Cuando te entra el miedo de no conseguir tu tratamiento del VIH. Por SerOhPositivo

Foto: Tumblr

Lunes 14 de diciembre de 2015, por fin ha salido el sol y es momento de cerrar un capítulo en mi vida. Despierto a las 8:00 am como todos los días para tomar los ARV, me doy un baño y me arreglo para la cita en la que daré por terminado el contrato laboral con el que estuve en mi “mundo de caramelo” por casi cuatro años (fui vendedor en una dulcería). Elegí como siempre unos jeans y tenis para sentirme cómodo (creo que ese estilo me gusta demasiado), me dirigí al lugar acordado en la hora establecida y todo termina en un “firme aquí y aquí también”.

Han pasado tantas cosas que solo hasta ese momento me puse a pensar en como seguiría con el tratamiento, en la mayoría de los casos las personas se quejan de la falta de empleo y por tanto, la falta de seguridad social. Desde que inicié el tratamiento he acudido al IMSS para darle seguimiento, pero ahora que estoy desempleado ¿qué hago?

El mayor temor al que me enfrento es quedarme sin medicamento, es una psicosis pensar que llegará un día en el que no haya un buen abastecimiento en las farmacias o que los vuelvan a comercializar a precios muy elevados, y así es como mi mente empieza a divagar, creando los escenarios más absurdos aunque en la realidad nada de eso este sucediendo, al menos hasta ahora, he leído de los problemas que enfrentan en Venezuela, por ejemplo, donde el sistema de salud no cuenta con los medicamentos suficientes.

Preguntando con la doctora y con la trabajadora social encontré respuestas con las cuales logré calmar un poco mi angustia. Resulta que el IMSS te otorga un “período de gracia”, es decir, sigues teniendo el seguro por casi dos meses después de haber terminado la relación laboral con tu ultimo patrón, aun cuando ya no estés trabajando puedes ir a tus consultas en ese lapso. ¿Y si no encuentro trabajo y se termina dicho período? Entonces hay que notificar al médico para que haga un resumen de tu historial clínico y acudas a CAPASITS para continuar con el tratamiento.

Todo suena sencillo pero no contaban con mi pequeño gran defecto, soy ANSIOSO. Les cuento que acudí a la consulta mensual y me atendió una doctora amable pero que se limitó a entregarme las recetas para recoger el medicamento del mes. Le pregunté por mi doctora de siempre y me dijo que estaba de vacaciones y que ella estaba en su lugar pero solo para dar recetas, cualquier otra  cosa debía esperar a que regresara.
No pude esperar y pedí una copia del historial clínico, aunque apenas había recibido la medicina del mes ya estaba planeando qué hacer y a donde ir. Por lo que investigué, el CAPASITS más cercano esta a una hora de donde vivía pero nunca fui ya que el mes de salirme del anterior trabajo encontré uno nuevo.

Lo cierto es que noté algo, según el manual de procedimientos, como parte del tratamiento debes llevar atención psicológica y al día de hoy no la he tenido en IMSS. Me tocó digerir toda la información por mi cuenta, desde el diagnóstico hasta el día que me atreví a leer mi expediente. Considerando que solo tuve una pequeña crisis nerviosa, puedo decir que lo hice bien, admito que pasé por el efecto olla exprés al tratar de contener todas mis emociones hasta que llegó el momento en que no pude más y exploté.

Lo que tomo de esto es la información que ahora poseo, saber que hay opciones para continuar el tratamiento y que hacer en caso de volver a quedar desempleado. Agradezco haberme topado con gente amable que me orientó y comparto un consejo que alguien me dijo “pregunta TODAS tus dudas por msg tontas que te parezcan”.

@SerOhPositivo

Hasta pronto, hasta el siguiente jueves.

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4 Comentarios

  1. Hombre-Duda
    24 Marzo, 2016
  2. Anónimo
    24 Marzo, 2016
  3. SerOh
    27 Marzo, 2016
  4. BELLA
    6 Agosto, 2016

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