¿Qué tanto te comparas con los demás?

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Son varias las personas que me han comentado que el hecho de observar las vidas de los que los rodean (principalmente a través de redes sociales) suelen generarles la sensación de que sus objetivos y vidas no son del todo placenteras. Esto si no se maneja adecuadamente puede generar situaciones tan desagradables como una constante sensación de insatisfacción e incluso síntomas depresivos.

Y es que vamos por partes, no se trata de que esto ocurra solo a cierto tipo de personas. La comparación es algo que el ser humano hace por naturaleza, observar nuestro medio e identificar los elementos que nos agradan es común. Sin embargo la interpretación que hacemos de esos elementos que observamos ya dependerá de nuestras experiencias de vida y nuestro estado emocional. Nuestra personalidad incluso, esta conformada por las características que hemos visto en otras personas (no necesariamente nuestra familia) que nos agradan y nos son útiles para enfrentar las situaciones de la vida cotidiana.

"Es normal compararse, pero hay que tener cuidado si eso te genera algo negativo"

“Es normal compararse, pero hay que tener cuidado si eso te genera algo negativo”

El observarnos frente a los otros como ya lo he mencionado es natural, y es probable que surja un sentimiento intenso, que muchos catalogan como algo prohibido y perverso, ella es: la envidia. Y es que por situaciones culturales, la envidia es vista como una expresión de negatividad e incluso se refiere que solo las personas “malas” la sienten. No obstante, esta es como todas las emociones, totalmente natural. La envidia se define en psicología como el deseo de obtener y “ser” como el otro. Parte fundamental de este proceso es el aceptar que algo nos hace falta. Un ejemplo de esto es el ser estudiante. Para poder aprender se requiere aceptar que no se tiene todo el conocimiento y tenemos que lidiar con la envidia que se siente hacia los profesores, pues ellos tienen esas herramientas.

Sin embargo, lo que colabora a que alcancemos una satisfacción partiendo de las comparaciones que hacemos con los otros, es canalizar adecuadamente esa envidia y transformarla en admiración. Esto sucede cuando no solo aceptamos que algo nos hace falta sino que además hacemos una planeación para alcanzar los objetivos tomando como parámetro a aquel (persona o situación) que observamos.

Asimismo, esto implica un grado de autoconocimiento para poder identificar con qué herramientas contamos para poder cumplir esos objetivos. Esto ayuda a que el aceptar “la falta” de herramientas sea mas tolerable. Sin embargo, es sumamente importante que se tengan claras las virtudes y herramientas con las que cuentas, pues si no, las faltas o defectos que crees tener pesarán y podrán convertirse en una situación angustiante. Por ello es fundamental que entiendas y aprendas a lidiar con tus “defectos”, pues seguramente en la mayoría de los casos no son tales sino son “diferencias”, que bien utilizadas pueden convertirse en herramientas.

"Lo que observas en las redes es solo una faceta de los otros"

“Lo que observas en las redes es solo una faceta de los otros”

Otro aspecto que hay que tomar en cuenta es el que las redes sociales sirven únicamente como una ventana muy reducida para ver la vida de tus contactos. Y así, como desde que existen los grupos sociales, en estos se comparten los momentos felices o destacables de la vida. Difícilmente se muestran los aspectos negativos y complicados por los que alguien pasa, incluso no se muestran los esfuerzos o lo que hay detrás de cada logro. Esto es lo que puede generar un efecto de “facilidad”, llevándote a pensar que la vida de los otros es más fácil. Por ello nunca hay que quedarse solo con la impresión de las cosas, ni trates de seguir estereotipos.

Si tiendes a compararte mucho con los otros, será importante que observes el manejo que haces de la envidia y en todo caso la admiración que tienes hacia los que observas. Pero, lo más importante es que para que la comparación siempre sea fructífera es necesario que tengas identificadas tus herramientas y aceptes con humildad las faltas o carencias que tengas. Solo así estas últimas las prodrás modificar. Si el compararte te ha generado sensaciones negativas e incluso crees que puedes estar devaluandote es importante que te acerques a un especialista para que te oriente y logres ver más objetivamente tu realidad. Mientras tanto cuéntame, ¿Que tanto te comparas?, ¿Qué haces con la envidia? Déjame tus comentarios y no olvides seguirme en @PsicFco.

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Acerca de 

Tengo la suerte de dedicarme a mi verdadera pasión, la psicología. Estoy especializado en el manejo de trastornos de personalidad y enfermedades mentales graves. Actualmente soy el Director General del Centro de Atención Psicológica Integral, donde brindo psicoterapia individual y de pareja. Paso mucho tiempo leyendo, durmiendo o paseando. Si no estoy en el consultorio seguro me encuentras caminando con mi perrijo, un rechoncho pug al que le cuento lo que ni mi analista sabe. Sígueme en @PsicFco

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