Las borracheras fallidas desde que vivo con VIH. Por SerOhPositivo

Etiquetas: , , ,

Familia Homoparental

¿Como en los viejos tiempos?
Hola, me llamo #SerOhPositivo y soy alcohólico. Bueno, eso pensaba hasta hace seis meses que fue cuando tomé la última cerveza  antes  de saber que tenía VIH; obviamente con la noticia vinieron las recomendaciones de cómo cuidarme y una de ellas fue el dejar de lado las bebidas alcohólicas debido al daño que causan al hígado.

Claro está que mi prioridad es mi salud y prueba de ello fue el período de abstinencia al que me sometí por voluntad propia, hubo muchos momentos en los que me invitaron a beber aunque a todos mi respuesta era un “no gracias, ya no tomo”. Las risas de incredulidad fueron muchas, no faltaba el clásico “ay, ajaaa” o “anda sólo serán unas”.

Y es cierto, yo era como el niño de la fábula del lobo (ese mentiroso que según avisaba que venía el lobo y no era cierto), muchas veces había dicho que no volvería a tomar, todo respaldado por la clásica cruda tanto física como moral (que a mi pensar es la peor) y venía al día siguiente de la borrachera.

Por ello los que me conocen sabían que cuando decía “ya no volveré a tomar” significaba un plazo de abstinencia no mayor a un mes.

En sí esa era mi vida, trabajar toda la semana esperando con ansias la noche del sábado para salir de antro. Estar en la fiesta, el chupe, el bufe y el ligue; con los amigos, con la pareja del momento o sólo, el caso era salir a “divertirse”. Lo pongo entre comillas por que si bien pasé muy buenas noches también tuve mis ratos “malacopa”, aún con el paso del tiempo me avergüenzo cuando los recuerdo.

Se que no puedo hacer nada para cambiarlos y lo único es tomarlos como experiencias que me dejó la vida (algunos chuscos como la vez que me caí de una moto estacionada, algunos dolorosos como la vez que me torcí un tobillo, etc.). Algo que sí recuerdo es cuando en la entrada del único antro gay de mi ciudad te daban una tarjeta donde marcaban lo que ibas consumiendo y de tanto que iba ya hasta se sabían mi nombre. Jeje.

Cuando vieron que pasó un mes, luego dos, luego tres y yo seguía sin tomar, comenzaron las preguntas de a que se debía mi cambio, la primer excusa fue que estaba en tratamiento de una infección en la garganta ( y bueno eso era cierto porque estaba tomando el medicamento contra la candidiasis), entonces vinieron los interrogatorios de ¿qué tenía?, ¿cuánto tiempo estaría así?, ¿que tan grave era? y termine por chocarme, entonces cambie a la segunda excusa “decidí dejar de tomar”. Al principio se les hizo muy extraño aunque ahora ya lo ven como algo normal.

Entonces, ¿porqué no me negué a tomar en esta ocasión? Bien, la noche de anoche decidí salir a convivir con mis nuevos compañeros de trabajo, fue un rato agradable donde hubo risas, música y cerveza. Todo se dio de manera casual y pensé que era momento de demostrar mi fuerza de voluntad aceptando beber sólo una cerveza, además era una forma de conocernos fuera del trabajo.

Estar ahí me hizo recordar las viejas salidas sólo que esta vez el motivo no era emborracharse y ligar, sino divertirse y pasar un buen rato. Admito que estuve a punto de decir no, y creo que estuvo bien salir; desde que llegué a esta nueva ciudad no lo había hecho y considero importantes los ratos de esparcimiento, este fue uno de ellos.

Al final todos salimos bien, en nuestros cinco sentidos y en mi caso muy contento de haberme dado la oportunidad.
Como una vez lo mencionó la doctora puedo tomar pero de manera esporádica y con moderación, además beber mucha agua durante y después de hacerlo; así que hoy puedo decir prueba superada, quizás ahora seré un bebedor social que sabe cuando ya fue suficiente.

@SerOhPositivo

¡Hasta el siguiente jueves!

¡Suscríbete gratuitamente al blog!

Acerca de 

Recién diagnosticado, cuasi licenciado en Lenguas Extranjeras. Soy un chavo de 27 años que busca compartir sus experiencias en el tratamiento del VIH, originario del puerto jarocho por tanto cafetero de corazón. Decidido a disfrutar de la vida y narrar todo lo bueno, malo o incluso chusco que puede llegar a pasar en este proceso; esperen solo conocer las vivencias de un escritor improvisado. Twitter: @SerOhPositivo Contacto: serohpositivo1@gmail.com

3 Responses to "Las borracheras fallidas desde que vivo con VIH. Por SerOhPositivo"

  1. César  21 abril, 2016 at 13:21

    Tengo dos meses de saber que vivo con VIH, ha sido difícil, principalmente por la falta de alguien con quién platicar, compartir experiencias y externar las dudas que van surgiendo. El médico que me trata no me ha dado información aún cuando se la he solicitado. Prácticamente todo lo que sé es por lo que encuentro en la red, que resulta tan peligroso en ocasiones. Por ello leer relatos como el tuyo, aún cuando son breves, resultan frescos y gratificantes. Me recuerdas que hace falta salir y convivir, no es necesario beber.

    Responder
    • Anonimo  21 abril, 2016 at 20:28

      Hola César. Yo llevo 9 meses desde que fui diagnosticado. No ha sido fácil pero he sobrevivido. A veces me siento solo pero como bien dices, estos testimonios me han ayudado a volver a vivir.

      Responder
  2. Anónimo  25 abril, 2016 at 16:16

    Yo pienso que la manera de Seguir adelante es aceptandoce así mismo y tener conciencia de que las cosas que se hicieron, fue bajo nuestra propia voluntad nadie obligó a nadie.. No estamos solos tenemos familia que siempre nos estará apoyando cada día de nuestra vida..

    Responder

¿Cómo ves?