pareja gay

Para los que están buscando un Amor Completo…

Hoy es una mañana de confesiones. Hay momentos en los que si no hago un alto en el tiempo, conecto con mi sentimiento y lo expreso, me ahogo.

¿Cuántos de nosotros hemos deseado encontrar un “Amor Completo” ?

Comenzamos de jóvenes experimentando el amor… embarrándonoslo, poniéndonoslo y botándolo, deseándolo, temiéndole y odiándolo, pero al final, es la única manera de llegar a saber lo que en realidad es, lo que significa y de aprender con qué se come y como consumirlo para no empacharnos.

Intenso siempre fui. Enamoradizo y guerrero de mis sentimientos provoqué y libré varias batallas que necesité plasmar en canciones, en escritos, poemas, incluso en tatuajes. Todos ellos con tinta hasta que tuve que acostumbrarme a la computadora y empezar a teclear, a generar la conexión entre el sentimiento, los dedos y una pantalla luminosa. Al principio me costaba trabajo, me parecía un proceso poco orgánico, frío, hasta que aprendí a darle “send” a mis letras y descubrí que podían llegar al sentimiento de mucho más gente y provocar algo en todos ellos. Fue entonces cuando me apropié del término de “blogger”.

Cada experiencia lujuriosa, amorosa o desilucionada terminaba convirtiéndose en un honesto post de blog. Disfrutaba enormemente esas madrugadas de desvelo escribiendo y dándole baje a no se cuántas botellas de vino tinto. Lo delicioso era conectarme conmigo mismo al escribir.

No se por qué el desamor es un link tan poderoso entre tanta gente. Escribir sobre los dolores del corazón siempre tiene gran eco, siempre se vuelve bandera de muchos. Escribir sobre el amor correspondido no es tan popular, digamos que no genera tantos “likes”.

El dolor nos hace recordar que estamos vivos, nos exprime a lágrimas y el amor nos conecta con la vida de una forma distinta. El amor nos eleva, nos une desde un lugar que pocas veces reconocemos dentro de nosotros mismos porque no es físico y por lo mismo, es fácil que se desvanezca si no se procura con algo más que la piel. El amor necesita ilusiones constantes, sueños compartidos, conflictos resueltos entre dos guerreros que nunca portan escudos ni caparazón. El amor necesita comunicación, confianza, profundidad de sentimiento y anhelo, necesita rebasar las capas del ego, del capricho, de la razón.

Suena todo muy bonito, en realidad lo es. Toda forma de amor es bonita, pero hay una, la más importante, que muchas veces se nos olvida: “el amor por uno mismo”, por la vida. Cuando este sentido de vivir se debilita en nosotros, cualquier otro tipo de amor corre el riesgo de desaparecer, de volverse de pronto invisible ante nuestros ojos.

Por eso el título de este post “Amor Completo”. Porque necesitamos encontrar una y mil razones para amarnos a nosotros mismos, necesitamos querernos, divertirnos, disfrutarnos, reírnos, consentirnos, cuidarnos para conseguir al lado de alguien más, sentirnos completos.

Conforme pasan los años, mientras uno va creciendo, es fácil llegar a confundirnos y darle prioridad a lo menos importante.

Confieso que me urge desesperadamente regresar a mi espiritualidad, a disfrutar mi silencio, a explorar dentro de mi nuevas formas de expresión. Siempre me he considerado un canal de comunicación. Cuando me encuentro en mi estado “ideal”, tranquilo, silencioso y en paz, algo entra en mi, me llena de vida y busca encontrar salida.

Tengo un amor de pareja, soy muy afortunado. Pero siempre se necesitan dos: el amor por alguien y el amor por la vida. A mis 41 años me encuentro en el proceso de descubrir de qué forma puedo sentir ese amor por la vida a través de mi trabajo, de todo lo que hago día a día para “aparentemente” vivir mejor. No se cuántos #TONES lleguen a identificarse con esto.

Se que tengo un “Amor Completo” pero para poder disfrutarlo me sobran miedos, inseguridades, me sobra mente y razón.  Necesito mucho menos de lo que hay en mi cabeza y mucho más de lo que hay en mi corazón. Necesito confiar en la vida mucho más que en mi y volver a comprobar que mientras más suelte, más llegará.

“Que cada persona que se sienta desolada y vacía logre conectarse con su propia espiritualidad. Mi adorada abuelita lo consigue repitiendo tan solo cuatro palabras: Jesús en ti confío”.

Cuando desesperadamente necesitaba expresar mi sentimiento, me topé con este video, lo boté todo y comencé a escribir.

No importa la edad que uno tenga ni cuánto dinero traiga en la cartera, lo que importa es la ilusión, la emoción, la inspiración y el deseo de vivir amando.

Gracias, Mon Laferte por este video y por esta canción. Me das la ilusión que necesito para disfrutar todo lo que tengo.

Gracias por leerme y por compartir el sentimiento.

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8 Comentarios

  1. Omar MZ
    14 agosto, 2015
  2. Jose López
    14 agosto, 2015
  3. Donny (@donnydice)
    14 agosto, 2015
  4. Gabriel
    15 agosto, 2015
  5. Yuscif Zapata
    16 agosto, 2015
  6. Jesús wong
    25 noviembre, 2015
  7. Anónimo
    26 noviembre, 2015
  8. roberto
    11 abril, 2016

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