hábitos y el mismo trabajo nos cuesta adoptar hábitos negativos que positivos. Por lo que, lo primero que debes pensar es que no es imposible lo que te estoy proponiendo. ¿O acaso ya empezó el boicot en tu cabeza? ¡Perfecto! Ya pudiste comprobar que efectivamente esto te sucede, ya lo has identificado y ahora puedes cambiar el “no se puede” por un “sí puedo”.

2 – Conforme vayamos haciéndonos conscientes de nuestros hábitos negativos de pensamiento, los iremos cambiando y de inmediato nos sentiremos diferentes y veremos resultados distintos. Es así de sencillo, cuando uno aprende a pensar positivo, a confiar, a buscar el lado positivo de las cosas, lo primero que cambia es nuestro estado de ánimo. Inmediatamente nos relajamos, sube nuestra energía, todo empieza a verse más brillante y más colorido. Este es el inicio del cambio. Una buena actitud genera siempre buenos resultados. Y no es como por arte de magia. Sucede que todo en esta vida es energía, tanto las cosas físicas como los pensamientos y todo tiene un distinto nivel de vibración.

La negatividad, la tristeza, la depresión son emociones de bajísima vibración que conectan con experiencias de bajísima vibración igualmente. La alegría, el positivismo, el entusiasmo, la certeza, el agradecimiento son emociones de altísima vibración que conectan lo similar, con la felicidad, con el amor, con la realización.

Te tengo una buena noticia, lo positivo siempre le gana a lo negativo. Así que si cambias tu actitud pronto verás resultados.

Todo en esta vida tiene explicación, el problema es que la mayoría de las personas creen únicamente en lo que pueden ver con sus propios ojos, sin darse cuenta que es la forma más primitiva y dolorosa de vivir. Todo lo físico es limitado y caduca, por lo mismo gran parte de la humanidad experimenta su vida de esta forma.

3 – Una vez que hemos fortalecido el hábito de pensar positivo, se vuelve evidente que somos demasiado controladores e ignorantes. ¿No te parece ilógico querer controlar al mundo sin sabes siquiera cómo es que funciona? La vida sí es sabia y nunca se equivoca. Todo tiene una razón de ser y solo el tiempo nos ayuda a comprenderlo. Entonces, ¿qué debemos hacer en lugar de controlar? Confiar. Mientras sigamos viviendo temerosos, dudando y por lo mismo queriendo controlarlo todo, seguiremos de arriba abajo en nuestra montaña rusa de emociones. Esto es como si diéramos 3 pasos hacia delante y luego 4 hacia atrás. 2 hacia atrás y luego 3 hacia delante. No avanzamos nada y resulta agotador.
La fe (la certeza) mueve montañas, pero el miedo también. Solo que uno las mueve hacia delante y el otro hacia atrás.

La respuesta, el cambio siempre está en nosotros. Nuestra actitud ante la vida determina siempre nuestros resultados. Ojalá lo podamos entender muy pronto.

De verdad se los digo, provocar la emoción y la alegría pensando en algo que deseamos, dando por hecho que ya lo tenemos, cambia nuestra energía, nuestro humor y ¡genera milagros! Aprendamos a mantener la certeza de las cosas, la emoción y la pasión.

¡A triunfar!

¡MANTENTE EN CONTACTO!


Recibe quincenalmente nuestros mejores artículos.
¡Sólo tienes que suscribirte!

2

Sin Comentarios

¿Cómo ves?