¿Cuántas apps de ligue necesitas? ¿Grindr, Hornet, Tinder, DaddyHunt…?

Grindr, apps de ligue gay

¿Cuántas apps de ligue necesito?

Son las 10:00 pm. Abro la app que todos conocemos. Su logo amarillo carga y casi, como si fuera otro tipo de app, como si fuera un mensaje de whatsapp o un inbox,  creo ver una bandeja de mensajes esperando ser leídos. He llegado a la conclusión de que he terminado esperando que mis relaciones o mis “ligues” sean todos de la app.

Pero ¿Me puedo culpar de esto? Hace un par de años sí. Ahora sólo sé que es una extensión de mí esperando una respuesta, una respuesta de empatía y por qué no, morbosa. Aunque claro, el morbo es a veces lo único que terminamos esperando.

¿Por qué un día tienes Grindr y en unos meses ya también tienes Hornet? ¿Fotos? ¿Una de cara? ¿Una de cuerpo? ¿Tienes fotos calientes?  No te convences. Y luego sólo si tu “morbo” sigue, ahora bajas Tinder. ¿Por qué no? Las personas deben ser más discretas usando sus fotos de Facebook pensé. Y no. Desde favores sexuales, tríos y las famosas horchatas clandestinas de la delegación Cuauhtémoc aparecen entro chicos convencidos de lo saber que buscan. Pero siempre después de días de morbo, de ver quien está conectado, de ver en qué zona están los pretendientes que deseamos y de una serie de requisitos que ya todos vemos como normales, pedir rol, que ellos se acomodan, que si tienen lugar, que te presumen el carro bien chingón pero no tienen para el motel, que la puntita se convierte en un “Oopsi” sigues creyendo que con tener todas las apps de morbo buscas… morbo.

Y es que he conocido chicos así, y me incluyo. En un momento de tu vida sigues creyendo que entre más apps podrás encontrar más disfrute. Pero no hablo sólo de distinguir que la mayoría deberíamos de aceptar que nos gana la soledad y la disfrazamos con frases, iconos y demandas locas.

Muchas veces yo  me he fijado en otras cosas que no son solo sexo con los chicos que he conocido dentro de las apps. Al final el interés me queda más por una sonrisa que por cómo se mueven sus músculos del antebrazo, importa más el que nos hayamos reído del mismo comentario e incluso de cómo huele. Todas esos factores que el Int + activo sólo fitness, guapos, divertidos similares. Las ganas entran por los ojos, pero la química solo con la presencia.

Y no me refiero a que te enamores o te fascine a lo que se dedique, ni que sea el hombre más noble. Hablo de esos mensajes corporales, kinestésicos que cuando lo tengas enfrente y puedas ver alguno de los mensajes, digas, vamos al depa.

Aún así me doy cuenta que siempre se buscará más. Dejas los encuentros rápidos y tal vez sólo te quedas con una app.  para no olvidar que también te quieres sentir deseado.

Hablas con alguien, pasan días, semanas y deciden al fin verse. Ya no parece una personas cualquiera. Una cita, un me quedo a dormir, un vamos por una chela. Están entre no sé qué somos pero el faje está rico y la cerveza también. Y una vista rápida al smartphone, varias apps, todas conocidas, todas de ligue. No pasa nada, sólo es un ligue de app, no pasa nada. Para eso estamos en esas apps, para ligar. Los tiempos cambian, las emociones cambian y solo reflejándote te das cuenta que lo que buscas no es precisamente la app.

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Acerca de 

Soy John Jacob, Ilustrador y diseñador, antes que apariencias, gadgets, ligues, trabajos y fiestas, somos humanos y siempre es bueno echar un vistazo a nuestro comportamiento y a lo que nos hace felices.

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