Tips para atreverte a decir ADIÓS, una de las palabras más difíciles.

¿Te ha pasado que llegas a un punto en la vida donde tienes que despedirte de alguien? Alguien que fue especial, que llegó desde hace muchos años a tu vida, personas que estuvieron para dejarte algo, una huella, podríamos llamarle enseñanza. ¿Te has preguntado el por qué es tan difícil despedirte de estas personas? De pronto resulta casi imposible tomar este tipo de decisiones tan determinantes que podrían cambiar todo nuestro futuro.

Voy a ser mas específico para poder entrar en materia, pero primero quiero preguntarte algo: ¿Te has quedado con alguien por miedo a estar solo?…. Muchas veces relacionamos “soledad” con la “desdicha”, pero no necesariamente tenemos que estar acompañados para sentirnos de este modo, sé que suena un poco confuso, de hecho para mí es difícil entenderlo hasta la fecha; puedes estar rodeado de personas, pero al final sentirte solo o viceversa, puedes estar en completa soledad y sentirte completo.

Hace poco escuché algo muy cierto: no es bueno ir por la vida buscando tu “media naranja”, nosotros debemos de entender que ya somos entidades completas, creo que de este modo podremos encontrar a nuestra pareja perfecta, ya que no estaremos buscando únicamente “medias naranjas”, sino personas que nos nutran en todos los aspectos, es decir que crezcan juntos; este pensamiento no tiene mucho que lo entendí y agradezco a quien me enseñó esta forma de entender el amor.

Pero también hay otro tipo de despedidas, las que no estamos buscando, las que no esperamos y llegan como un accidente automovilístico, de manera sorpresiva, creo que todos vamos a estar de acuerdo con este punto, este tipo de despedidas son las que menos queremos que sucedan, las que deseamos postergar por el resto de nuestras vidas; hay despedidas más fuertes que otras, dependiendo del panorama donde te encuentres.

Estos puntos te pueden ayudar a soltar lo inevitable:

 

  • Recuerda que eres ÚNICO y probablemente puedes necesitar complementos para ser feliz, pero JAMÁS bases tu felicidad en eso (pueden ser personas y bienes materiales también).
  • Cuando comienza a depender tu felicidad al 100% de factores externos, vamos por mal camino, y no quiero que me mal entiendan, no está mal ser feliz, lo que está mal es no tener un motivo propio para serlo.
  • No olvides que las personas que se van por decisión propia, probablemente te están haciendo un favor; ¿crees que si fuera una persona realmente necesaria para tu vida, se alejaría de un modo “accidental”? Yo pienso que no.
  • Jamás te aferres a nada, si tenía que ser de este modo, sucederá, pero si no, simplemente déjalo fluir, siempre hay que abrirnos a un modo positivo de pensar y repetirnos “SI SE FUE, VENDRÁN MEJORES” y esto lo podemos emplear a varios aspectos de nuestra vida.

Recuerda que las despedidas no son únicamente con conexiones “vivas”, también puede ser para alguna situación de vida, por ejemplo, para un trabajo donde te despidieron y no lo esperabas, bueno no pasa nada, simplemente es una oportunidad de cambiar, los cambios siempre son buenos y llegará un mejor trabajo y con el que siempre soñaste, sólo enfócate. Sé que esto suena muy repetitivo y “motivador”, pero de verdad he podido darme cuenta lo difíciles que son las despedidas, veo mi entorno, donde hay despedidas muy tristes, pero también hay otras que son despedidas “enfermizas” donde sólo son palabras a medias, donde no se está determinando ninguna acción; ¡qué aburrido mantenerte en el limbo!, Siempre que tomes una decisión, el primer paso a seguir es estar seguro, una vez que ya estás convencido de esto, debes de avanzar por el camino para que cuando hagas una retrospectiva  te sientas orgulloso de lo que has hecho en la vida.

Un punto importante que no quiero dejar en el aire, es la etapa de “duelo”, al decir que no te aferres, no quiero decir que no te dolerá en ese momento, creo que si no nos doliera dejaríamos de ser humanos. Si no existiría diferencia entre el dolor y la felicidad, entonces seriamos prácticamente seres sin vida,  pero bueno, el punto de esto es hacer hincapié en que será importante que disfrutemos y aprendamos también de nuestro dolor, entendamos el por qué de este final y entendamos qué tipo de despedida fue: ¿una necesaria? o quizás, ¡una forzada a la cual tendremos que hacerle frente como los grandes!

Quiero finalizar felicitando a esas personas que han tenido la fortaleza de seguir con un “adiós inesperado”. ¡BRAVO SEÑORES!

¡Nos leemos en la próxima!

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3 Comentarios

  1. Hector Lopez
    9 Agosto, 2016
  2. RAM80
    10 Agosto, 2016
  3. Esteban Garcia
    10 Agosto, 2016

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